domingo, 30 de diciembre de 2007

Memorias de fin de año


Este año me ha dejado muchas cosas, me ha hecho reír, me ha hecho llorar, me ha hecho pensar más de lo necesario. Me pongo a revisar los pasajes que me ha hecho experimentar este 2007 y los describiría con un cúmulo de pasajes algunos buenos y otros dolorosamente enriquecedores.


Un año en el que no puedes dar un paso sin antes ver que pasaría. He visto el mundo girar más rápido a mí alrededor, he visto personas cambiar, he visto que mi futuro no es como lo planeaba y he descubierto que puedo hacer mucho por mí.

El ocaso de este verano cerro un capitulo de mi vida, un capitulo en donde sueles ver todo al color del arco iris y donde vas arrastrando polvo de estrellas al caminar con tu novia. Cerré una etapa que tuvo sus momentos buenos, pero que el desastre del final a veces los opaca. Hojas de ese pasado que el 2007 comencé a vivir sin ella, pues se encontraba lejos de mí, solo viví con su recuerdo, que me hicieron estrellar rotundamente con la pared de concreto macizo de la realidad, diciéndome al oído que ella ya no era mía.

Esa etapa se cerró, etapa en donde todo mi mundo era ella. Y un nuevo mundo comenzó a hacerse paso, el mundo de la tranquilidad agónica de la soledad. Tranquilidad y desparpajo de hacer lo que se te venga en gana, hacer lo que el instinto te dicte y disfrutar noches sin final, marcando pasos sinuosos por el bar junto a mi amigo, cuyo corazón vaga solitario juntos al mio, buscando el refugio tranquilizador de un amor.

Compartí un viaje excepcional con Jason, donde pude experimentar lo mágico de un paisaje, lo místico de una aventura y el intenso calor de la gente. Viaje a través de su mirada a un mundo antiguo, viaje a través de sus palabras a lo antiguo de un continente, viaje a través de sus besos a su pais. Karen me hizo volar por un instante sin mover mis pies de la tierra, me hizo saber que un mundo espera por mí.

Me enrede en idilios que nunca imagine, que nunca planeé, que solo el reto de su beso me hizo comenzar, e incidir en esa misma aventura y travesura. Un beso para ti, mi cómplice y mi amiga, mi confidente que esporádicamente guía mis pasos en noches barranquinas, y miraflorinas. Ocasional dueña de mis abrazos, besos y mimos, de mi pasión y mi locura.

Un aplauso para mis amigos, amigos de toda la vida, que aunque con mundos separados y diversos, se que siguen conmigo, Amigos de mi Promo, que siempre están conmigo y que siempre estarán para mi

Amigos que recién conocí, que hoy vuelven a tomar caminos diversos. Amigos que me regalaron una sonrisa en una mañana de trabajo, diversas bromas y conversaciones que hacían que nos conociéramos más. Amigas del trabajo como Katthy, siempre cómplice de mis bromas, confidente de mis locos enredos y siempre regalándome una sonrisa por mas estresada que pudiera estar. Rosa siempre coordinando, trabajando y dejando notar su sonrisa tierna ni bien pasada las seis de la tarde. Yrazely, la chica mas tierna del planeta, siempre dándome una sonrisa angelical cundo asomaba por la ventana de su salón o pasaba por la puerta. Carmen, nunca logré estar serio con ella, en nuestras conversación el doble sentido se hacia latente y nuestras risas no se hacían esperar. Yanira mostrando su cara de cansancio al final de una jornada laboral, bueno, también al principio. Sólo cambió ese semblante el último día de labores. Karín acompañante inacabable de mis retornos nocturnos al hogar e inacabable cómplice de noches extremas.

Sandra, últimamente mi talón de Aquiles, mi debilidad, la culpable de mis repentinos cambios de mirada, la culpable de mi intento tonta de enamorar. Protagonista de mis bromas más sinuosas, protagonista de mis fantasías románticas y la chica que con su perfume, da otro color a mis mañanas y que se convierte en un casi inalcanzable sueño.

El 2007 se llevo recuerdos antiguos y vagos, me confirmó amistades duraderas, me presentó nuevos amigos y cabalgó tan rápido que no logré notar su paso. Este año se me pasó cual tren bala, cual superman retrocediendo la tierra, cual Flash apurado, sin presagiar ni darme cuenta, ya estaba comiendo pavo y planeando mi fin de año.

Doy gracias a dios por este año, por hacerme comprender los cambios de la vida, el comprender que las personas no son siempre como te las imaginas, el comprender que mi vida no esta planeada, el saber que hay personas excepcionales a la vuelta de la esquina, el haber dado paso a una nueva vida, el haberme hecho tio y poder tomar la pequeña mano de mi sobrino, el haberme cuidado en mis noches locas y el no haberme desamparado en el recuerdo de mis MEMORIAS, que hoy las comparto con ustedes. Gracias por soportarme casi un año.

martes, 25 de diciembre de 2007

Jo jo jo

Escribir es una de las cosas que me ha gustado siempre. Soy un aficionado a contar y relatar cosas que me han pasado, quizás interesantes o quizás otras no, divertidas o tristes, interrogantes que me asaltan la cabeza y pasajes no planeados que salen de noches bohemias. Gracias por darse tiempo y leer cosas que quizás también les han pasado. Sólo quería desearles a la gente que conozco y me lee, a la que no conozco y también me lee, a la que no conozco y tampoco me lee (si no me leen entonces no se como les llegará este saludo, pero le diré a Papa Noel que se los haga llegar, pierdan cuidado) a los bloggers que conozco y a los que no, que tengan un linda, bonita y hermosa NAVDIDAD pásenla súper con toda la familia y que el viejito regordete y barbón les traiga todos sus regalos.
Creo que no fui el unico loco que pensé, que a los pavos no les gusta que llegue navidad.
Pd. Traten de tomar solo en cuenta el comentario del gallo.

FELIZ NAVIDAD jojojo

sábado, 22 de diciembre de 2007

Caprichoso destino

Hay ciertas noches de la vida, controladas por fuerzas fuera de tu control: magia, destino, noches en que todo te toma por sorpresa. Yo pase una de esas noches y el recuerdo permanecerá en mi vida por siempre (1)

Había tenido conversaciones con ella, de las que dieron como resultado, salidas esporádicas y no muy planeadas. Era 31 de Octubre y como todo chico de mi edad, busca en cada noche diversión y fantasía, busca no acabar una noche y disfrutar al máximo. Entre mis múltiples planes estaba verla, pero ella se encargó de que algún intento por cruzarnos se desvanezca y me pareció algo justo. Era necesario el espacio para ambos.

Mis planes se iban armando conforme se acercaba la noche, el grupo de amigos giraba a mí alrededor y ya sólo esperaba la hora para salir a las calles limeñas. El plan de verme con ella lo alejé al máximo, y mientras las perillas del reloj avanzaban nos íbamos sumergiendo en dos atmósferas distintas.

Llegué a la discoteca y mientras me acercaba a la puerta, pensaba en pasarla bien, iba a estar rodeado de chicas y un fortuito encuentro con alguna fémina era probable. Al llegar a la puerta no nos dejaron pasar porque una de ellas carecía de identificación, no es que no lo tenga, pero para aquella salida no lo había llevado. Resignados a la suerte nocturna optamos por otra discoteca. De Lince acabamos en Miraflores, llegando a una de las abarrotadas discotecas miraflorinas.

Ya estando dentro de ella, nos pegamos a la barra sin dudarlo, cada cola era sinónimo de cerveza y cada acercarme a la barra era un trago más. Apenas entré, mi vaso nunca estuvo vacio. Bailaba y hacia los flirteos acostumbrados de una noche.

Conforme avanzaba la noche, la fiesta se hacia mas intensa y no tenía ni la más remota idea de lo que podía pasar. Salí de mi grupo de amigos y fui en busca de otra amiga que hacia cola para llenar nuevamente nuestro vaso, estuve acompañándola y al dar la vuelta para regresar con los muchachos, la vi acercándose a mí, vi su mirada que se confundía con la mía, vi su sonrisa dibujarse por el encuentro furtivo y no dudamos en abrazarnos, y sorprendernos, porque de entre todas las discotecas, entre todas los locales, entro todas las fiestas, entre tanta gente en este local, tuve que verla justo en ese momento. Ella se apareció justo en el momento que volteaba, justo en el momento que pasé por ese lado. Ella acompañada de una amiga sorprendida por el encuentro casi embrujado y yo aún sin creer lo que pasaba.

Fuimos a mi grupo y nunca dejamos de bailar, estaba confundido de lo que cada música hacia con nosotros, casi la totalidad de las personas parecían desaparecer, y sólo me sumergía en su cuerpo y en su suave acariciar de mis cabellos cuando bailábamos. Su fija mirada parecía hechizarme y sus labios me llamaban como antes. No tardaron más canciones y lo inminente de un beso llegó. La tenía nuevamente en mis brazos presos del destino, y me vi junto a ella besándonos sin importarnos nada más fuera de esa nueva atmósfera que ahora compartíamos.

Me dirigí a la barra y no estaba seguro de lo que había pasado en la pista de baile, todo era confuso, era peligroso, fue algo que me gusto muchísimo. Fue algo fuera de control, era como si todo hubiera sido planeado para encontrarnos, fue el destino, la magia, lo que haya sido, ella y yo éramos como dos trenes en huida, dos misiles perdidos, que inexplicablemente volvían a reunirse.

Fue algo inconsciente, fue si como todas las estrellas, el universo y el destino hayan querido unirnos (1) y por más que pusimos trabas para no vernos, el destino caprichoso jugó un papel protagónico. Hasta ese día creía que no todo esta escrito y que con cada acción creas tu destino, pero creo que ese día, por ese único día, algo estaba escrito y era encontrarnos.

La noche seguía y ambos seguíamos juntos, no me importaba el después ni el mañana, solo vivía el presente, el presente que en el que sólo estaba ella. Cuando salíamos de la disco, sonó la canción que muchos meses antes habíamos bailado por ultima vez, la canción que me escuchó decirle aquel lejano TE AMO y sin dudarlo en un instante volvimos a la pista y disfrutamos cada segundo bailándola, disfrutamos cada segundo de nosotros, era extraño y la vez estupendo, eran muchos sentimientos ambiguos que nos golpeaban una y otra vez. Mirándonos fijamente a los ojos, tan cerca que ni el aire podía pasar entre nosotros, terminamos de bailar nuestra canción, y salimos de ese sueño, de esa fantasía y el aire miraflorino nos despidió al igual que un gran beso.

Ella volvió a su mundo, y yo volví al mío, y las líneas de nuestras vidas siguieron siendo paralelas. No la llamé al día siguiente, ella tampoco lo hizo, creo que todo debería seguir así. Seguir jugando este juego del azar, juego en donde todo esta echado a la suerte. Poder solo intentar un nuevo encuentro si es que el destino esta de nuestro lado.

Tal vez era necesario que descubramos más cosas antes de volver a descubrimos a nosotros. (1)
1.' Capitulo 85 Los años Maravillosos
Capítulo 85 de Los Años Maravilosos.



Canción que me remonta a ese momento.

martes, 18 de diciembre de 2007

¿Tácticas para una conversación?

A veces tenemos la idea de conversar sin mayor reparo con alguna chica y queremos hacer notar el hecho de no importarnos el ser choteados rotundamente, pero la gran verdad es que si nos importa y mucho. Es por eso que estando parados en el bar, veíamos chicas pasar, ir y venir de un lado a otro, bailar entre ellas y nos mirábamos como retándonos a sacarlas a bailar. No es que no seamos algo aventados, en ocasiones los somos y en ocasiones nos entra esas dudas fragrantes que invaden nuestra convicción y entramos en un cúmulo de indecisiones. Luego la clásica frase que suele coronar ese dialogo de retos, Sácala Ya yo te sigo. Esa la más falsa frase que puede haber en una conversación de amigos que duda en sacar a bailar a una chica.

Recuerdo que en mi época escolar aprendí a no creer nunca más en esa frase, que te puede sonar muy convincente pero el amigo que la pronuncia, esta tramando una vil conspiración contra tí.
Cuando mi amigo soltó esa frasecita, no dude en creerle y aventurarme a sacar a bailar a aquella niña vestida con un lindo traje de noche y yo con un terno, el cual por esas épocas, no me gustaba poner.

En medio de ese quinceañero, cruce la pista de baile y estiré mi mano para pedirle me conceda una pieza musical, obviamente no pronuncie todas esas palabras, sólo estire mi mano sin mayores palabras, ella me miró, miró a sus amigas del costado y pensé ahora mi amigo saca a su amiga y salimos a bailar en parejitas. Debo hacerles recordar que en esas épocas chiquillezcas no solemos actuar solos y si la amiga del costado no bailaba pues ella tampoco. Así que volteo y me encuentro solo, estirando mi mano que dicho de paso ya llevaba regular tiempo estirada y mi amigo que pronunció esas falsas palabras nunca me siguió, la pequeña fémina me choteó y me refugié nuevamente en mi circulo varonil, soltando insultos e improperios al infiel amigo.

Es por ello que cuando Jason me dijo eso en el bar me reí y el rió conmigo, porque reconoce al igual que yo, lo falso de dicho argumento.

Estuvimos por un lapso de tiempos ahí, parados, observando, yo miraba a aquella chica notoriamente foránea, que también me seguía la mirada y me sonreía, (minutos antes nos había pedido una canción) a lo cual opté por sólo acercarme y también sonreírle. Un reconocible brichero bailaba con ella y me resigné en no tener oportunidad alguna. Cuando los minutos pasaban, ella y su grupo se retiraban, pasó por mi costado, volteo la mirada y me dijo. bye nos vemos. Cuando se alejaba empecé a soñar, a volar, a crear toda una historia teniéndola de protagonista, pensé en pedirle su teléfono, pedirle su mail, decirle si había posibilidad de buscarla mañana, pero todos esos sueños se retiraban cuando lo frío de mi terrenal cerveza rompían sueños tontos que no los cumpliría.

Luego fuimos a la zona DJ, en donde el entablar conversaciones se vuelve más fácil, y vaya que si lo fue. Nos dijeron que bailaban en Aura y que en ocasiones iban al bar. Utilizamos la no tan buena táctica de hablar poco de nosotros y mucho de ellas. Nos dijeron que hacían un show de baile y que les gustaba la música que poníamos. Mientras pedían su música conversamos un par de cosas más y nos dijeron que volvían después de bailar. Se perdieron en la oscuridad del bar. No recuerdo sus nombres, solo se que la noche se llevó sus voces, sus sonrisas y sus rostros. Aún seguimos en El Tizón, pasando noches bohemias, esperando que se cruce en nuestro camino, otro similar, solitario corazón.

Aún buscamos la formula para abordar a una chica, una formula que tenga resultados cien por cientos garantizados.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

La distancia siempre es grande para el amor. Part 2

Fue el recibimiento más frio que he tenido con alguien, quizás tuve la tonta ilusión que me abrazaría y que me diría te he extrañado, pero no fue para nada así, fue un simple beso y un hola, y todo acabó. Fuimos a su casa y toda su familia la bombardeaba de preguntas, a lo cual ella respondía contenta, todos estaban felices mientras que me sentía destrozado mostrando una sonrisa hipócrita, protagonizando el papel de enamorado emocionado. En realidad quería abrazarla, besarla y decirle que a pesar de todo la había extrañado mucho, que había vivido esperando ese momento, que mi corazón latió mucho cuando la vi en el aeropuerto, pero hubiera sido en vano.

Cuando su familia se fue, tuvimos un tiempo a solas, y nunca respondió a un abrazo ni a un beso. A los dos días de su llegada terminamos lo que hace tres años habíamos comenzado, pero no di por finalizada esa historia de mi vida, quería saber el por qué de lo sucedido, porque aún no le encontraba explicación.

Por más que mis cinco sentidos y otras personas me dijeron que era muy probable que ella estuviera con otra persona allá, nunca lo creí. Ella los nego muchas veces, me lo negó de todas las formas, por teléfono, por mail, en persona, y creía en ella.
Pero siempre queda la duda cochina y repugnante de saber que pasó y ver un correo suyo fue una forma sucia de abrirme los ojos.
Luego de saberlo, ella también me lo dijo, estuvo con alguien allá y todo se vio más claro, todo ese dejar de querer tuvo un sentido y ya no creí en todo su aparente amor hacia mí en la lejanía de unas tierras ajenas.

Nunca pensé que algo así pasaría, quizás fallé en creer que ella podría quererme como yo, quizá nunca resistió estar sola o quizás sólo se le apareció este tipo prometiéndole la vida de color gringo y soltando te amos a discreción y miró todo de otro modo.

Ahora ella vive una relación de lejos, una relación con la que tuve que lidiar y sufrir, no se si estará sufriendo, pero lo que me reconforta en cierta medida, es que lo que le di siempre fue puro, nunca mentí cuando le decía que la amaba, no utilice esa palabra por utilizar, no la utilice con solo el pretexto de responderle y salir de la situación, la utilicé cuando el te quiero se me hizo pequeño y todo mi ser mirándola a los ojos hicieron que lo pronuncie.

Es difícil guardar rencor a alguien que fue muy importante, pero en algún momento mi naturaleza humana experimentó ese sentimiento, que desvanecía cuando nuevamente nacieron las ganas de volver a verla y esas ganas volvian a morir con el recuerdo de este final.

Esta y otras historias me han hecho saber con mayor fuerza, que todo amor de lejos es catastrófico, quizás no todo sea así, quizás no sea un regla estricta, pero es muy difícil no sentir esa sensación que cada día esa persona que quieres se va de tu lado, de no saber de ella y de que cada llamada tenga un intervalo de días más grande.

No seas ciego de no ver la realidad, no seas terco en creer tanto en alguien, dale un cien por ciento a todas las posibilidades, piensa que están a miles de kilómetros y todo puede pasar.

Date cuenta que lo que canta SIN BANDERA ¨no hay distancia grande para nuestro amor, que todo es perfecto, cuando te siento tan cerca aunque estés, tan lejos¨, son puras boludeces, porque me encontraba escuchando esa canción cuando leía un mail mandado por ni enamorada que se encontraba a cientos de kilómetros, diciéndome que lo nuestro ya no era perfecto, que ya no me sentía cerca y me sentía igual de lejos que la realidad, que la distancia, el no poder estar sola y otro ser, que de seguro no sabe de mi existencia, me hicieron saber que no todo es como lo sueñas.



Lima, Perú 14 de Julio 2007

sábado, 8 de diciembre de 2007

La distancia siempre es grande para el amor. Part 1

Siempre pensé que las relaciones a distancia podría resultar un zafarrancho enorme, y siempre tuve la plena convicción que eso nunca resulta, pero por algún motivo estúpido y recontra zafado de la realidad pensé que mi relación sería distinta.

Era el 2006 y a mi ex se le ocurrió la idea de irse al país de los sueños para muchos, ella incluida, o sea USA, y no encontró mejor medio que estos programitas que te cobran para hacerte el favor de conseguirte una chamba allá, obvio que no es la chamba de escritorio ni de tu carrera, pero muchos muchachos chambean de lo que sea con tal de pisar este dichoso país.

Se fue un 14 de diciembre, fui al aeropuerto a despedirla, junto a su familia y unos amigos. La vi irse con su mochila azul y un polo blanco, con una sonrisa mojada por las lágrimas de separarse de todo lo que tenía acá, ese es el último recuerdo que tengo de esa chica, esa chica que amaba y de la que sólo regresó su recuerdo.
Volví a mi casa del aeropuerto y las lágrimas brotaron porque sabía que esos tres meses sin tener sus besos y abrazos se volverian eternos.

El estar lejos te hace experimentar muchas cosas, te hace saber que tu tiempo no solo debe girar en torno a alguien, que también debes tener cosas que hacer, cosas propias en que preocuparte. Traté de ocupar mi tiempo en todo lo posible, en esa época aún no tenía trabajo y los vacíos inmensos no se llenaban fácilmente sin su presencia.
Sólo me llamó unas dos veces, pero yo me encargaba de que nuestra comunicación sea fluida, o por Internet o por teléfono, las oportunidades que podía llamar lo hacía y disfrutaba de su voz imaginando que al día siguiente podría verla. A veces la oscuridad de la noche con el teléfono en la mano, se confundían con una lágrima por su ausencia.

Había noches enteras que no dejaba pensar en ella, mirando a las estrellas pensando que estaba haciendo y luego la luz del amanecer entraba en mi cuarto y me decía que otro día había pasado y que poco a poco se acercaba el día de verla La amaba sin reparo y no me importaba dejar notar mi nostalgia por su ausencia, me hacía mucha falta.

Con el pasar de los días las conversaciones se hacían menos amorosas y más informativas, he hecho esto, he conocido aquello, he visto esto, he salido acá, y había ratos que ya no tenía que comentarme, se me hacía extraño.

Gracias a lo frió y casi apañador sistema tecnológico, en donde un mail puede significar la mejor salida para cortar con alguien que en realidad no quieres darle la cara. Utilizó cada virtud de esta tecnología y me mando un mail devastador, aniquilador, en donde sin explicación me decía esas estupidas palabras de las personas que quieren cortar, quiero espacio y tiempo (acuérdense que estaba en USA y ¿quería espacio?). Definitivamente todo mi ser cayó desde lo alto de aquella nube en donde ella me había llevado, cada palabra no tenía explicación. Leí muchas veces su carta, releí y no encontraba pies ni cabeza, no entendía la razón de tan repentino mail. Tiempo después supe que no tuvo la valentía de escribirme sino que fue su amiga, persona que no conozco absolutamente nada y que quizás pensó que yo era un estorbo para la que ahora era su nueva y entrañable amiga y se ofreció gustosa a escribir esa carta que ella no podía, en donde ahora le quitaba ese peso de encima a la que en ese momento era mi enamorada.

Si existe el infierno, creo que esa época lo pude haber conocido, me refugie en las salidas nocturnas y llenas de alcohol. Sí, quizás, muchos piensen que eso no resuelve nada, pero por algún motivo todos van hacia ese punto, en donde el tomar puede cicatrizar temporalmente la herida dejada por el amor. Desde viernes a domingo, mis noches bohemias no acababan, estuve acompañado de mis verdaderos amigos, amigos que me dieron el hombro y que me vieron derramar lágrimas por una relación que ya había perdido.

No la llame más, mis mail se hicieron mas cortos, y por mas que le decía Te amo, nunca en ningún mail volvían esas mismas palabras, y muy a mi pensar, deje de hacer el papel de estúpido y dejar de decir ese TE AMO que ahora ella utiliza sin reparo.

Ella me escribía y ahora me contaba, parte de lo que pasaba allá, sus mail eran frescos, sin ningún dolor, todo bien y aunque no habíamos acabado, porque en una conversación por teléfono nunca logró decirme lo que me dijo en su, casi suyo, mail, ella parecía no afectarle nada de esto.

Llegó a Lima, muy por el contrario de todo lo que me aconsejaron fui al aeropuerto (...)

domingo, 2 de diciembre de 2007

S.O.S Agenda recargada

Puede que le haya dicho más de un centenar de veces para salir y por una que otra razón, los planes, o mejor dicho, mis planes con ella se echan a perder. Arreglo todo mi mundo para tener esos momentos con ella, pero parece ser que su agenda, cual agenda de Harry Potter, se llena mágicamente. Suelo planificar imaginariamente un día con ella, y la tinta inescrupulosa se adueña de las hojas de ese día, haciendo una misión imposible verla.

No se si en realidad esa tinta sea mágica, o ya tenga todo un cúmulo de actividades de los cuales no estoy presente, pero inexplicablemente no logro coincidir un día. No se porque el afán de seguir intentando, he accedido a cosas que no creía, como el hecho de ir a comer pizza, que sin llegar a desagradarme, no llego a ser el loco pizzero, el chico que mueve cielo mar y tierra por esta bendita masa con salsa de tomate y varias cosas más.

La conozco y la he visto muchas veces, pero rodeado de amigos, rodeado de música, de bulla, de humo y muchas otras veces acompañándola el chico que seguía sus pasos. Irremediablemente dicho chico no se sentía cómodo con mi presencia, debido a que el hablarle se hacia delicioso tanto como bailar con ella y nacía una química de la cual, creo yo solo haberme dado cuenta.

Esos días de no poder salir, los cubren los recuerdos que tengo con ella, recuerdos de varias noches bohemias, noches en que sus palabras me envolvían, y donde trataba de conocer cada gesto y cada hablar, haciendo el gran esfuerzo de distinguir su voz, de todo el bullicio del bar.

Y quizás este sea otro medio de los tantos que ya utilice para decirle que salgamos. Quizás desee salir con ella, porque se que la pasaré bien a su lado, sé que se reirá de mis bromas, que podremos hablar de todo y quizás el silencio que pueda haber, esa inevitable pausa que hay entre dos personas, no nos incomodará o porque quizás desee verla en la pasividad de una tarde sin medir el tiempo de un final.

Hablo contigo casi todos los días en el MSN, y quizás para mí las noches que solemos encontrarnos no sean suficientes, y nazca el deseo de invitarte unas copas para hablar, para sacar nuestras conversaciones locas de la ventana del MSN y llevarla a una mesa. Darnos la chance un día de poner un STOP al mundo de todos y darle un PLAY al nuestro.
Espero un día de los siete de la semana poder encontrarnos, y si no te alcanzan esos días, dame una oportunidad para crear el octavo y que sea nuestro. Un beso O.