jueves, 30 de octubre de 2008

Fiebre de feriado por la noche

No se porqué accedí a su petición, será porque mi gusto hacia ella se incrementaba en demasía y trataba por todos los medios de pasar un rato juntos. Si bien accedí a ella los tambores trogloditas que pedían mi presencia en una reunión de mi Promo aún sonaban en mi oído, sin embargo el perfume que despedía su delicado cuello pudo más que el sonido de esos tambores.

No pensé en lo que esa reunión se convertiría, no pensé que estaría en medio de una exclusiva, aburrida y calzonuda reunión de mujeres. El plan con el que fui a esa reunión resulto un desastre, mientras que “mi amiga”, trataba con una y otra llamada resolver el descalabro que se convertiría esa reunión, llegaban las chicas, un total de cuatro féminas que soltaban tímidos comentarios debido a mi presencia. Los tambores que me llamaban a mi reunión se escuchaban más fuertes y yo ya estaba deseoso que se acabe la jarra de cerveza que aun quedaba en la mesa para largarme sin mirar atrás.

Solo conocía a dos de ellas, una de ellas “mi amiga”, otra una media amiga (la llamaremos amiga 2) que algunas noches compartimos tonos, la otra chica, si bien la conocía, sólo habíamos compartidos una noche barranquina juntos (la llamaremos amiga 3), la ultima y cuarta fémina no la conocía nada, solo la había visto en fotos del Hi5 por amigos en común que teníamos (la llamaremos amiga 4). Ese era el panorama, con chicas, salvo “mi amiga”, con las que no tenía casi nada de confianza.

Era un bicho raro, una lentejita de color rojo en medio de verdes, me quería desaparecer de dicha reunioncita, notaba como era el elemento excluyente por el que había notorios silencios, la amiga 4, a la que no conocía en absoluto, para romper el hielo me preguntó en que trabajaba, con una sonrisa y soltando una broma hipócrita le respondí, estaba tan desanimado que no atiné a seguir la conversación. “Mi amiga” había ido al baño con Amiga 3 y se quedaron un rato prolongado, haciendo planes en los que yo no podía acceder para nada y en los cuales tampoco quería estar, mientras ellas aún estaban en el baño, me bancaba gallardamente junto a mi cerveza la compañía de amiga 2 y amiga 4 que conversaban del laciado, de algún chico, de la otra amiga y de cosas que no me interesaban. Sentado ahí los tambores trogloditas de mis amigos sonaban con más fuerza.

Cuando “mi amiga” salio juntos con amiga 3, amiga 3 nuevamente iba a un lado de la mesa a conversar con amiga 2, maldita sea no podían estar sentadas y no moverse. Creo que conversaban de algún paparulo amigo que le interesaba a amiga 3 porque se ponían contentas, risueñas y los cuchicheos viajaban a mil por hora.

Hasta que tuve que conversar con “mi amiga” me dijo que los planes iniciales no resultarían y que irían a la casa de una de ellas, le dije que normal, por dentro saltaba de alegría de poder por fin esfumarme de ahí, de ya no sentirme el estorbo asqueroso en lo que era una reunión de féminas, de ser el impedimento para que suelten chismes, chiquilladas, hablar de chicos, ligues intempestuosos, laciados, si irán el sábado a la zona VIP de la fiestita TOP y darse las ultimas nuevas de su grupito de amigos. Mientras que “mi amiga” trababa de reivindicarse de aquella bochornosa situación a la que me hizo llegar, me prometía muchas citas y salidas de las cuales nunca llegó a cumplir ninguna, creo que sólo las decía para calmar su sed de culpa por llevarme a ese lastre, esa hoguera de reunión que no me pareció nada divertida.

Salí raudo de ahí, casi corriendo, me despedí de todas y seguí el sonido de los tambores.

Ya en mis terruños traté de olvidarme de ese pasaje, me prometí nunca mas pasar esos momentos, con chicas que me miraban como el malo, con el que era difícil hacer planes. Yo solo las miraba para ver esas risibles poses que adoptan, conversando en secreto, en clave y demás cosas.

Cuando estuve ya en mi grupo pude soltar sin desparpajo bromas y bromas, si bien ya estaba con amigos y amigas de años, algo había cambiado, noté que ahora nuestras reuniones de hombres trogloditas se había domesticado en un, empezaron a hablar de los niños, del la relación matrimonial, del colegio de los bebes, que ya hazlo dormir, que cuando es el bautizo, no viniste para el añito, y varios temas que tenían un AGU de por medio. Otra vez desubicado en todo este discurso, nosotros, los últimos solteros dentro de la jungla de casados y convivientes, intercambiamos mensajes subliminales para reunirnos después.

Cuando acabó todo, mis dos amigos solteros y yo hicimos sonar con fuerza esos tambores, hicimos prevalecer esas reuniones de antaño cuando aún no había niños ni matrimonio en nuestro círculo. Con un vodka en la mano supe donde debía estar desde el principio, no en una reunión de chicas que no conocía y que iban y venia en una mesa, no en una reunión domesticas de antiguos amigos, sino en un carro blanco provisto de buena música, un vodka y gritando a todo pulmón que aun estamos solteros y que esas reuniones aún no tendrán fin.

lunes, 20 de octubre de 2008

Adiós dulce mayo

Cuando se fue aún mi polo tenía marcadas sus lágrimas, lágrimas que se posaron junto en mi otra vez solitario corazón. La sala donde conversamos, el sofá donde los dos echados reímos, nos engreímos, nos abrazamos y dejamos claro el amor que nos sentíamos, ahora se encontraba vacío. Tocó despedirme de ella, cuando en realidad no quería hacerlo, me tocó decirle adiós cuando quería que se quede conmigo y que me siga susurrando al oído siempre, pero era el momento final de una situación que no podía ser llevadera.

Esa tarde encontré en ella lo que hace mucho necesitaba, tranquilidad de estar con alguien, sin hacer nada extraordinario sentir que lo hiciste todo, pasar un momento sencillo, sin pensar en las situaciones que fuera de esas cuatro paredes nos separaban

Después de ver una película recostados, hablaba con ella de lo dolorosamente irónico de la situación, ahora solo tuve que dejarla ir porque me enamoré más de ella.

A veces me hubiera gustado ser un témpano de hielo que no se derretía ante cualquier forma cursi de hablar, cualquier llamada de media noche o con un te quiero, Después de varios meses ya todo había cambiado, ya no me era indiferente sus llamadas, moría por saber de ella, esperaba siempre un mensaje y trataba de buscar un momento para verla. Obviamente todo su tiempo no me era exclusivo y me irritaba cada plan infructuoso, como se desmoronaba los tontos sueños de un día perfecto que tenia junto a ella, ya no soportaba mas el derrumbe de todos lo que maquinaba mi cabeza.

El abrazo fue inacabable, mientras que sonaba la canción que hablaba por mi, no quise dejar de abrazarla, era los últimos minutos antes de su partida,, lo que mas detestaba es quedar con la incertidumbre de no saber que pudo haber pasado con ella, de no saber que era lo que hubiera pasado si ella decidía arriesgar por lo nuestro, pero lamentablemente ella nunca decidió y yo ya no pude seguir esperando un final que probablemente no llegaría.

Decidí seguir mi rumbo. A veces nos cuesta tomar decisiones así, la mayoría de veces el corazón y los sentimientos gobierna tanto en nosotros que no hacemos caso a la razón, no hacemos lo correcto y dormimos en brazos de la mujer que empezamos a amar.

Decidí poner fin a algo que no había comenzado, lo ultimo que le dije fue que cuando su situación sea otra me busque, que ojala no sea muy tarde y que yo siga estando enamorado de ella y con mi libertad de soltero.

Un ultimo adiós sello esa noche, ella tras la luna del taxi y yo parado en la esquina de la calle con un cigarro en la mano, despidiéndome de un amor que pudo ser y de algo de mí que ella lleva. Quedé parado observando las luces traseras del taxi que la llevarían a su casa, con una frase que golpeaba mi cabeza. “déjala ir, si regresa es tuya, si no...Nunca lo fue"


Canción que sonaba cuando el último beso selló ese dia

viernes, 10 de octubre de 2008

Señorita T

Aunque ella nunca me pueda aceptar lo que siempre le diré, somos antípodas en una gran Lima. Ella es de un mundo high, de lugares que si bien alguna vez pisé, no frecuento como ella, de sitios donde espectáculo poseril se muestran al máximo. Siempre la vi sonriente y yendo de un lado a otro, con miradas juguetonas y poses no antes vistas, recontra fresh, diciendo lo que piensa, soltando verdades y luego mirando a los costados para ver, quizás, si hirió algunas susceptibilidades. Podemos conversar de todo, podemos ser hombres asquerosamente sinceros a su lado, hablando y soltando sin desparpajo preguntas al rojo vivo. No comparto con ella muchas de las cosas que hace, me parece que ella anda un paso más allá que nuestras cuadriculadas vidas. Puedo decir que soy un bohemio andador en algunas noches y puedo decir que ligué con alguna flaca, ella me puede decir lo mismo, sin ese retrogrado pensar que una chica no puede andar ventilando agarres tempestuosos que te pueden llegar una noche. Creo que ese aire libre y toneante de su bien llevada vida, la hace sumergirse en amores pasionales, me parece alucinante que haya gente que dé todo en tan poco tiempo, que se enamore sin llegar a conocer, que no tenga limites y no mire el reloj para saber que puede querer a alguien, quizás sea algo que nunca llegaré a hacer y aunque le reprocho ese proceder me parece alucinante que lo haga y que no tenga en su cabeza la idea que el tiempo es proporcionalmente directo al amor, aunque nosotros siempre decimos que cuando llega, llega, nunca actuamos como tal, siempre demandamos un tiempo prudente para brindarnos como somos.

Nunca conocí a una chica a quien pueda sacar de quicio tan pronto ni a quien me gusta sacar de quicio, me alegro haberla conocido, de saber que hay otro mundo al costado del mío, que hay otro forma de pensar, que hay léxicos que no utilizo y que dentro de nuestra gran Lima hay dejos que nunca adoptaré, dejos y poses de chicas bien del Villa que ella nunca podrá quitarse, pero que su mentalidad y su corazón no tienen nada que ver con chicas poseras que nunca sueltan una frase sin el ridículo y asqueroso OSEA. Sé que aunque ella pise lugares de los más fichos no tendría problemas en mezclarse con nosotros en una noche borrachística en un subalterno lugar de los nuestros.

Acá con algunas palabras y términos lingüísticos que ella utilizaba y que me parecían extrañísimos. Como les dije fue el encuentro de dos mundos.

Racha: Marea alta
Me lo tonié: Bailé con él.
Maaaasss rico: al referirse a un chico guapo.
Desengrace: Cuando gustas de un porrito de marihuana después de comer.
Me lo/la hice: Le dio un beso a un chico/a
Maleo: Salidita con casi todo, es decir con mañuqui (significado de mañuqui más abajo)
Mañuqui: Mañoseo, toqueteos subidos de tono, también se puede referir a un muchacho mañoso.
Paralama: termino que se utiliza cuando el miembro viril masculina esta emocionado.
Lancelot: Fumarse un porro de marihuana.
Resolein: Cuando no hay sol pero hay bochorno.
Telari: Hotel, ...vamos al telari
El Villa: Colegio muy exclusivo de Lima.
Fichos: Pitucos, de gente de clase alta.

lunes, 6 de octubre de 2008

Ciego el que no quiere ver.


En las relaciones amorosas siempre hay un quiebre, un punto en donde todo se vuelca hacia el abismo, sin darnos cuenta la persona que esta a nuestro lado se aleja sin reparo, y aun estando físicamente con nosotros la sentimos mas lejos.. Esto es muy difícil de descifrar, nos cegamos mucho con todo la fantasía que significa estar con ella/el, nos ponemos la mas grande venda a los ojos y no nos detenemos en esos pequeños detalles que nos darían un indicativo que la relación que ayer fue clamorosamente amorosa se termina.

¿Hasta cuando extender la agonía de un amor que no da mas?, ¿hasta cuando seguir intentando que el motor de ese carro llamado amor vuelva a prender? ¿Hasta cuando decir te amos sin sentido?, sin saber quizás que esos te amos ya pertenecen a otro/a.

Cuando estas con alguien, los primeros meses suelen ser siameses, disfruta el acompañar a tu enamorado/a a lugares que son exclusivamente de ellos, disfrutas ir de un lado a otro con tal de estar a su lado y ayudar en sus cosas. Cuando todo claudicará (y aun no te das cuenta) hay miles de peros, aunque aun te sigue acompañando sientes que ya no lo desea como antes, ya no hay la misma firme convicción, todo se vuelve un DEBER, deber ir a verte, deber ir a tu casa, deber ir a acompañarte, sin darte cuenta todo se esta desvaneciendo en tus ojos, toda la magia que quizás hubo se va esfumando, no notas que aunque esta contigo desearía estar en otro lugar, te ciegas a las señales que te van dando y las peleas se vuelven frecuentes, las discrepancias se vuelven latentes, y no te detienes a pensar en lo que esta pasando.

Cuando la besas quizás aprovechando el momento de soledad que tienen y los besos que das no son retribuidos de la misma manera, no es porque ella/el esta cansada/a es porque simplemente en ese momento ya no desea estar ahí, sentada/o contigo, que su corazón ya no salta ni su emoción se extremiza, ya todo lo ve rutinario, ve que estar contigo es rutinario. Creo que lo mas sano y quizás cruelmente sano es ya no seguir con eso, ponerte bien los pantalones y poner punto final a una farsa que ya no tiene sentido seguir.

Una vez me tocó estar en ese lado de la moneda, ella llegó a mi puerta a decirme que el tiempo que demandó sola había sido cumplido, que ya podíamos regresar, la miré y le dije que ya no era posible, ya todo era distinto, ya no iba más ¿porque lo hice? Porque ya no sentía el mismo loco furor al momento de verla, ya no me llamaban sus labios, ya no sentía lo mismo que me había hecho sentir el tiempo que fue mía y ya no tenia sentido regresar con ella para vivir un amor falaz, para no decir te amos gélidos, para no pensar en que momento dar un final y terminar algo que mucho tiempo antes ya había acabado, para no mentirle con un beso, con una mirada, al momento de tocarla, al momento de escucharla, no vivir una vida sin sentirla.

En ocasiones es mejor tragarse un poco de saliva, hacer un puño muy fuerte, mirarla/o a los ojos y acabar algo que no tiene sentido, que sabes que ya no llegara a nada, porque el amor se fue, porque el amor que tenias hace el/ella pertenece a otro o simplemente porque la rutina los comió y las peleas nunca dejaran de ser constantes.

Es mejor ser sincero con todos y contigo mismo, que morir en el hoyo de una mentira y de una vida plástica.

Gráfico: Jorge Luis Aviles Salas (el sapito, saltó sin parar y se perdio en el gran laberinto de Lima)