martes, 14 de agosto de 2007

Las cosas como son.

Creo que es una utopía o quizás en algunos casos resulte, pero siempre he tenido claro que entre el hombre y la mujer no puede haber una amistad fuerte, porque esta se acaba empañando con las revolución de hormonas que puede tener tu amigo. Quizás la chica va a tener miradas hacia él con el puro y angelical deseo de seguir forjando esa amistad que ha durado tanto, mientras que él la mirará con un deseo nada amical que se acrecienta más y que silenciosamente puede saltar esa línea peligrosa del gusto, al enamoramiento hacia tu amiga que no te mirará con otros ojos.

Quizás pueda llegar a haber una relación amical seria, sin morbosidad si hay circunstancias fuertes que te hacen dominar ese cerebro salvaje y poseído por los bajos deseos. Circunstancias como ser la amiga de tu enamorada, ser la enamorada de tu amigo y sus derivados. Estas serían las únicas circunstancias para dar un freno de aquellos y ni siquiera ver con otros ojos al prójimo del sexo opuesto.

Acuérdense de esas reuniones de amigos entrañables en donde se juntan para ver una película, solo los dos acompañados de un puñado de canchita. Sean sinceros, ¿les interesa esa película?, digan la verdad y digan que las llevan con sólo el afán de que esté cerca de ti y aprovechar esa oportunidad, ese segundo de debilidad y llegar a donde quieres. Sí, en mis épocas de soltería hacia esta jugarreta, en realidad me importaba un pepino la película, mi mente se concentraba en poder abrazarla y poder disfrutar de un tiempo grato. Me pregunto ¿las mujeres son tan ingenuas de pensar que él piensa como mujer y solo le interesa pasar un rato piratezco? (es decir ver películas piratas).

Cuando estaba con una de mis ex enamoradas y todo pintaba color de rosa, llegó de viaje este amigo entrañable que le escribía con un cariño extremo, que la quería tanto como una amiga y que compartieron muchos en época del colegio. Me encontraba trabajando cuando la llame y ¡OH sorpresa! él se apareció en su casa, lo invitaron a almorzar y se quedó con ella a ver una película con ella. Todo mi panorama se fue convirtiendo en rojo y los celos empezaron a caer en mí. Después de dos semanas las películas con este amigo siguieron, él la llamaba mucho, la llamaba para saber simplemente donde estaba (atribuciones que ni siquiera se toman los súper archi buenos amigos) la invitaba a su casa para ver películas, la invitaba a salir. Si, esta bien, quizás crean que soy el hombre más celoso del planeta, ella (mi ex) podrá dar fe que era todo lo contrario, pero estas saliditas y las visitas a su casa me irritaban. Fue una larga conversación sobre el tema en donde dejamos zanjado todo esto, ella me decía que tenían una relación equivalente a la que yo tenía con J (amigo entrañable de mi colegio) era obvio que ni se le comparaba.

Le dije que a simple vista, tu lo miras como amigo, él te mira como su futura esposa y la chica perfecta, y si sigues con esto llegará a enamorarse más de lo que creo ya está.
Ella me dijo que si él insinuaba algo, ella no dejaría ser su amiga y que no creía que pasaría porque el era respetuoso.
Creo que alguna ves salimos y vi a aquel muchachillo, era un chibolo recontra sano, tratando de caer bien al grupo y de no sentirse incomodo, visiblemente enamorado de la que era mi enamorada, pero lo afrontaba bien, ella estaba conmigo y él no podía hacer nada.

Pasamos esa etapa y si bien me fastidiaba algo sus llamadas, no decía nada y trataba de llevar la fiesta en paz.

Luego que acabe con mi enamorada, ella cubrió ese tiempo que ambos dejábamos vacío con su amigo F, a lo que para él, me imagino, habrá significado el cielo. Ahora ella iba a su casa sin reparo, el también y podían salir sin tener que lidiar con este el enamoradito medianamente celoso.

Un día llame a mi ex desde un teléfono público, por mas llamadas que hice y por más timbradas que el celular dio, nunca contestó. Al día siguiente intente una llamada desde un celular del trabajo, me contestó y me dijo que no estaba contestando el teléfono público porque no quería contestarle a alguien. Pensé muchas cosas, pero nunca me imagine que al que no quería contestarle era a nuestro amigo F, su gran y entrañable amigo. Me dijo que no lo quería ver ni conversar con él, le pregunte que había pasado pero nunca me lo dijo. Quizás por fin F decidió demostrar su verdadero yo y soltar todos los corazones flechados que llevaba dentro, pero lo que no contaba era que iba rebotar contra una pared de concreto con miles de columnas.

Me causó un poco de gracia ver que se cumplía todo lo que le había dicho, y a la ves sorpresa de la manera como actuó, corto palitos pero con tijera podadora, es decir ni le contestó por mail ni por teléfono, justo hablaba conmigo cuando le mando un mail de tres líneas diciéndole entre otras pocas cosas, que te vaya bien en tu viaje bye cuídate.

Ahora este chiquillo F debe estar en otro país, a miles de Kilómetros, pensando en lo que dijo o hizo y creo que al final hizo lo que estaba escrito y cantado, al final se quito el clavo. Pero como les digo, aun ese amigo entrañable del colegio puede sentir cosas que no es necesariamente amistad, puede estar esperando el momento preciso para descuadrarte el cerebro con su declaración. Una relación amical fuerte entre un hombre y una mujer no existe, porque esa relación se va al tacho cuando el hombre ve de otra manera ese contorneo coquetón, y ese jugar de cabello de su ya más lejana amiga. Por eso apoyo lo que dice el spot de sprite LAS COSAS COMO SON. TU AMIGO TE TIENE GANAS.

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