lunes, 28 de abril de 2008

Pequeño angelito

Si, ya se que no voy a tu casa tan seguido ni te veo tanto como quisiera, como para entablar esas conversaciones que son tan entretenidas contigo, ni ver las primeras sonrisas que nacen de tu rostro, pero cuando logro pasar un tiempo contigo es excepcional, cuando me miras fijamente y no mueves tu mirada de mis ojos tratando de entender quien soy, tratando de recordarme y yo tontamente imagino que me recuerdas cuando de repente aprietas mi dedo con tu pequeña mano y mueves tus piececitos con mucha fuerza. Me es muy gracioso verte tirado en la cama, mirando a todos lados y moviendo tus bracitos y piernecitas, mientras que nosotros te miramos con una sonrisa, sonrisa que hace tiempo necesitábamos, esos llantos que hacían falta en mi casa y ese ambiente que solo puedes darlo tu. Desde siempre esperé por ti y aún espero pasar momentos especiales contigo, ser cómplices de muchos juegos y travesuras, porque sé que cuando esté contigo me convertiré otra vez en un niño. Te quiero mucho Diego, eres el mejor sobrino.

sábado, 26 de abril de 2008

J......

Si bien no fue una semana muy buena para ti puesto que una enfermedad te tocó la puerta, el estrés del trabajo estuvieron encima tuyo y no sabías como quitarte la rutina de todos los días, comprendí que siempre en mi ida y vuelta por tu lado me brindarás tu sonrisa, sonrisa que alguna vez no noté y a la que ahora recurro en más de una ocasión, aunque no me pertenezca.

miércoles, 23 de abril de 2008

Porcentajes amorosos


70 y 30, 40 y 60, 20 y 80, 10 y 90. Esos son algunos de los porcentajes de involucramiento que cada miembro de una pareja de enamorados tiene, casi siempre es así, no hay un amorío equitativo (puede que haya una equidad casi perfecta y esa sea la base de un éxito), nadie ama igual que el otro, eso solo sucede en las películas, en las novelas o en las romances de alguna serie televisiva. Siempre hay alguien que da más que el otro y no es que sea apropósito o que haya querido ser así, simplemente se da. Quizás a juzgar por las diferencias que tenemos, no todos podemos tener esas mismas ganas de querer a alguien, quizás el cansancio y la rutina haga mella en uno o en otro y los porcentajes vayan diferenciándose un poco más.

Y cuando el porcentaje de uno esta bajando furibundamente viene la ruptura y los trances y palabras tontas por parte de ella o él, tratando de justificar algo que no es justificable, haciendo una radiografía a toda la relación buscando puntos flacos, donde tu fallaste o donde ambos fallaron. Pero la realidad es quizás tan cruda como esa, uno siempre ama más que otro. Al escucharlo en la radio comprendí que es así, y la mayor parte de las rupturas tienen fantasmas que a veces no comprendemos. A veces nos preguntamos ¿que paso? Y nos es difícil caer en la cuenta que fue eso.

Me toco estar en los dos lados, en un elevado y superior porcentaje, donde mi corazón latía a mil y en inferior y casi ínfimo involucramiento porcentual.
Me di cuenta que cuando estaba en lo mas alto del amor y veía corazones por todos lados a veces añoraba tanto esos momentos que los cuidaba demasiado y que mi casi perfecto porcentaje de amor podía resolverlo todo. Y en el otro extremo, me comporte como un chiquillo tonto que no sabia que tenía, aunque la quería no me involucre nada y cometí tropiezos tontos que me costaron su alejamiento, como no llamarla cuando le decía que lo haría, nos visitarla tan seguido, ni estar un poco más pendiente de ella.

No vale arrepentirse de haber tenido altos grados de amor, me sentía bien estando así, pero me sentí mal por haber aportado poco en otro época, no estar con ella cuando debí.

Si bien no es equitativo, siempre te encontraras en uno de las dos opciones y no tienes que cerrar los ojos, tienes que estar con los ojos bien abiertos para saber tu sitio y poder hacer algo o quizás no hacer nada, solo dejarte llevar.

viernes, 18 de abril de 2008

Nuestra primera cita

De repente salió una cita cuando menos lo pensaba, creo que no estaba segura de salir conmigo y días atrás dudaba en retomar el contacto tanto telefónico, como de mensajes que habíamos tenido. Ahora en una conversación casual de MSN quedamos en encontrarnos, en despejarnos del estrés del trabajo y compartir unas horas juntos, fue tan repentino, después de muchos intentos infructuosos de poder encontrarnos en menos de quince minutos ya todo esta planeado, apague la computadora y salí raudamente a encontrarme con S.

Nos encontramos y vi su sonrisa dibujarse por nuestro encuentro, desde varios meses que no la veía y solo nuestra comunicación se basaba en esporádicos encuentros por el msn y solitarios mensajes. Conversamos de todo y era increíble como habíamos cambiado todo el repertorio y como habíamos cambiado nosotros mismos, antes, aunque nos gustábamos, no podíamos entablar una conversación por espacio de media hora, por nuestra inmadurez, por nuestra juventud, por no saber manejar una situación, por muchas cosas. Antes yo solo atinaba a fastidiarla, porque no sabía como cubrir mi gusto por ella, ella solo atinaba a responderme, creo también, tratando de cubrir su gusto por mí, y los espacios que teníamos se iban en ese transcurrir. Ahora todo había cambiado, después de un largo tiempo, ambos disfrutábamos de un momento sosegado conversando, conversando de lo que fue, lo que no fue y pude ser, de nuestras vida, de nuestro grupo de amigos que ahora se alejan y de nuestra época en aquellas aulas de mi universidad.

Ya avanzada la noche nos despedimos, la deje en su casa y opté por caminar un poco, sintiéndome muy bien por ese espacio de tiempo compartido, cayendo en la cuenta que después de tanto tiempo que nos conocemos esta sería nuestra primera cita. Cuando me encontraba en mi cuarto y ya me disponía a dormir, un mensaje me sorprendió: La pase recontra chevere. Gracias. Me fui a dormir sabiendo que no sólo yo disfrute mucho de ese encuentro, para ti también las gracias.




Canción que acompañaba mis noches esos primeros dias que la conocí.

sábado, 12 de abril de 2008

Te regalo mi corazón y más

En una relacion hay buenosregalos, porque en realidad la que sabe tus manías, tus gusto y tus pasiones son tus enamoradas y son las más indicadas a darte un regalo respetable, que se aleje del regalo familiar que siempre es el mismo. Pero siempre hay regalos recurrentes que funcionan en la mayoría de casos, que si bien pueden ser reemplazados, siempre caemos en ellos.

El regalo de un perito (Mascota): es más que todo ese intento por mantenerte vivo a lado de ella. Es decir que el vaivén de su cola le haga recordar que esta presente, que cada ladrido inescrupuloso le haga reaccionar y que siga pensando en ti. Que por más que la relación no llegue a un buen fin, sabes que aún ese perrito la molestará, le ladrará, la mirará, y la acompañará como tú lo hacías. Es un tonto mantenerte vivo para ella.

Flores: Tradicional pero infalible formula de llegarle al corazón. Si bien hay chicas que no gustan de este tipo de regalos, tienes un gran porcentaje que si les gusta, puedes asegurarte un gran éxito y quedar como el enamorado romántico. Si bien es tradicional y no tiene nada de creativo de tu lado, es un punto muy fuerte. Si se las hacen llevar con su cajita y de un servicio, tiene un plus muy grande.

Los peluches: De distinta índole y forma, como el conejito, el perrito, el osito y todo animal que pueda tener un lado tierno. Regalos por lo que las mujeres pueden soltar un OOHH QQUE LINDO y colocarlo en la cabecera de su cama o quizás dormir con él. Pueden llegar al extremo de ponerle nombre y llegando más al extremo de la cursilería, ponerle tu nombre o el nombre que ella te dice con cariño, haciendo recordar con más inclemencia tu presencia en momento que tu estas ausente. En realidad es un regalo recurrente, un regalo que no tiene pierde, que te hace salir del paso y que demuestra tu lado tierno. Yo también recurrí a este tipo de regalos cuando estaba a las puertas de cumplir meses o no se me ocurría nada, quizás ahora esos peluches estén perdidos en el baúl de los recuerdos o en alguna bolsa negra, pero siempre estarán ahí para recordar lo que fue un amor.

Chocolates: Tratando de hacer un símil de tu relación, tratando que sean lo más dulce del planeta como también de todas las variedades, para que tu enamorada disfrute de sus sabores, exquisitos rellenos de licor, almendras, manjares, etc. Los chocolates tienen una reputación ya ganada, son pequeñas golosinas que encantan a las mujeres y puedes arrancar sonrisas. Dicen que es un afrodisíaco, no lo creo tanto así pero suele funcionar muy bien. Si tu enamorada es de las que suele hacer dietas estrictas olvida de estos deliciosos manjares.

Poemas: Si bien no es un regalo en sí, lo compararía quizás con la lluvia en un ramo de rosas, es decir un adorno que, recurrente o no, tiene que estar presente en tu relación. A muchas de las chicas les gustan estos detalles, les gusta pensar que muchas de las palabras bonitas que has puesto en ese pedazo de papel fueron inspiradas en ella, que te salen palabras por doquier, y que puedes llegar a convertirte en un Pablo Neruda por ellas.

Perfumes: Es arriesgado, pero ganas mucho si atinas su gusto, si atinas el aroma que ella le fascina. Tú quedaras fascinada porque cada salida que tengas olerás tanto el perfume que tú le regalaste como ese delicado perfume natural que reconoces muy bien de su delicada piel. Ahora cuando me toca oler esas fragancias, cada una me lleva a una época distinta, me hace recordar situaciones por las que pasé, amores perdidos con el paso del tiempo, desde un sensual Dream More de Gap acompañando la escena estrellada de la noche, Tommy Girl en una sin fin de noche de luces y un You en un retornar a casa embrujado por su olor.

Si bien ahora he parado de pensar en esos regalos, si extraño esa inquietud por saber que regalar, poder regalar una mascotita tierna, hacerle llegar a su casa flores con mensajes diciéndole que la amo, endulzar nuestros días con chocolates, hacerlas sonreír con poemas y esa atmósfera de enamorados cubrirla con el suave aroma de un perfume.

miércoles, 9 de abril de 2008

Alo?

Levanté el auricular y marqué los números que hace unos meses los tenía bien grabados en mi mente, ahora tentaba todos los números tratando de acordarme de ellos, como también de no confundirme.

Escuche su voz después de un tiempo largo y prolongado, en donde nadie supo de nadie, en donde cada uno trazó sus caminos, caminos que ahora se daban un pequeño cruce gracias a la mágia telefónica en su horario reducido.

Nos pusimos casi al día de lo que nos pasaba, nos contamos casi todo y filosofamos infructuosamente de lo irónico de la vida como también de la redondez de la tierra, tan redonda que puedes dar tantas vueltas que no esperas.

Me contó que las cosas nada buenas que hizo se le regresan cual bumerang en porción triple, le dije que mi vida aunque tranquila seguía el trazo de ese bumerang, en un ir y venir de efímeros romances.

En esos trances los dos nos acordamos de los dos, ella de mí, yo de ella, por alguna frase, por alguna situación. Creo que los dos fallamos en algo, yo en seguir creyendo en la perfección de un momento y ella por creer que el romanticismo en el cual nos inmiscuimos en un pasado se repetiría fácilmente en un presente. Un sonido inescrupuloso hizo que cortáramos la conversación que ya se venia prolongando.

Ahora puedo saber, después de esa conversación, que tu voz no ha cambiado.



Canción recomendada y que se vuelve una de mis favoritas.

sábado, 5 de abril de 2008

q.e.p.d Los Terceros

Definitivamente mis épocas de violinista solitario acabaron, ya no recuerdo ninguna nota, no recuerdo ni como agarrar ese instrumento. Hace algunos años tocaba cada nota a más no poder, tocaba varias melodías de memoria para beneplácito de mis amigos y no se como, no me importaba estar ahí. Si, hace años podía salir con una pareja de amigos siendo yo el tercer individuo, el chiquillo solterito que los acompaña a pasar un rato chévere, disfrutar de la no muy grata salida de el grupo amigos, ese amigos lo pondría entre comillas, puesto que es sólo una etiqueta, porque al momento de estar con ellos no puedes evitar ver caricias en los rostros, besos, risas cómplices en las cuales tu no encajas. Ahora, cuando el grupo de mis amigos planea algún paseo, campamento o algo por el estilo, acompañados claro de sus señoritas enamoradas me doy la libertar de elegir entre mas opciones, que siempre hay y más interesantes.

En realidad no se cómo antes podía sortear esas inquietantes posturas de enamorados, en las cuales solo debe estar la feliz pareja y nada más, cómo sorteaba con destreza esa atorrante postura de ver quién es el que manda, de peleas y demás. Antes yo solía sentirme contento con la compañía de ellos, que en realidad grata, ahora me puede llegar a incomodar.

Esa noche sin ningún plan específico llegaron dos buenos amigos que llevan de enamorados un buen tiempo, llegaron de visita a pasar un rato conmigo. Me alegró mucho verlos después de tiempo y reímos conversando de uno u otro tema. Tenían ganas de salir, obviamente la idea no me parecía nada agradable, y para salir del paso les propuse ir al malecón que muchas veces me acogió este verano, prefería un lugar abierto, donde me podía ir solo a fumar un pucho y dejarlos hacer sus asuntos de enamorados. Arrancaron el carro y desistieron de esa idea, dando una vuelta furibunda hacia un bar bohemio del centro de lima. El animo que tenía de poder tomar junto al mar se desvaneció en un instante, me encontraba ahí, mirando a la feliz pareja reír, un señor del bar tocando latin jazz en su piano antiguo y yo muriendo de calor y viendo como a mi diestra cinco amigos sentados alrededor de una mesa brindaban, añorando ser parte de esa escena voltee y me di con mi dura realidad, ahora contra mi voluntad me habían puesto el violín haciéndome tocar a la fuerza melodías que tenía olvidadas.

Me disculpo con ellos, porque no tenía cara de buenos amigos y cuando me trataban de meter a la conversación recibían comentarios reacios, ácidos y con un humor negro que creo también salían debido a la grata contribución del ambiente cargado de ese bar. Pensaba el porqué estaba ahí, sentado, achicharrándome, tomando gaseosa helada, tratando de refrescarme de ese insoportable calor pudiendo estar en alguna disco haciendo los recorridos bohemios que muchas veces hice.

Miraba alrededor a parejas, amigos celebrando y recordaba pasajes de aquella noche con ella en aquel lugar, esbozando una sonrisa por locos momentos y circunstancias que pasé en aquellas sillas de ese bar, me retire a tomar aire.

Después que acabaron el vino, nos fuimos, llegue a mi casa con la sola idea de no llegar nunca más a estar en ese extremo. Nunca más estar de mal tercio y de no acordarme, ni que traten de hacerme acordar de que alguna vez supe tocar ese instrumento llamado violín.

miércoles, 2 de abril de 2008

Amigos


En mi comienzo en el colegio San Francisco Javier recuerdo a un niño en particular, al cual miraba extrañado por su llanto incontrolable y el no querer desprenderse de su mamá, en la entrada de mi salón de inicial.

Luego de esos meses juntos en inicial, salíamos de vacaciones y ya nadie se acordaba de ese tiempo en el colegio, cada uno tenia su pequeño mundo tanto en su casa como en sus barrios y los cuatro meses de vacaciones nos separaban ineludiblemente.

Pasamos toda la primaria, creciendo juntos, rindo juntos, llorando juntos, sufriendo por alcanzar un respetable y nada despreciable doce en los cursos y estresados por pasar cada materia para el beneplácito de nuestros padres.

La secundaria paso con altos y bajos, mas bajos que altos les diré, de desenfreno en primero y segundo, de tiempos de guerra en tercero, épocas de conquistas amorosas en cuarto, de diversión y popularidad en quinto, y de canas verdes por parte de mi director y del gringo Pablo Lammermeir, cuando, sin resultado, trataba de enseñarnos ingles, rajando de un manazo furibundo la carpeta de madera de un compañero, lleno de rabia y cólera de nuestro acostumbrado relax mañanero, sin causar entre nosotros miedo, mas bien risas escurridizas en el silencio de nuestro salón.

Con Coco, el mismo chiquillo que lloraba esos primeros días de inicial, tuvimos parte del inicio de un grupo que hicimos muy nuestro, de la unión de cinco amigos de mi promo que estimo demasiado. Dentro de esa diversión dominical juvenil, llegamos a parar a aires miraflorinos, donde de la nada vimos una estrella de madera de cinco puntas, cada punta era un llavero que se unían cual rompecabezas. La compramos con la promesa de que aquella estrella se vuelva a armar pronto, desde aquel día la estrella se armó muchas veces, compartiendo miles de cosas juntos. Ahora, esa estrella ya no existe, un amigo la perdió en la lavandería, a otra punta el perro la comió, dejándola con mordiscos muy grandes, por mi parte, la punta que me correspondía se perdió entre mis cosas que cada vez se hacían mas abundantes.

Aún sin poder armarla, seguimos reuniéndonos. No podré olvidar nunca a mi promo y en especial a ellos; a Marcelo con el que compartí noches de quinceañeros sin fin, de enamoradas, de miradas inescrupulosas a chicas que recién conocíamos; a Mario que compartió conmigo sueños de fútbol, de campeonatos de ensueño, de juegos arco a arco; de Miguel Angel que me dio su hombro cuando mi futuro parecía incierto y me apoyó en ese primer gran paso para entrar a la universidad y para acabar el cole. Sergio, amigo de toda la vida, pata del alma, si tendría que dar mi confianza a alguien, él seria uno de los primeros (que si bien no fue parte de ese grupo, es un gran amigo, como muchos de mi promo que tengo muy presente)

Y de Coco, hermano eterno, hermano del alma que siempre me apoyó y siempre me apoya. Con quien comparto sueños, risas, llantos, penas, desordenes existenciales y estoy seguro me acompañará cuando mis pasos se hagan más lentos y mi cabellera sea blanca, porque cuando estaba en una etapa magra de mi vida y necesitaba hablar con él esperándolo en su sala, él, que recién tenia dos días de operado bajo sus escaleras con dificultad y dolor, para poder abrasarme y poner su hombro cuando más lo necesitaba.

Un abrazo hermanos del alma, amigos que no serán reemplazados nunca y que siempre serán parte de mi vida. Feliz cumpleaños Coco, toma esto como un regalo por tu cumple y por todos los años que tenemos de amistad.