jueves, 2 de agosto de 2007

Pisa pisa ...

Hablando de los viajes y los medios de transporte, una amiga del trabajo me preguntó si prefería viajar en avión o en combi. Pero que pregunta para absurda, es más no hay punto de comparación, con mucho sarcasmo le respondí, que definitivamente prefería viajar en mi micro bien peruano. Debo aclarar que micro encierra los distintos tipos de transporte, es decir, combi, custer, burra, etc.

Como poder dejar ese micro, lleno de historias e insultos. Por ejemplo, en un avión, miras a la ventana y ves nubes, en un micro miras a la ventana y ves historias, enamorados gritándose, chiquillos con cara de desconcierto porque ya tienen 42 años y no saben que estudiar, tres ancianos abrazándose mientras se tambalean por los rezagos de un reencuentro de promoción, muchachos corriendo rápidamente mientras que los siguen otro tanto de muchachos porque se llevó sin permiso su celular, e infinidad de historias que no se comparan en nada a un puñado de nubes.

Como poder comparar el asiento cómodo sin ningún calor humano, con un asiento gastado pero con el calor corporal de unos desconocidas, a tal punto llega este contacto que tu cara parece pegarse a la ventana de lo lleno que esta el micro, y poder distinguir los olores de todo tipo. Como no olvidar a la tía/tío, subiendo con su cargamento de verduras para el mercado, poniéndose a tu costado y que hace más minúsculo el espacio que tienes disponible. Al tío gordo, que sube y su camisa hace notar los lugares de mayor transpiración, y tratas de alejarte más de ese individuo que sin ningún reparo, alza su brazo para agarrarse del clásico tubo, otorgando un desagradable espectáculo a la persona que esta debajo de él, como también un gracioso espectáculo a las persona que han conseguido alejarse.

Ni la más mínima comparación, con los olores de un micro. En un avión sólo respiras el aire acondicionado que las distintas aerolíneas tienen, en un micro tienes toda una gama de olores, que van desde el sanguche del vecino de al costado, hasta esa inoportuna flatulencia que algún suicida pasajero optó por generar y sin ningún reparo y con una conchudes increíble, amargarse por el hecho. Si deseas descubrir quien fue el delincuente de aquel hecho, solo tienes que ver las reacciones, el primero en quejarse de lo sucedido, él es.

En un avión, solo escuchas la voz de la aeromoza, y va solo algunas veces a atenderte, en cambio un cobrador de micro está pendiente de ti, te esta diciendo el clásico SAJES SAJES (pasajes) a todo instante y aún cuando ya le pagaste te sigue insistiendo. Quien te cuida tanto para decirte Pie derecho, pie derecho, en su afán de que no caigas y ruedes en la pista. O preocuparse por ti al decir, hay sitio al fondo, para que no corras el riesgo de agarrar un resfriado por el aire invernal que correo por la puerta. Nadie, nadie se preocupa más por ti que ese, tu amigo el cobrador.

En un avión solo te dan un menú, un plato y restringidas comidas. En un rico micro, tienes una variedad de potajes, tienes el rico heladito Donofrio que muchos personajes suben a ofrecerte, tiene la piña en bolsa, también están las habitas o los manís dulces, diversos tipos de golosina y como si fuera poco, bebidas a montones, desde agua hasta una Kola Real.

En un avión te dan como opción para el entretenimiento una película o música, en cambio en un micro, no te ponen películas, te hacen escuchar casos de la vida real, contadas por sus mismos protagonistas, casos que a veces no son creíbles, hasta casos que te hacen despojarte de un sol o dos soles de tu bolsillo, con el afán de ayudarlos.
En un avión nunca habrá espectáculos en vivo, en un micro, puedes ver cantantes, que sin ningún reparo cantan a capela, deleitándote con su arte como también desorejados que atentan contra tu sentido auditivo.

Como ven, no hay punto de comparación. Sí, quizás lo que siempre decía Superman de una forma sarcástica cuando había un accidente aéreo, sea cierto, según las estadísticas volar es la forma mas segura de viajar, pero lo que yo digo es, ir en micro es toda una experiencia. ¿No lo creen?
Comparte este post con Lia, amiga del trabajo que siempre comparte mis alucinadas propias de un día final de chamba.

3 comentarios:

Julio Cesar dijo...

extranho las combis de peru

Jimmytronik dijo...

Algo mas:
que en en las aereolineas, pues hay unos cuantos modelos. o quizas el Boeing 737..
en cambio las combis.. pues.. tienes en inumerables marcas...
Desde el clasico toyota, hasta unas combis chinas....
pasando por el ya funebre wolksvagen

Algo que he aprendido, y he tomado en cuenta, ( se aplica a los buses de la via expresa)

que me tengo que apurar, si no espero unos 5 minutos aprox en el siguiente,

en cambio de las combis...
pasan a cada medio minuto...

y los aviones.. pues según itinerario...

Mercedes dijo...

Extrano mis micros, mis combis asesinas, y mis choferes que se peleanaban y se decian su vida por que el otro le gano un pasajero. PERU es unico.
Bendiciones!