viernes, 31 de agosto de 2007

Memorias de amor II.: Primera ilusión

En esa época estaba en 3 de secundaria y mi vida transcurría entre el colegio y mi grupo de acólitos. Siendo acólito fue donde conocí a estos dos particulares grupos de chicas que las distinguíamos por la hora de la misa en las cuales cantaban. Las chicas del coro de 10 a.m y las de 7 p.m. W era una chica del coro del 10 y por la cual todos estábamos de alguna forma atraídos, al final uno de nosotros estuvo con ella, bueno uno y después otros. En el coro de 7 destacaba por sus atributos J, una chica simpática de la cual yo y otros amigos sentíamos un gusto desbordante.

La verdad nunca pensé que J se fijaría en mí, no había tenido experiencia anterior de tener una enamorada con todas las de la ley y aún la ceremonia previa del cortejito no era tan conocida para mí. Mi amigo A también estaba interesado en ella, la verdad no se si llegó a decirle que quería ser su enamorado o no, la cuestión es que se alejo de ella y bueno sin remordimientos y sin temores, fui frecuentando cada vez más seguido a la casa de J.

Y empezó a haber este dime y diretes, chismes por aquí y de por allá que tienen todas chica de esa edad, en donde el tema principal es, quien le gusta a quien. Ya había divulgado mi gusto por J y creo que no era necesario gritarlo a los cuatro vientos o a los cinco, seis o mil, porque mi presencia por alrededores de su hogar me delataba.

Todos nuestros encuentros, en los que conversábamos entretenidamente (no se de que hablábamos pero hablábamos, tengo un flash back mio y de ella moviendo los labios, así que supongo que algo nos decíamos) ser terminaban con un beso. Este beso tenía algo en particular, era un beso extremadamente lento y que rozaba los labios, era lo que se conoce popularmente como Media Luna, (no se porque media luna, porque no mejor eclipse o cuarto menguante en fin cosas de la vida) en donde no se completa un beso en la boca, sino que la mitad de tus labios choca con la mitad de los labios de tu pareja.

Todos los encuentros con ella terminaban así, con un seudo beso, no se porque no le decía para que sea mi enamorada, porque era obvio que ella sentía algo por mí, sino creo que nadie te daría besos así.

Un día que fue a mi casa con sus amigas, luego ellas se retiraron, y quedamos solos, luego de conversar iba a tener lugar la despedida que siempre teníamos, pero ese seudo beso se convirtió en un beso largo acompañado de abrazos y miradas llenas de ilusión.
Quede alucinado y confundido por aquel encuentro, me retumbaron preguntas en mi cabeza como: ¿Ya estoy con ella? ¿Es necesario tener explicaciones? ¿Mañana que le diré? ¿Ahora que diablos hago?

Bueno asumí que debería tener un mínimo grado de formalización y que quede zanjada la duda de si éramos aun amigos o éramos otra cosa. Yo asumía que éramos amigos aún, pero después de buscarla y de seguir dándonos nuestros besos de amigos, asumí que ya no había nada de seudo en lo que pasaba, ella ya me consideraba su enamorado y yo también hice lo mismo, a partir de ese primer beso comenzó el idilio, así de sencillo, sin palabras de por medio, solo con sentimientos.

Luego de meses, lo rápido de la vida de un joven me hacían tener ausencias prolongadas a su casa, ausencias prolongadas a su cuadra, y las miradas de odio de la mayoría de gente de por su barrio, hacían que no vaya tan seguido como quisiera.

Un día que fui a su casa, me dijo que necesitaba tiempo para pensar lo nuestro, en esa época creo que suponía que tiempo era un rotundo rompimiento y me sentí muy mal cuando de sus labios salieron esas palabras, aconsejado de M le pedí una chance para que todo volviera a hacer como antes, pero no lo aceptó, quizás si hubiera aceptado hubiera tenido muchas más cosas de mí que quizás nunca las tuvo, pero ella decidió su camino.

Me despedí de ella con un beso, que llevaba todo el amor que en ese momento era de ella. No recuerdo haber estado nada mal, no recuerdo muchos noches de nostalgia, creo que fue un pasar de pagina muy rápido, la olvide muy pronto, el salir y conocer chicas era muy frecuente en esas épocas de quinceañeros y fiestas y creo que no tuve tiempo para estar mal por su adiós.

Ella si cumplió ese tiempo que me dijo, porque después de unas semanas la encontré en la puerta de mi casa, para reanudar nuestra relación después de este prolongado descanso. Pero ya no la vi con esa misma intensidad ni con esas miradas que sueles darle a alguien que quieres, la vi como mi pasado, como un buen recuerdo del cual ya no quería volver.
Le dije que lo nuestro ya no podía ser, quizás no quería limitaciones en esa época, en donde no podías decir no a las oportunidades, pero recuerdo claramente como se iba de mi casa y yo cerraba la puerta a este pasado que nunca volvió a ser presente.

Nunca más volvimos conversar, siempre creí que quería esquivarme, nunca volvió a saludarme, pero después de más de 9 años, la vi en el carro. A diferencia de las veces anteriores, me regalo una sonrisa y me saludo con mucha alegría, mientras trataba de sujetar a su bebe muy inquieto. Me contó de su vida, yo le conté sobre la mia, sobre lo que estoy logrando, sobre lo que soñana hacer esas noches de adolescente y que ahora lo estoy logrando. Me preguntó si es que algún día podría llamarme a mí casa, le respondí que no había ningún problema y cuando estaba apunto de darle el teléfono de mi casa, me dijo:

¿Sigues con el mismo número no? El 424 …7

Me sorprendió mucho que después de mas de nueve años, recuerde a la perfección cada uno de esos dígitos y supe que si se acuerda de esos números, debe tener mucho más presente todo lo que vivimos, porque yo aunque no me acuerdo cual es su número teléfonico, si recuerdo cada minuto que pase con ella.

domingo, 26 de agosto de 2007

Memorias de amor I.: Un gran amor.

¡Vamos a Ejutor! ¿Que diablos es Ejutor?, bueno díganme si ese nombrecito no les lleva a nada, pues si no lleva a nada. Ejutor, era un encuentro de jóvenes de distintas partes de Lima, que se reunían para hacer actividades en torno a la religión católica, teniendo como tema principal Dios y Jesús. Mi papá me había pasado la voz y le pareció una buena idea que vaya, obviamente no iba a ir solo, porque a esa edad no actúas solo, tienes que actuar con la collera o con algún amigo. Estaba en cuarto de secundaria, y pregunte a mis amigos si querían ir, pero solo algunos me dijeron que si, hasta llegar al punto de que me acompañe solo uno, mi amigo G.

Bueno fui a esa particular congregación de jóvenes, lo positivo es que encontré amigas del Patrocinio de San Jose (colegio de mujeres que era de nuestra concurrencia). Estuve con ellas, conversando y bromeando, luego nos separaron en grupos y empezamos las actividades. Fue aburridísimo, no la pase nada bien, hasta que llegó la hora de almuerzo y todos mis amigos se juntaron nuevamente, la conclusión de ese almuerzo, vamonos a Plaza San Miguel. Cuando me dijeron eso, me encontré con ella, y mi rumbo cambio, entre en el dilema de quedarme para verla o irme con todos los amigos. Creo que tome la mejor decisión, que fue quedarme.

A ella la había visto antes, pero no la vi como ese día. J me llevo a su casa y pasamos todo el protocolo de la presentación, K te presento a Raúl, yo nunca la vi con otros ojos, después de unos meses y viéndola en esa jornada todo cambio.

La vi con esa sonrisa que me impacto, con unos deseos de hacer todo bien y la forma como me miraba hacían que todo mi ser cambiara. Pasaba el día, la luz de la tarde se iba y sentía que casa minuto me enamoraba más de ella. Paseábamos por los jardines de la universidad católica (ahí fue la jornada), era todo perfecto, en unas horas ya me había enrolado en la fila de los enamorados. Lo que me gustó de ella fue su manera de hablarme, su manera de mirarme, una mirada de dos jóvenes que sienten que han encontrado lo que buscaban, sus palabras eran exquisitas, y ya todo mi mundo era ella.

Pase toda un día genial y prometí verla al día siguiente, y era lo único que quería, no me importaba el colegio ni las tareas, ni el absurdo reclamo del profesor por mi incumplimiento, solo quería que amaneciera para poder seguir con ella. Al día siguiente me levante temprano y fui nuevamente a la jornada con el solo afán de verla nuevamente. Llegue ese nuevo día, y me uní a su grupo. La veía hablando al grupo que tenía a su cargo y a la ves me miraba con esa sonrisa coqueta y sin temor alguno no dude en decirle a cupido que clave de una vez su flecha en mi corazón, que me sumerja a ese mundo inexplicable de los enamorados.

Ye en la noche, empezó a cantar Luis Enrique Ascoy, un concierto de música cristiana que cerraba la jornada, fuimos a sentarnos a un costado para escuchar con comodidad el concierto. Sentados ahí en el jardín principal de la Católica, escuchábamos a Luis Enrique Ascoy, entonando la canción VIDA, (una canción que me hace volver a ese momento) la tenía abrazada y mis ganas de besarla se hicieron mas grandes, voltee mi rostro, ella hizo lo mismo y el beso llegó, fue un beso que me hizo sentir algo inexplicable, si existiera algo no tan terrenal como estas palabras, describiría ese momento.

La acompañe hasta su casa, cuando llegamos, después de conversar un momento, dije las palabras que hasta ese momento no había dicho (con otras enamoradas solo bastó un beso y punto, con otras dije lo mismo pero sin utilizar esa frase que me parece trillada), que ahora las veo tontas, pero en ese momento resumían perfecto lo que quería, quieres estar conmigo y recibí un si.

Llevaba meses con ella y por una estupidez de chibolo me aleje. Pase por la plaza de mi distrito y vi como ella me miró, pensaba que se iba a acercar pero no lo hizo, fue por ello que decidí no llamarla. Quizás no me vio o quizás tenía que hacer algo urgente, pero me sentí estúpidamente ofendido por esa pequeñez, algo que puedes manejar tan sencillamente y que en ese momento lo vi tan complicado. Pasaron unos meses y no retomábamos la comunicación, nos veíamos pero ya no tan seguido como antes, era extraño, nunca dejamos claro lo que pasaba, las cosas sucedían porque si, las cosas pasaban y no encontré las palabras para que todo vuelva a su cauce.

Ya estaba finalizando quinto de secundaria, y el salón entró en el estrés de buscar pareja para la fiesta de promoción. La única persona que pensé para que sea mi pareja de promoción fue ella, no me veía con otra chica, no me sentiría igual con nadie más y después de hablar mucho y de tratar por todos los medios de decirle para que me acompañe, me dijo que si. Con ella pase una noche excelente, donde daba por finalizada esa etapa escolar, y en cierto modo quería decirle que si bien esa etapa acababa, no quería que acabe lo nuestro, pero como verán nunca se lo dije.

Después de eso, nuestra relación seguía igual, no nos veíamos mucho, no definíamos lo que pasaba, la quería demasiado pero cuando se tiene 16 años los meses que pasan son toda una vida y no te detienes a pensar en lo que lo que sucede a tu alrededor.

Todo llegó a su fin, porque tuve un encuentro con otra chica, ella se enteró y cuando me llamó a preguntarme si era cierto, lo negué, estúpidamente le mentía a la chica que más había querido y la chica que demostró todo por mí. No se porque hice eso, no se porque la tuve que alejar así de pronto, porque le hice esto a la chica que siempre quise, la que siempre me gusto, la que lleno de amor esos días de adolescente y la que me hizo sentir que era querido.

Después de nueve años la volví a ver, comentamos de nuestras vidas, le comente todo lo que me pasaba, me habló de su nueva vida y de su hijita, comentamos de nuestros momentos y descubrí que nunca hice tanto por ella, cuando ella hizo bastante por mi. Me decía que nunca expresaba lo que sentía, que no hablaba con ella, que no la hacia sentir que era parte de mi vida, y que cuando me dijo Te quiero, no recibió una respuesta de mi parte y descubrí lo estupido que fui. Le comenté que si esa ves nunca lo dije, fue porque tenia 17 años, y no podía juntar palabras para decirlo, porque me sentía tonto hablando así, cuando ese momento solo pensaba en amigos, fútbol y colegio. Pero la quise sin límites, la quise tanto que no podía explicarlo y ahora me doy cuenta que será difícil encontrar alguien como ella. Era extraño y quizás sentí miedo de sentir esto a tan temprana edad, pero de seguro si lo nuestro no hubiera acabado, me hubieran bastado algunos meses para decirle Te amo.

Me destrozo el corazón saber que ya me había reemplazado y que alguien tuvo la suerte de descubrir lo especial que es y darle lo que yo nunca pude darle. Seguí enamorado de ella por espacio de cuatro años, escribiéndole, sintiéndome mal porque no recibía una llamada suya en mis cumpleaños, saliendo con chicas, buscando en ellas lo que perdí, besándolas, buscando aquel beso que no olvidaba.

Aun recuerdo como me cantaba al oído, me susurraba esa canción (de moda en aquella época) que expresaba todo lo que sentía por mi, y yo cerraba los ojos y escuchaba como con cada letra de esa canción se enamoraba más de mi y yo de ella.

Ella me comentó una vez, que fue una época hermosa y me alegro saber que me recuerda con cariño y que haya hecho de esos años, años especiales, desde este blog te doy gracias por haberme enseñado a enamorarme y haberme enseñado, con mis errores, valorar lo que quiero. Gracias K.

martes, 21 de agosto de 2007

Primos

Lo que a veces decimos con el propósito de que no nos descubran un amor o una pequeña aventurilla, puede sonar muy gracioso y hasta tirado de los pelos. Quizás es el temor de tener un compromiso y cerrar las puertas a otras aventuras, quizás es el simple hecho de seguir con tu libertar y aparentarla al extremo y no llegar dar a conocer esas limitaciones que pueden llegar a tener una relación amorosa, como no poder salir sin avisar (asfixiante) como no poder salir si no es con tu pareja (mas asfixiante aún) y limitarte salidas con gente que recién conoces, porque si son personas nuevas es casi una obligación que tu pareja de turno deba conocerlas al instante.

Es por ello que se les pone etiquetas a aquella persona que sale contigo más de lo normal, que comparte contigo algo más que una conversación, ya están los clásicos apelativos de amigo cariñoso, vacilón o pasa rato, quedando claro con ello que hay un intercambio de besos y caricias sin un compromiso de por medio.

Otro apelativo que se le da a esta persona y que si bien no es muy usada, está que gana adeptos, es la frase No é/ella es mi primo/a, con ello queda zanjada la posibilidad de que hay un trato mas que cariñoso con aquella persona. El que sea tu primo, te da la libertad de hacer lo que desees con otras personas, de tener aventuritas a discreción, porque la persona que puede ser un amigo cariñoso al que siempre recurres y que puede significar una traba, se convierte en tu primo/a.

Puede ser un arma de doble filo, por un lado tus amigos y nuevos amigos sabrán que es tu primo y que no hay posibilidad a más y sentirás libertad de actuar, pero por otro lado cuando se te ocurra esa suicidad idea de salir con tu ahora primo/a acompañado de tus amistades y el/ella quiere tener un contacto cariñoso contigo y viceversa, tendrán que frenarse y reprimir esas ganas, porque para todos son Primos, no podría hacerse nada. Quizás la tentación de la carne y tu instinto animal pueda más que tu voluntad y cuando lleguen a darse besos y apapachos, verás como todos los presentes volteen a ver esa casi escena de incesto y horrorizados seguirán con su reunión, mientras te seguirán cayendo miradas de espanto. Sólo te quedará decir, tratando de salir de ese bochornoso momento: pero es un primo/a lejano/a. Como ven es un arma de doble filo que es necesario saber manejar.

Nunca he recurrido a decir que alguien es mi prima cuando es otra cosa, pero en algún momento de mi niñez mire con otros ojos a una prima y quizás no haya habido un deseo morboso, sino mas bien un deseo angelical de darle un beso. Eso me pasó, tenía seis años y al verla refugiada tratando de ocultarse, siguiendo las reglas de ese juego de niñez en donde una persona busca desesperadamente a las demás, me dio ganas de abrazarla como también las ganas de darle un beso, lo hice, fue un beso tipo Kevin y Winnie en el primer capítulo de los Años Maravillosos, puro, angelical y sincero. Fue mi primer beso.

Después de ello mi otra prima se encargo de propalar la noticia, entonces mis papás y mis tíos ya estaban asomándose por las escaleras tratando de ver la escenita, no me dijeron nada, pero recuerdo uno que otro esbozó una sonrisa. Luego tuve que lidiar por muchos años con fastidios de mi hermano y presenciar conversaciones sobre el tema en donde no podía ocultar mi bochorno. Con el paso del tiempo ya no me importó y actué con una frescura natural.
Muy de ves en cuando, en alguna reunión familiar coincidimos, ya no me quedo callado como en mis años de adolescencia, muy por el contrario converso y hablo con ella, pero aún no me atrevo a preguntarle si se acuerdo de aquel beso y aquel momento, que significó el primero para mi.
Pero algo a mi favor, si es que alguno ya esta a punto de desgarrarse las vestiduras por tener este pequeño recuerdo de mi prima, es que ella, es una prima lejana.

viernes, 17 de agosto de 2007

Dos minutos de terror

Me encontraba en el micro, cuando de repente el micro se movió de una manera extraña, de un lado a otro, muy fuerte, pensé que eran pirañas de la U tratando de robar algo, pero de pronto me di cuenta como el poste de luz se movía como gelatina y los vidrios vibraban fuertemente, pensé que era un temblor, pero conforme avanzaban esos interminables segundos, el movimiento iba creciendo y las luces de la calle se apagaron. Yo esperaba la catástrofe, que se abra la pista y que tenga que bajar del micro y empezar a correr, pero no pasó. Luego de dos minutos todo se calmó, pero aun había caos.
Las líneas de los celulares estaban caídas, nadie podía comunicarse, y conforme avanzaba por las calles limeña, veía pánico en los rostros de la gente. Veía gente en la puerta de los grandes edificios, sin luz, que solo se iluminaban con solitarias linternas. Gente desesperada buscando un micro que los lleven a casa, mucho más tráfico de lo normal y gente que aún no quería entrar a sus hogares.

Llegue a mi hogar, toda mi familia se encontraba bien y vi en las noticias que solo se habían informado de la muerte de dieciséis personas y que fue un terremoto de 7.9 grados, que sacudió la costa peruana. Me fui a dormir un tanto aliviado porque las perdidas humanas, si bien dolorosas no habían sido muchas y me sorprendió que de una noche a una mañana el número de muertos aumento a trescientos, ahora a quinientos y sigue en aumento. A la luz del día nos mostraron la verdadera dimensión de lo acontecido, todo el sur estaba destruido y el numero de fallecidos no tenía un limite.

Ahora le tocó vivir el infierno a esta parte de nuestro Perú, a Ica, Pisco, Chincha y muchas otras zonas y creo saber el porqué nosotros los limeños no hemos sufrido tanto esta catástrofe, porque ahora nos tocó AYUDAR.

martes, 14 de agosto de 2007

Las cosas como son.

Creo que es una utopía o quizás en algunos casos resulte, pero siempre he tenido claro que entre el hombre y la mujer no puede haber una amistad fuerte, porque esta se acaba empañando con las revolución de hormonas que puede tener tu amigo. Quizás la chica va a tener miradas hacia él con el puro y angelical deseo de seguir forjando esa amistad que ha durado tanto, mientras que él la mirará con un deseo nada amical que se acrecienta más y que silenciosamente puede saltar esa línea peligrosa del gusto, al enamoramiento hacia tu amiga que no te mirará con otros ojos.

Quizás pueda llegar a haber una relación amical seria, sin morbosidad si hay circunstancias fuertes que te hacen dominar ese cerebro salvaje y poseído por los bajos deseos. Circunstancias como ser la amiga de tu enamorada, ser la enamorada de tu amigo y sus derivados. Estas serían las únicas circunstancias para dar un freno de aquellos y ni siquiera ver con otros ojos al prójimo del sexo opuesto.

Acuérdense de esas reuniones de amigos entrañables en donde se juntan para ver una película, solo los dos acompañados de un puñado de canchita. Sean sinceros, ¿les interesa esa película?, digan la verdad y digan que las llevan con sólo el afán de que esté cerca de ti y aprovechar esa oportunidad, ese segundo de debilidad y llegar a donde quieres. Sí, en mis épocas de soltería hacia esta jugarreta, en realidad me importaba un pepino la película, mi mente se concentraba en poder abrazarla y poder disfrutar de un tiempo grato. Me pregunto ¿las mujeres son tan ingenuas de pensar que él piensa como mujer y solo le interesa pasar un rato piratezco? (es decir ver películas piratas).

Cuando estaba con una de mis ex enamoradas y todo pintaba color de rosa, llegó de viaje este amigo entrañable que le escribía con un cariño extremo, que la quería tanto como una amiga y que compartieron muchos en época del colegio. Me encontraba trabajando cuando la llame y ¡OH sorpresa! él se apareció en su casa, lo invitaron a almorzar y se quedó con ella a ver una película con ella. Todo mi panorama se fue convirtiendo en rojo y los celos empezaron a caer en mí. Después de dos semanas las películas con este amigo siguieron, él la llamaba mucho, la llamaba para saber simplemente donde estaba (atribuciones que ni siquiera se toman los súper archi buenos amigos) la invitaba a su casa para ver películas, la invitaba a salir. Si, esta bien, quizás crean que soy el hombre más celoso del planeta, ella (mi ex) podrá dar fe que era todo lo contrario, pero estas saliditas y las visitas a su casa me irritaban. Fue una larga conversación sobre el tema en donde dejamos zanjado todo esto, ella me decía que tenían una relación equivalente a la que yo tenía con J (amigo entrañable de mi colegio) era obvio que ni se le comparaba.

Le dije que a simple vista, tu lo miras como amigo, él te mira como su futura esposa y la chica perfecta, y si sigues con esto llegará a enamorarse más de lo que creo ya está.
Ella me dijo que si él insinuaba algo, ella no dejaría ser su amiga y que no creía que pasaría porque el era respetuoso.
Creo que alguna ves salimos y vi a aquel muchachillo, era un chibolo recontra sano, tratando de caer bien al grupo y de no sentirse incomodo, visiblemente enamorado de la que era mi enamorada, pero lo afrontaba bien, ella estaba conmigo y él no podía hacer nada.

Pasamos esa etapa y si bien me fastidiaba algo sus llamadas, no decía nada y trataba de llevar la fiesta en paz.

Luego que acabe con mi enamorada, ella cubrió ese tiempo que ambos dejábamos vacío con su amigo F, a lo que para él, me imagino, habrá significado el cielo. Ahora ella iba a su casa sin reparo, el también y podían salir sin tener que lidiar con este el enamoradito medianamente celoso.

Un día llame a mi ex desde un teléfono público, por mas llamadas que hice y por más timbradas que el celular dio, nunca contestó. Al día siguiente intente una llamada desde un celular del trabajo, me contestó y me dijo que no estaba contestando el teléfono público porque no quería contestarle a alguien. Pensé muchas cosas, pero nunca me imagine que al que no quería contestarle era a nuestro amigo F, su gran y entrañable amigo. Me dijo que no lo quería ver ni conversar con él, le pregunte que había pasado pero nunca me lo dijo. Quizás por fin F decidió demostrar su verdadero yo y soltar todos los corazones flechados que llevaba dentro, pero lo que no contaba era que iba rebotar contra una pared de concreto con miles de columnas.

Me causó un poco de gracia ver que se cumplía todo lo que le había dicho, y a la ves sorpresa de la manera como actuó, corto palitos pero con tijera podadora, es decir ni le contestó por mail ni por teléfono, justo hablaba conmigo cuando le mando un mail de tres líneas diciéndole entre otras pocas cosas, que te vaya bien en tu viaje bye cuídate.

Ahora este chiquillo F debe estar en otro país, a miles de Kilómetros, pensando en lo que dijo o hizo y creo que al final hizo lo que estaba escrito y cantado, al final se quito el clavo. Pero como les digo, aun ese amigo entrañable del colegio puede sentir cosas que no es necesariamente amistad, puede estar esperando el momento preciso para descuadrarte el cerebro con su declaración. Una relación amical fuerte entre un hombre y una mujer no existe, porque esa relación se va al tacho cuando el hombre ve de otra manera ese contorneo coquetón, y ese jugar de cabello de su ya más lejana amiga. Por eso apoyo lo que dice el spot de sprite LAS COSAS COMO SON. TU AMIGO TE TIENE GANAS.

viernes, 10 de agosto de 2007

Mi chica ideal

Ahora que me encuentro solo, empiezan nuevamente los días en los que el salir se hace cotidiano y el ver chicas se hace una rutina. El conversar con una chica en un bar se vuelve tan fácil, o simplemente decirle hola y entablar una conversación que puede ser tan absurda como interesante Lo difícil es que tengas esas conversaciones de películas en el que solo bastan unas palabras para saber que esa es la chica con la que quieres estar.
Un día viendo una de esas películas juveniles medio romanticonas, preguntaron al protagonista que tiene que tener tu chica ideal. Eso me pregunté, que tiene que tener mi chica ideal y la lista se hizo larga.

Que con un abrazo me haga sentir que somos los únicos en el mundo.
Que no de más de tres vueltas para comprar ropa.
Que no diga NO a la grasa y al placer de comer un sanguchón.
Que no se demore más de 30 minutos en cambiarse.
Que nos riamos de lo loco que es el mundo.
Que bromee igual que yo.
Que siempre me diga la verdad por dolorosa que sea.
Que le guste estar en un bar con solo la melodía de un piano y un cómplice vino.
Que no tenga miedo de conocer lugares nuevos.
Que no diga ese NO TENGO NADA, cuando en realidad tiene algo
Que no haga muecas cuando le diga voy a salir con los muchachos.
Que nunca me haga caer en la rutina asquerosa de una relación.
Que no viva muy lejos.
Que me llame a cualquier hora, si le dio ganas de decir un TE AMO.
Que se pueda quedar conmigo abrazado viendo el sunset.
Que no me cele mucho, solo los celos justos y necesarios.
Que comparta conmigo las ideas locas que a veces se me ocurren.
Que no diga NO, cuando en realidad es un SI.
Que me haga escribir poemas como loco.
Que sea romántica, pero tampoco una doctora corazón.
Que comparta una aventura nocturna, sin necesidad de tener un plan ni nada establecido.
Y sobre todo que mirándome a los ojos, abrazándome y apoyada en mi pecho, me diga TE AMO, esas dos palabritas que pueden llegar a salir del corazón y hacerte brotar una lagrima de emoción.

Me ha tocado volver a esperar y no se que tan extensa sea la espera y aunque la lista es un poco larga, de hecho queda todo descartado si al final obtienes lo último, porque todas las condiciones colocadas se vuelven nada cuando te dicen te amo.
Porque cuando te digan esas palabras y sea sincero trata de no dejar escapar a esa voz que logro pronunciarla, porque quizás ella sea la dueña de todos tus futuros poemas.

lunes, 6 de agosto de 2007

¿por qué?


Porque ni una línea basta
porque muchas palabras no pueden conjugar lo que un futuro te puede deparar
porque un millón de palabras pueden ayudarte a decir un TE AMO
pero lo que no puede hacer es reflejar lo importante que eres para el ser que mira las lineas de tu viejo poema

¿Por qué el maldito mundo es redondo?
porque cuando sigues caminando poco a poco se va yendo el recuerdo que dejas atrás
porque poco a poco se va diluyendo lo que pensaste y lo que sentiste
porque todo lo que fuiste , se va con cada paso que das
y porque el maldito mundo es redondo , vas a poder encontrarte nuevamente con el que pensaste que era tu
recuerdo

jueves, 2 de agosto de 2007

Pisa pisa ...

Hablando de los viajes y los medios de transporte, una amiga del trabajo me preguntó si prefería viajar en avión o en combi. Pero que pregunta para absurda, es más no hay punto de comparación, con mucho sarcasmo le respondí, que definitivamente prefería viajar en mi micro bien peruano. Debo aclarar que micro encierra los distintos tipos de transporte, es decir, combi, custer, burra, etc.

Como poder dejar ese micro, lleno de historias e insultos. Por ejemplo, en un avión, miras a la ventana y ves nubes, en un micro miras a la ventana y ves historias, enamorados gritándose, chiquillos con cara de desconcierto porque ya tienen 42 años y no saben que estudiar, tres ancianos abrazándose mientras se tambalean por los rezagos de un reencuentro de promoción, muchachos corriendo rápidamente mientras que los siguen otro tanto de muchachos porque se llevó sin permiso su celular, e infinidad de historias que no se comparan en nada a un puñado de nubes.

Como poder comparar el asiento cómodo sin ningún calor humano, con un asiento gastado pero con el calor corporal de unos desconocidas, a tal punto llega este contacto que tu cara parece pegarse a la ventana de lo lleno que esta el micro, y poder distinguir los olores de todo tipo. Como no olvidar a la tía/tío, subiendo con su cargamento de verduras para el mercado, poniéndose a tu costado y que hace más minúsculo el espacio que tienes disponible. Al tío gordo, que sube y su camisa hace notar los lugares de mayor transpiración, y tratas de alejarte más de ese individuo que sin ningún reparo, alza su brazo para agarrarse del clásico tubo, otorgando un desagradable espectáculo a la persona que esta debajo de él, como también un gracioso espectáculo a las persona que han conseguido alejarse.

Ni la más mínima comparación, con los olores de un micro. En un avión sólo respiras el aire acondicionado que las distintas aerolíneas tienen, en un micro tienes toda una gama de olores, que van desde el sanguche del vecino de al costado, hasta esa inoportuna flatulencia que algún suicida pasajero optó por generar y sin ningún reparo y con una conchudes increíble, amargarse por el hecho. Si deseas descubrir quien fue el delincuente de aquel hecho, solo tienes que ver las reacciones, el primero en quejarse de lo sucedido, él es.

En un avión, solo escuchas la voz de la aeromoza, y va solo algunas veces a atenderte, en cambio un cobrador de micro está pendiente de ti, te esta diciendo el clásico SAJES SAJES (pasajes) a todo instante y aún cuando ya le pagaste te sigue insistiendo. Quien te cuida tanto para decirte Pie derecho, pie derecho, en su afán de que no caigas y ruedes en la pista. O preocuparse por ti al decir, hay sitio al fondo, para que no corras el riesgo de agarrar un resfriado por el aire invernal que correo por la puerta. Nadie, nadie se preocupa más por ti que ese, tu amigo el cobrador.

En un avión solo te dan un menú, un plato y restringidas comidas. En un rico micro, tienes una variedad de potajes, tienes el rico heladito Donofrio que muchos personajes suben a ofrecerte, tiene la piña en bolsa, también están las habitas o los manís dulces, diversos tipos de golosina y como si fuera poco, bebidas a montones, desde agua hasta una Kola Real.

En un avión te dan como opción para el entretenimiento una película o música, en cambio en un micro, no te ponen películas, te hacen escuchar casos de la vida real, contadas por sus mismos protagonistas, casos que a veces no son creíbles, hasta casos que te hacen despojarte de un sol o dos soles de tu bolsillo, con el afán de ayudarlos.
En un avión nunca habrá espectáculos en vivo, en un micro, puedes ver cantantes, que sin ningún reparo cantan a capela, deleitándote con su arte como también desorejados que atentan contra tu sentido auditivo.

Como ven, no hay punto de comparación. Sí, quizás lo que siempre decía Superman de una forma sarcástica cuando había un accidente aéreo, sea cierto, según las estadísticas volar es la forma mas segura de viajar, pero lo que yo digo es, ir en micro es toda una experiencia. ¿No lo creen?
Comparte este post con Lia, amiga del trabajo que siempre comparte mis alucinadas propias de un día final de chamba.