martes, 14 de abril de 2009

Extraña pócima

Eso sentenció su partida, creo que supo que tanto ella y yo nunca podríamos estar en un lugar a menos de cinco metros sin tener la necesidad de desearnos ni besarnos. Ese día después que le dejé claro que esa no era una reunión de amigos, que ella y yo no teníamos nada de amigos, que ese encuentro era resultado de nuestras ya casi incontenibles ganas de vernos, mientras tomábamos un frapuchino, nos mirábamos y todo quedo muy claro, esa chica nunca iba a dejar de gustarme.

Creo que es algo así como una brujería, un encarnizado menjunje y pócima que me hicieron tomar, como si mi frapuchino tuviera una extraña combinación de ingredientes, que aparte del rico sabor trajera los mismos ingredientes que la bruja del 71 cantaba en uno de los geniales episodios de chespirito. Alucino que ese Frapuchino de Starbucks debió decir. Rico Frapuchino de moca con crema y con letras pequeñas lo siguiente: Contiene también patas de mosco zancudo, uñas de gato sangrón, picos de pájaro zurdo, cuernos de chivo panzón, ojos de cuervo dormido, colas de rata y ratón y los colmillos molidos de un jabalí cachetón, especiales para el gusto desenfrenado de la chica en cuestión, con destellos de recordarla diariamente.

Conversamos de todo, de ella, de mí, de nosotros, disfruto cuando hablo con ella, cuando el minutero pasa estando ella al costado. Si embargo, sabiendo que siempre nuestros encuentros tienen un límite de tiempo, ya no quería conversar quería abrazarla más de la cuenta y besarla sin final.

Creo que el efecto del pojate, de los cuernos de chivo panzón y los comillos de un jabalí cachetón, estaba dando su efecto, me gustaba más cada minuto.

Salimos de Starbucks y nos dirigimos a su casa, con un paso lento, dándonos pausas para abrazarnos, hace ya un tiempo que nuestros labios no se fundían, que no se encontraban, pero todo resulto como antes, nuestro labios se comprendieron sin hablar hasta sin respirar. Después de querernos, de que diera media vuelta mientras se iba para refugiarse nuevamente en mis brazos, le dije adiós.

Ahora el antídoto de la distancia mata con delicadeza la fuerte dosis que tome acompañado de ese frapuchino, todo se desvaneces con el pasar de los días. Aunque por mis venas y mi sangre aun queda rastro del extraño menjunje.



entre los arboles - mar de copas

11 comentarios:

Saii dijo...

que agridulce tu post...
o sea... me llevaste a imaginar todo asii re lindo y apasionado
y luego terminas asii como
que...
resignado.

:S

en una montaña rusa me subiste!!!!!

jejeje
pero
muy muy muy bien escrito!

Raúl dijo...

Sai: Gracias por tu comentario ...mi ego esta al tope. Que bueno que te haya gustado un beso

Angelitta!! dijo...

esta super lindo tu post...
ohh me ha traido recuerdos que deseo ahogar :S

besos

Lafrau dijo...

Hey me encantó... interesante a mil...

te leo!!!

Peperina dijo...

Ese brebaje me recuerda a unos chilcanos muy divertidos en el Bolívar... y aunque fuera agua tibia igual hubiera sabido al más exquisito manjar...

lo que hace la ilusión en nosotros...

Besos y welcome back

:)

Raúl dijo...

Angelita: Gracias ... los recuerdos no se ahogan , parece que tienen un equiipo de buceo eterno.

Lafrau: Grcias ..tambien te leo.

Peperina: Asu chilcano en el bolivar .... bien ahi

Jimmy dijo...

Yo nunca bebería nada que contenga algún tipo de "cuernos" (así sean de un chivo panzón) delante de una chica, puede ser de muy mala suerte en el futuro, jeje.

Julio Cesar dijo...

seguro que era frapuccino y no era vino?

o facil ya te habias metido un wiro

Vane dijo...

Me gusta la forma como lo cuentas y redactas, me imaginé toda las escenas, pero el final no pues!!!
Mi pregunta sería porque??, xq no pueden estar juntos nuevamenete !!?? :( bueno, no pido q lo conteste solo q es la resignación con la que termina es post.

Saludos!!!

soleil dijo...

has contado la historia, como quien canta una cancion en noche de guitarras y playas...

es decir, me ha encantado, fue tan sencillo, tan claro, y sobre todo... creo que todos hemos sentido ese "algo" que se quedo atrapado en el pecho.

Saludos!

Nano dijo...

Me pasó con los anticuchos de la norteñita.
saludos!!