jueves, 30 de abril de 2009

Historia con fin.

Muy pocas veces las historias tienen un final feliz, es más muy pocas veces las historias que creíste perdidas en el pasado retornan al presente para sellar la historia que algún día contaste.

Cuando decidí crear un blog lo hice con la intención de escribir anécdotas de mi promoción, por eso época estaba con enamorada y no ventilaba tan frescamente mis amores pasados ni las aventuras que había tenido con alguna fémina, ni tampoco escribía de enredos amorosos que ahora en mi etapa de soltero veo de otra forma.

El primer blog que tuve lo llamé Pablo Miki (mártir jesuita) que era el nombre de mi promoción, escribí tres entradas y ahí quedó mi aventura. Luego abrí este blog, que decidí comenzar con la misma idea, los primeros escritos fueron de las anécdotas de mi colegio, mientras tanto los terremotos emocionales no cesaban en mi vida, cada vez este blog se tornaba mas personal. Después ya sin enamorada decidí dejar expreso y escrito los pasajes amorosos que tuve, tengo y tendré.

La primera entrada que escribí se llamó La colaboración mas cara, la escribí cuando estaba aún en la universidad y en las reuniones de mi promoción se conversaba sobre este pasaje del colegio. Si gustan pueden leerla (un tanto larga pero divertida, con problemas de redacción, quizás por lo apurado de mi escribir y mi vida universitaria)

Ese post lo acabe de esta forma:

Ya al día siguiente, como dije, muchas chapas cayeron sobre nuestro gran brigadier (...) otro por ahí le puso Jesús, esta es la chapa que más causó risas dentro del salón, todos preguntaban porqué Jesús, y otro dijo, DEJAD QUE LOS NIÑOS VENGAN A MI, las carcajadas no se hicieron esperar y las caricaturas referentes al tema tampoco.

Ahora el niño aquel será todo un joven, estará en la universidad o quizás aun en el colegio, habrá seguido una carrera o estará trabajando, nadie puede saber eso, pero lo que si les aseguro, es que aquel niño jamás volvió a tocar una lata para pedir una colecta.

Un ex alumno de la promoción 2007 de mi colegio leyó ese post y me comento que aquel niño del que hablo en esa entrada era de su salón, y que todos recuerdan aquel pasaje. Ellos vivieron esa situación del otro lado de la moneda, me comentaba que la mamá de aquel niño hizo tremendo show por la obscenidad que le habían hecho a su hijo.

Nunca pensé que ese acto de mi amigo el brigadier General pudiera desatar el terrible denselase que le deparo a aquel niño. Siempre en todo salón hay alguien que fastidiamos haciéndolo del otro bando, a alguien a quien se le fastidia de que se le moja la canoa, que se le quema el arroz, que patea con los dos pies, que vuela como una mariposa alocada, en mi salón teníamos tres, que sin serlo, casi toda secundaria los fastidiamos así.

Diego, amigo de la promoción 2007, me dijo que a raíz del incidente con mi amigo fuer marcado para toda la vida como el rarito de su promoción, siempre lo fastidiaron así, durante toda su vida escolar.

Definitivamente el cargo de conciencia ajena nos carcomió el cerebro, una broma sentenció a aquel muchacho a ser el punto raro durante su vida escolar. Pregunté si le habían conocido alguna enamorada, me dijeron que nunca, solo supe que esta bien, estudiando arquitectura y sano. Supongo que aún sigue acordándose de mi amigo Alejandro, y vuelvo a asegurar que ese joven nunca más volverá a coger una lata para colecta.

Dibujo: Caricatura hecha en el salón de clase, alejandro crucificado, por su apodo de Jesús. Perdonen si hay gente muy religiosa y hiero supceptibilidades, pero era época escolar en la que no mediamos nada.

martes, 14 de abril de 2009

Extraña pócima

Eso sentenció su partida, creo que supo que tanto ella y yo nunca podríamos estar en un lugar a menos de cinco metros sin tener la necesidad de desearnos ni besarnos. Ese día después que le dejé claro que esa no era una reunión de amigos, que ella y yo no teníamos nada de amigos, que ese encuentro era resultado de nuestras ya casi incontenibles ganas de vernos, mientras tomábamos un frapuchino, nos mirábamos y todo quedo muy claro, esa chica nunca iba a dejar de gustarme.

Creo que es algo así como una brujería, un encarnizado menjunje y pócima que me hicieron tomar, como si mi frapuchino tuviera una extraña combinación de ingredientes, que aparte del rico sabor trajera los mismos ingredientes que la bruja del 71 cantaba en uno de los geniales episodios de chespirito. Alucino que ese Frapuchino de Starbucks debió decir. Rico Frapuchino de moca con crema y con letras pequeñas lo siguiente: Contiene también patas de mosco zancudo, uñas de gato sangrón, picos de pájaro zurdo, cuernos de chivo panzón, ojos de cuervo dormido, colas de rata y ratón y los colmillos molidos de un jabalí cachetón, especiales para el gusto desenfrenado de la chica en cuestión, con destellos de recordarla diariamente.

Conversamos de todo, de ella, de mí, de nosotros, disfruto cuando hablo con ella, cuando el minutero pasa estando ella al costado. Si embargo, sabiendo que siempre nuestros encuentros tienen un límite de tiempo, ya no quería conversar quería abrazarla más de la cuenta y besarla sin final.

Creo que el efecto del pojate, de los cuernos de chivo panzón y los comillos de un jabalí cachetón, estaba dando su efecto, me gustaba más cada minuto.

Salimos de Starbucks y nos dirigimos a su casa, con un paso lento, dándonos pausas para abrazarnos, hace ya un tiempo que nuestros labios no se fundían, que no se encontraban, pero todo resulto como antes, nuestro labios se comprendieron sin hablar hasta sin respirar. Después de querernos, de que diera media vuelta mientras se iba para refugiarse nuevamente en mis brazos, le dije adiós.

Ahora el antídoto de la distancia mata con delicadeza la fuerte dosis que tome acompañado de ese frapuchino, todo se desvaneces con el pasar de los días. Aunque por mis venas y mi sangre aun queda rastro del extraño menjunje.



entre los arboles - mar de copas

viernes, 10 de abril de 2009

Lugares de siempre

A veces los objetos inanimados tienen tanto de nosotros, calles, restaurants, bares; lugares que sin tener vida alguna las cargamos de sentimiento, y aunque todos son recuerdos siempre existe ese lugar para traer el momento que pasaste al presente. Siempre que paso esos sitios me hacen recordar momentos especiales, veo como las imágenes que algunas vez viví vuelven a aparecer en una transparencia, recuerdos escolares, recuerdos de promo, recuerdos de amigos y amores pasados.

Aún sigo pasando por esos lugares que desprenden destellos de alegría, tristeza, incertidumbre y algarabía. Tantas recuerdo como la cancha de cemento de mi colegio donde hice toda mi secundaria, cada rincón está impregnado de los momentos con los amigos de la promo, esos arcos de fierro fueron testigos de cómo hice gritar a la desenfrenada hinchada de la Miki, cuando hice un gol que nos llevó a la final, me sentí como si fuera el gol a la copa del mundo, grité tanto que las paredes de ese patio deben haberlo grabado en el cassette de los recuerdos. O quizás también grabaron los graves y fuerte gritos de Jorge Forno, director de mi colegio, haciendo la difícil labor de tenernos en línea.

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El barcito, La jarrita, lugar en el que escapábamos presos de la presión de postulantes, con chicos que aun no conocía y que pugnaban por el mismo fin, ingresar a la universidad. Tardes en que hicimos y desasimos en ese pequeño espacio.

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Aquel lugar en la facultad de letras de mi universidad, donde le di el primer beso, donde le dije que quería que sea mi enamorada, recuerdo cada instante de ese momento y cada vez que pasa por esa banca de cemento los flashes regresan y los recuerdo con mucho cariño.

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Los parques de frente de mi universidad, cuando aun cachimbos y primariosos en esa difícil jungla de la universidad, nos escapábamos y con licor de dudosa procedencia iniciábamos el ritual del salud, Cuando besé a la chica que siempre me gustó en letras y cuando lloró en mi hombro por el momento que pasaba, mientras nos seguíamos besandonos. Quizás lloró porque ese beso llegó muy tarde.

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En ese parque donde besándola me di cuenta que estaba enamorado de ella, donde me miraba de una extraña pero fascinante forma, en la que creímos todo era perfecto cuando estábamos juntos, esa banca que fue testigo de mi declaración, fue testigo de su forma de besarme y de decirme cómo era posible conocer a alguien tan pronto y ser tan perfectos.

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Cuando camino las calles de mi barrio y de otros barrios, siempre tengo esos recuerdos que se proyectan en un lecran y me hacen vivir nuevamente esos momentos. Pienso también que esas calles al igual que yo, están cargadas de muchas historias que se entrecruzan, teniendo como punto común esos sitios inanimados que con nuestro corazón le damos vida.


lunes, 6 de abril de 2009

Reflejo engañoso

He dejado descuidado mi blog, algunas veces tenia grandes ideas para escribir pero me absorbía los deberes laborales, compromisos de mi promoción y actividades que aún sigo organizando. Me han pasado muchas cosas, desde volver a canchas y regresar a la rutina maravillosa de jugar fulbito con la gente de la promoción, hasta situaciones inesperadas que creo haber cosechado a base de esfuerzo.

Cuando hablaba con ella en el bar, le susurraba al oído que todo lo nuestro debió ser diferente, que nunca he tenido otra forma de hablarle y que cuando estoy con ella todo parece reducirse a ese momento. Creo que fui descaradamente sincero con ella, sincero en contarle todos mis supuestos secretos, mis aventurillas, mis desventurados problemas amorosos. Creo que ese fue el gran error, contarle todos los desvaríos amorosos a la persona que me gustaba, a ella. Cuando seguía cerca a ella, dentro del bullicio del bar le dije que si algún día fuera mi novia mi mirada solo se posaría en ella, me miró y se sonrío, una sonrisa algo burlona, algo picara, como diciéndome eso nunca lo creeré,

Creo que fui muy sincero con ella por culpa de mis historias con otras féminas, ella ya no me veía como el chico confiable para tentar una relación, para ella era, digamos, soy un trotamundo teniendo como paradero chicas conocidas, no conocidas y por conocer, un pendejerete que no tiene la capacidad de asumir un compromiso, que no tiene la capacidad de enamorarse, ni de serle fiel a mi pareja. Desde acá te digo buena amiga que esa definición que tienes de mi que sé que estas pensando es una definición muy alejada de la realidad. Si bien la vida vespertina toco muchas veces mi puerta, nunca le negué el paso pero estando solo, aun sigo pensando ,aunque se me venga la sonrisa algo burlona de la amiga que me gusta, que cuando llegue la novia solo será ella, tendrá la exclusividad de mi mirada.

Ahora se que no debemos ser tan brutamente sinceros con alguien que nos gusta, no debes tomarla como una confidente, no debes contarle tus aventurillas, porque se forman un concepto errado de ti, te sonreirán cuando les digas lo que sientes por ellas, te miraran como si fueras el gran florero que dirá de todo por tenerlas, mientras ellas creen que todo lo que dices es un gran falso discurso, lo único que haces es hablar con cada latir de tu corazón.

Decidí alejarme de la amiga que me gusta, de ya no disfrazarme de su confidente, de ya no escuchar sus problemas con su tonto enamorado, liberarme de esa caga de esperar el momento preciso para decirle que me gusta. Creo ya no tener alguna luz de esperanza con ella, solo quiero que sepa que todo lo que le dije es cierto y que a ella nunca pude florear, sino hablar con el sentimiento que siento por ella.