domingo, 26 de agosto de 2007

Memorias de amor I.: Un gran amor.

¡Vamos a Ejutor! ¿Que diablos es Ejutor?, bueno díganme si ese nombrecito no les lleva a nada, pues si no lleva a nada. Ejutor, era un encuentro de jóvenes de distintas partes de Lima, que se reunían para hacer actividades en torno a la religión católica, teniendo como tema principal Dios y Jesús. Mi papá me había pasado la voz y le pareció una buena idea que vaya, obviamente no iba a ir solo, porque a esa edad no actúas solo, tienes que actuar con la collera o con algún amigo. Estaba en cuarto de secundaria, y pregunte a mis amigos si querían ir, pero solo algunos me dijeron que si, hasta llegar al punto de que me acompañe solo uno, mi amigo G.

Bueno fui a esa particular congregación de jóvenes, lo positivo es que encontré amigas del Patrocinio de San Jose (colegio de mujeres que era de nuestra concurrencia). Estuve con ellas, conversando y bromeando, luego nos separaron en grupos y empezamos las actividades. Fue aburridísimo, no la pase nada bien, hasta que llegó la hora de almuerzo y todos mis amigos se juntaron nuevamente, la conclusión de ese almuerzo, vamonos a Plaza San Miguel. Cuando me dijeron eso, me encontré con ella, y mi rumbo cambio, entre en el dilema de quedarme para verla o irme con todos los amigos. Creo que tome la mejor decisión, que fue quedarme.

A ella la había visto antes, pero no la vi como ese día. J me llevo a su casa y pasamos todo el protocolo de la presentación, K te presento a Raúl, yo nunca la vi con otros ojos, después de unos meses y viéndola en esa jornada todo cambio.

La vi con esa sonrisa que me impacto, con unos deseos de hacer todo bien y la forma como me miraba hacían que todo mi ser cambiara. Pasaba el día, la luz de la tarde se iba y sentía que casa minuto me enamoraba más de ella. Paseábamos por los jardines de la universidad católica (ahí fue la jornada), era todo perfecto, en unas horas ya me había enrolado en la fila de los enamorados. Lo que me gustó de ella fue su manera de hablarme, su manera de mirarme, una mirada de dos jóvenes que sienten que han encontrado lo que buscaban, sus palabras eran exquisitas, y ya todo mi mundo era ella.

Pase toda un día genial y prometí verla al día siguiente, y era lo único que quería, no me importaba el colegio ni las tareas, ni el absurdo reclamo del profesor por mi incumplimiento, solo quería que amaneciera para poder seguir con ella. Al día siguiente me levante temprano y fui nuevamente a la jornada con el solo afán de verla nuevamente. Llegue ese nuevo día, y me uní a su grupo. La veía hablando al grupo que tenía a su cargo y a la ves me miraba con esa sonrisa coqueta y sin temor alguno no dude en decirle a cupido que clave de una vez su flecha en mi corazón, que me sumerja a ese mundo inexplicable de los enamorados.

Ye en la noche, empezó a cantar Luis Enrique Ascoy, un concierto de música cristiana que cerraba la jornada, fuimos a sentarnos a un costado para escuchar con comodidad el concierto. Sentados ahí en el jardín principal de la Católica, escuchábamos a Luis Enrique Ascoy, entonando la canción VIDA, (una canción que me hace volver a ese momento) la tenía abrazada y mis ganas de besarla se hicieron mas grandes, voltee mi rostro, ella hizo lo mismo y el beso llegó, fue un beso que me hizo sentir algo inexplicable, si existiera algo no tan terrenal como estas palabras, describiría ese momento.

La acompañe hasta su casa, cuando llegamos, después de conversar un momento, dije las palabras que hasta ese momento no había dicho (con otras enamoradas solo bastó un beso y punto, con otras dije lo mismo pero sin utilizar esa frase que me parece trillada), que ahora las veo tontas, pero en ese momento resumían perfecto lo que quería, quieres estar conmigo y recibí un si.

Llevaba meses con ella y por una estupidez de chibolo me aleje. Pase por la plaza de mi distrito y vi como ella me miró, pensaba que se iba a acercar pero no lo hizo, fue por ello que decidí no llamarla. Quizás no me vio o quizás tenía que hacer algo urgente, pero me sentí estúpidamente ofendido por esa pequeñez, algo que puedes manejar tan sencillamente y que en ese momento lo vi tan complicado. Pasaron unos meses y no retomábamos la comunicación, nos veíamos pero ya no tan seguido como antes, era extraño, nunca dejamos claro lo que pasaba, las cosas sucedían porque si, las cosas pasaban y no encontré las palabras para que todo vuelva a su cauce.

Ya estaba finalizando quinto de secundaria, y el salón entró en el estrés de buscar pareja para la fiesta de promoción. La única persona que pensé para que sea mi pareja de promoción fue ella, no me veía con otra chica, no me sentiría igual con nadie más y después de hablar mucho y de tratar por todos los medios de decirle para que me acompañe, me dijo que si. Con ella pase una noche excelente, donde daba por finalizada esa etapa escolar, y en cierto modo quería decirle que si bien esa etapa acababa, no quería que acabe lo nuestro, pero como verán nunca se lo dije.

Después de eso, nuestra relación seguía igual, no nos veíamos mucho, no definíamos lo que pasaba, la quería demasiado pero cuando se tiene 16 años los meses que pasan son toda una vida y no te detienes a pensar en lo que lo que sucede a tu alrededor.

Todo llegó a su fin, porque tuve un encuentro con otra chica, ella se enteró y cuando me llamó a preguntarme si era cierto, lo negué, estúpidamente le mentía a la chica que más había querido y la chica que demostró todo por mí. No se porque hice eso, no se porque la tuve que alejar así de pronto, porque le hice esto a la chica que siempre quise, la que siempre me gusto, la que lleno de amor esos días de adolescente y la que me hizo sentir que era querido.

Después de nueve años la volví a ver, comentamos de nuestras vidas, le comente todo lo que me pasaba, me habló de su nueva vida y de su hijita, comentamos de nuestros momentos y descubrí que nunca hice tanto por ella, cuando ella hizo bastante por mi. Me decía que nunca expresaba lo que sentía, que no hablaba con ella, que no la hacia sentir que era parte de mi vida, y que cuando me dijo Te quiero, no recibió una respuesta de mi parte y descubrí lo estupido que fui. Le comenté que si esa ves nunca lo dije, fue porque tenia 17 años, y no podía juntar palabras para decirlo, porque me sentía tonto hablando así, cuando ese momento solo pensaba en amigos, fútbol y colegio. Pero la quise sin límites, la quise tanto que no podía explicarlo y ahora me doy cuenta que será difícil encontrar alguien como ella. Era extraño y quizás sentí miedo de sentir esto a tan temprana edad, pero de seguro si lo nuestro no hubiera acabado, me hubieran bastado algunos meses para decirle Te amo.

Me destrozo el corazón saber que ya me había reemplazado y que alguien tuvo la suerte de descubrir lo especial que es y darle lo que yo nunca pude darle. Seguí enamorado de ella por espacio de cuatro años, escribiéndole, sintiéndome mal porque no recibía una llamada suya en mis cumpleaños, saliendo con chicas, buscando en ellas lo que perdí, besándolas, buscando aquel beso que no olvidaba.

Aun recuerdo como me cantaba al oído, me susurraba esa canción (de moda en aquella época) que expresaba todo lo que sentía por mi, y yo cerraba los ojos y escuchaba como con cada letra de esa canción se enamoraba más de mi y yo de ella.

Ella me comentó una vez, que fue una época hermosa y me alegro saber que me recuerda con cariño y que haya hecho de esos años, años especiales, desde este blog te doy gracias por haberme enseñado a enamorarme y haberme enseñado, con mis errores, valorar lo que quiero. Gracias K.

3 comentarios:

Glenn K. dijo...

Pucha tio, quien en su chikititud no ha estropeado por estupideces un amor q luego dices: Q reverendo idiota q fui.
Te felicito xq somos pocos los que a pesar de eso podemos tener una relacion amical con esas personas, y si bien no puedes retroceder el tiempo, dependiendo de la confianza con esa persona, si tienes a alguien que te va a decir: no la vuelvas a cagar.
Esas épocas fueron muy buenas, lo mejor es que aun no pasa xq la amistad de la mayoria de tus relatos aun sigue vigente!

Glenn K. dijo...

Me olvidaba... asi como yo participé de alguna u otra manera tu K tb parabas un time conmigo y mi K....

Juanki dijo...

me identifico completamente contigo.... pase exactamente lo mismo pero al diferencia fue... q ella se hizo monja..... es increible lo k cuentas y cuan parecido a mi realidad .....