sábado, 23 de mayo de 2009

Sueño o realidad.

Sin decir una palabra y con solo tu silencio y una grácil sonrisa quede completamente hechizado. El potjate invisible y los perfumes embrujantes se clavaron en mi presencia cada vez más cercana. A veces no puedo dejar de mirarte, lo hago cuando tu no lo notas, lo hago después que tu dejas de sostener tu mirada y puedo verte de frente y de costado, puedo verte en tus alegrías y tristezas, en tu calor y en tu frio.

Cuando me levante de mi asiento que vuela a mil cada vez que pasas, y fui directamente a ti no sabia que decirte, que palabras articular para poder intentar armar junto a ti una noche de velas y vino, mientras mis palabras se hacían un nudo difícil de desatar, y me acercaba mas a ti, colocando en tu dedo el anillo que mil veces intente darte, fui hacia ti y probé lo dulce de tus labios, lo húmedo y delicioso de tus besos, y como mientras nuestros labios se fundían conforme pasaban los minutos sentía tu respiración agitarse al unísono con mis latidos. Las palabras ya sobraron y mi mente solo pronunciaba tu nombre, el beso seguía interminable y mis ojos cerrados hacían la perfección de un momento a tu lado.

Mientras sentía tus labios mis ojos se abrieron y no encontré tu rostro, solo el techo de mi cuarto, la línea divisoria de mi sueño y la realidad me habían jugado una mala pasada, todos fue un dulce sueño, pero lo mas gracioso es que aun sentía el sabor de tus labios junto a los míos, aun sentía tu perfume y aun sentía que mi corazón latía a mil, creo que el sueño por algún momento se hizo realidad, por algún momento tu te convertiste en realidad y estabas a mi lado. Cuando decidí levantarme de mi cama en no encontré en mi cuarto el anillo que mil veces no me había atrevido darte, lo creí perdido

Ya cuando pasaba la mañana y te mire nuevamente sin que te dieras cuenta, note el anillo que mil veces había intentado darte lo llevabas puesto. ¿Todo fue un sueño? No lo se, pero mi corazón aun sigue latiendo a mil.
Avisos Parroquiales: El lunes mi blog cumple dos años, aún no se que hacer, pero algo saldrá. Un abrazo a todos por leer.

jueves, 14 de mayo de 2009

Me olvidé como olvidar

Creí tener una formula para olvidar, pero después de varios días caigo en la cuenta que la frase un clavo saca a otro clavo cobra un verdad tan tajante y absoluta que nadie podría negarla. Recuerdo que tuve amores difíciles de olvidar, que te dejan y siguen dando vueltas en tu cabeza. ¿Como hice para olvidar? Carcomiendo mi pasado buscaba las cosas que hice después de una partida, desde viajes, salidas nocturnas, noches de alcohol interminables, hasta noches de canciones románticas, canciones despechadas que acompañaba perfectamente con un pucho y escoltaba con una lagrima que el viento llevaba y hacia susurrar sus nombres.

El común de estas situaciones fue que con el paso de los días magullaba mas sus recuerdo pero nunca llegue a olvidarlas, es decir, que si bien el alejarte y no tener comunicación ayuda en mucho a que ya el sentimiento hace ella no sea tan intenso, el sentimiento sigue estando y solo morirá si es que hay un reemplazo, si hay una persona en la banca de suplentes esperando la paleta electrónica para hacer el cambio y ser la titular de tu corazón.

Siempre que acababa con una chica pasaba un tiempo (suelo llamarlo tiempo muerto) para poder olvidar y cuando ya tenia su recuerdo moribundo le daba una ultima estocada saliendo con otra chica.

Cuando acabé con J apareció K, y el recuerdo de J se esfumó como por arte de magia a lo Giorini. Cuando muy a mi pesar se fue K, después de un agónico olvidar y ya en albores de la vida universitaria llegó S y todo tuvo un cambio rotundo. Cuando supe que con S, dueña de muchas de mis noches con el CD de Gianmarco, no llegaría a ninguna parte, apareció P para eludir todo recuerdo e impregnarme su realidad amorosa. Cuando P se fue, la confortable ayuda para olvidarla de J hizo que los días sean más llevaderos y los puñales al recuerdo pasado fueran más certeros.

Siempre he tenido ese tiempo muerto y creo haber descubierto la forma de que ese tiempo no se prolongue, una sencilla ecuación que da como resultado, busca otra ilusión. Cuando intento aplicar esta sencilla ecuación, todo se me complica, me salen algoritmos donde no deben, potenciaciones y todos se convierten en el más complicado problema electrodinámico que nunca podré resolver. Creo que aún estoy destinado a seguir un proceso algo jodido.

Lo veo a mi amigo, y aun me resulta un tanto complicado hacer lo que hizo, taponear tan bien el dolor de una ruptura amorosa, taponearlo con la compañía de otra ilusión, con los abrazos calidos de otro amor y con los besos suaves de otra mirada. Cerrar con candado un pasado con la ayuda de otro futuro amor, ir acallando el nombre de una chica del pasado, con llamadas y mensajes de un presente. Ahora él ya no habla de la chica que se fue, sino de la chica que llegó, la sonrisa que dibujaba ahora tiene otra protagonista que no duda en decirlo.

Una forma muy moderna de olvidar, aunque yo aún no logre sostenerla, mas bien siga con mi formula paleolítica tratando que esa silueta del pasado se vaya, aún seguir golpeando su recuerdo con el pasar de los días hasta dejarlo en un estado de coma, para recién dar la última estocada, aunque preferiría ser el torero tan gallardo que es mi amigo y dar la estocada final desde un inicio sin tener que bancarme toda la corrida ni tener que salir a la plaza.



norecomendable - imposible olvidarte.mp3 - No recomendable

domingo, 10 de mayo de 2009

lunes, 4 de mayo de 2009

Génesis de un beso

Es simple y sencillo, cuando sientes más allá del latido, más allá del mar, más allá del infinito, todo hace que desees estar con ella, no importa el tiempo, ni el pasado, solo tratas de acercarte a ella lo más que puedas para intentar ser tú, quizás, en un futuro el que se encamine con ella hacia una felicidad que no quieres que sea tan etéreo.

Creo que la frase "voy a aprender a quererte" no existe, no aprendes a amar a alguien, no tomas clases para que poco a poco te roben o robes el corazón, en el amor no tomas clases para aprender, no hay formulas de aprendizaje, no hay complicados algoritmos ni potenciaciones, solo existe una simple y sencilla formula que dará como resultado perfección.
La verdad no sé como sucede, ni cuáles son los componentes que encajan perfectamente para que te enamores, pero sin saber cuando sucede sí sabes cuando empiezas a mirarla de una forma distinta, sientes sus manos completamente distinto, su perfume se vuelve divino y empiezas a tratar de que ese beso llegue.

Creo que todos recordamos esos primeros besos que nos llevaron a un romance, son inicios de amores que nunca se borran, son los primeros pasos de un camino, quizás largo, quizás corto, caminos que quizás tengan finales agónicos pero sin embargo siempre queda el sublime recuerdo de un comienzo.
Parado en la puerta de mi casa me despedida de ella, después de un beso dulce, me quedé momificado, petrificado, como si sus labios hubieran tenido un veneno embrujante. Se despidió de mí mientras la veía partir recuperando el aliento de su tan recordable despedida. Fue esa tarde en la que sólo atiné a quererla.
Creo que ese momento lo tengo cual foto Kodak en mi cabeza, uno de los pocos momentos de los que puedo decir que definitivamente fue mágico. Cuando la tenía abrazada me alucinaba como éramos los protagonistas en un encuadre perfecto de una serie televisiva, en un final feliz. Pasé mis labios sobre los suyos, y selle ese día como el día D.
El ocaso de un verano y el inicio de un invierno marcó ese inicio, todo lo que hablábamos parecía tener una rima y una métrica exacta, con ella supe por donde caminar, supe donde daba cada paso en este mundo, y un claro objetivo dentro del espacio sideral: Quererla.
Pasajes amorosos que no se borran y se van registrando en el archivo de tus memorias para; recordarlos en ocasiones, añorarlos otros días, quererlos algunas tardes y noches para nuevamente archivarlas alguna madrugada.



ves - sin bandera