jueves, 27 de septiembre de 2007

Una salida de película

Fue una de las tantas fiestas que fui, pero esta fue la diferencia, pues ahí conocí a dos muy buenas amigas. Era una fiesta de dieciocho años, si como lo leen, dieciocho años, que los cumplía un amigo de la universidad. Era una fiesta con toda la pompa correspondiente, lo iban a presentar a la sociedad. Aunque suene ridículo, muchas familias limeñas aún tienen esa sana costumbre de hacer una fiesta casi elegante a su niñito de casa que se convierte en todo un hombre, sin saber quizás de ya se hizo hombre hace como tres años atrás.

Ahí conocí a S y C, dos amigas muy buenas que me acompañaron a esa reunión. Pasamos un gran rato juntos y con S protagonizamos una gran demostración de baile, me entendió a la perfección todos los pasos de salsa que tenía, me acuerdo la canción y lo bien que disfrutamos esa pieza musical.

Me seguí frecuentando con C, puesto que ella también estudiaba en la misma universidad, sin embargo a S la deje de ver y escuchaba de ella sólo en ocasiones.
Gracias a la magia de la tecnología me contacte con S por messenger, fue ahí donde nos pusimos al tanto de nuestras vidas e intercambiamos coqueteos propios de una conversación muy larga en el messenger. La verdad no me acordaba muy bien de ella, solo tenia un recuerdo vago de esa noche, puesto que el tiempo fue tirano con nosotros y retomamos la comunicación un año después. Después de muchas conversaciones por el messenger decidimos tener una primera salida.

En realidad cuando tienes una conversación muy fluida en el messenger al momento del encuentro, todo cambia, ya no son las palabras sin fin que puedes intercambiar, es un pequeño choque en donde el nerviosismo te puede jugar una mala pasada. El salto de lo virtual a lo real en ocasiones puede ser fatal, como también sublime. Para mí no fue ninguno de los dos, no fue LA noche romántica, ni el día desastroso, fue un día donde la pase muy bien y ambos disfrutamos de la mutua compañía

Decidimos ir al cine, no recuerdo que película fue, pero recuerdo muy bien la situación. Compramos las entrada y nos dirigimos a nuestra sala. Mientras tratábamos de buscar sitio en medio de la oscuridad, renegaba porque ya la película estaba avanzada. Creo que estuvimos sentados 15 minutos y por primera ves no entendía nada de la película, nuestras caras de extrañeza no se hicieron esperar. Ya habían pasado veinte minutos y repentinamente salieron los créditos, ¿Que? ¿Los créditos? Supuse que había visto la película más rápida del mundo, que el tío se había equivocado de película, porque mientras tratábamos de descubrir la trama, esas letritas que van de abajo para arriba empezaron a salir. Sí, habíamos entrado a una sala equivocada, nos miramos, reímos y solo atinamos a seguir a la gente a la puertita que dice SALIDA. Quizás la emoción o el nerviosismo del momento hizo que nos confundamos de sala, pero fue una situación muy graciosa, ella y yo tratando de descubrir de que trataba una película en sus quince minutos finales, es decir, todo un imposible.

Esa equivocación sirvió para pasar con ella una noche sentados bajo la luz de la luna hablando de todo, de nuestras vidas amorosas, de nuestro mundo, la aconsejé , ella me aconsejó y fue una velada muy simpática. Luego terminamos la conversación y la dejé en su hogar.

Muy al contrario de lo que pueden pensar nunca mas volví a ver a esa chica, las conversaciones en el messenger se fueron perdiendo y la idea de estar juntos se fue yendo junto con el ocaso de ese verano.

Puede que nos contamos todo esa noche y descubrimos que nuestros mundos en realidad eran muy distintos, puede que no hayamos querido involucrarnos más y que no hayamos estado preparados para comenzar algo. Pero todo quedo ahí, una encantadora salida de unas horas y la única película de nuestras vidas que duró sólo unos minutos. ( algo que estoy seguro recordará siempre como yo lo hago).

sábado, 22 de septiembre de 2007

Sólo una oportunidad

Recién había acabado todo entre los dos y por más que trataba de olvidarla aún no lo lograba hacer. Debido a que nuestro mundo prácticamente giraba en un espacio pequeño, coincidí con ella en una fiesta, fiesta a la que ella acudió con su enamorado. Cuando entre y subí las escaleras lo primero que tuve que soportar fue el hecho de verlos abrazados y pasándola de lo mas bien, seguí de largo y me mezclé en el marullo de gente que había.
Sí, iba a pasarla bien, por el simple hecho que era un chico súper divertido, pero mientras este chico super divertido bailaba, mi mirada no podía dejar de irse a un lado tratando de buscarla y pensando que quizás ella me estaba mirando.

En realidad solo la vi dos veces más, disimulando mis caminatas al otro extremo del local, dónde ella se encontraba, y tratando de saludar a todo el mundo tratando de que ella se me cruce por un minuto a solas, pero eso nunca pasó.
F también estuvo ahí, era una chica a la cual había conocido un tiempo atrás, muy simpática y con la cual intercambiamos flirteos inesperados, pero que en realidad nunca se llegó a nada puesto que nunca se presentó la situación. Ese día, por más que era el chico súper divertido, no podía quitarme de la cabeza a mi ex. La verdad no se como pasó, en que momento comencé a conversar con F, en que momento me separa del barullo juvenil y estuvimos sentados solos lejos de todos.

Ya en la soledad y en la oscuridad de aquella fiesta, la tenía abrazada y ella se recostaba en mí, volteamos nuestros rostros para besarnos, pero no lo hicimos, quizás lo rápido del momento lo impidió, quizás mi pensamiento en mi ex seguía vivo, o solamente no la quería herir o tal vez por los rumores que correrían (porque ella estudiaba en el mismo colegio que mi ex) .Después de lo cercano que estábamos, lentamente nos fuimos separando terminando ese momento con un abrazo.

Después que me pasó la etapa pos rompimiento, quise volver a ese momento y besarla, descubrir que llevaba su beso, de que sabor eran sus labios, descubrir que hubiera pasado, pero las tontas dudas me asaltaron, dudas que se despejaron tiempo después. Después de aquella situación ya no vi seguido a aquella chica, las visitas a su casa se desvanecieron y su recuerdo se fue perdiendo. Situación como esta vuelven a mi cabeza por una cómplice foto, y descubrí que a partir de ese día decidí no huir a una situación así, que las dudas no te asalten cuando estés frente a una chica y date la chance de descubrir un beso sincero, un beso que podrá cambiar tu animo y tu mundo, nunca digas no a un beso, que a aparte de ser agradable, puede abrirte muchas puertas a ese mundo que quizás creíste haber perdido.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Chiquititud

Eran épocas en que mi mundo giraba en una sola cuadra, el amor y la diversión se resumían en varios metro de asfalto y no había necesidad de descubrir mas allá. Con el paso de los años este espacio se vuelve chico y tus fronteras ya no tienen limites. Pero por estos días el joven amor se halla al cruzar la pista, cuidando que no haya carro en ningún sentido, porque en mi calle no respetan el sentido, subiendo 5 pisos de un edificio, pasando por la casa de la señora Pocha, la señora Elena, la señora Enriqueta, escuchando los gritos de mi amigo C cuando su mamá se hallaba en el duro trabajo de enrumbarlo por el buen camino (y lo logró) hasta llegar, después de toda una travesía, al ultimo piso, piso donde vivía mi vecina M, amor de infancia , amor de niño.

M fue la primera niña que vi y la mas simpática de toda mi cuadra, no se el porque pero desde mis recuerdos vagos de esas días todos me fastidiaban con ella y bueno yo estaba contento porque era una niña que me agradaba.

Mi grupo de niños rebeldes se juntaron en varias ocasiones con ellas y tratábamos de buscar juegos en los cuales podríamos compartir juntos, uno de esos juegos fue el archi conocido Escondidas, situación perfecta para esconderse con la chica de tu agrado.

Por alguna razón casi todos se escondieron atrás del wolsvagen rojo en el cual M y yo nos habíamos escondido, y luego de estar escondidos comenzaron esta suerte de prueba que te ponen de poder besar a alguien. Era una situación muy incomoda, besar a la chica de tu agrado, a la chica que veías todos los días, custodiado por muchas miradas impacientes a que llegue ese momento, para luego poder molestarte todos los días del verano.

Primero fue el beso de un amigo con R, luego seguí yo con M y solo fue un pico inocente sin más ni más. Luego de ello, salimos de detrás de ese wolvagen y seguimos con el juego. Seguí viendo a M por el resto del verano, y también experimenté cómo cada año crecíamos y nuestras vidas iban tomando rumbos distintos, la collera del barrio nunca volvió a ser la misma, yo adopte nuevos amigos en mi colegio y toda la gente de aquel edificio fue partiendo, a tal punto que muchos años el edificio de frente de mi casa lucio una sombría soledad.

M se fue de viaje y aunque a veces me nace las ganas de saber que fue de su vida, creo que será muy difícil encontrarla, no se su paradero y solo me queda la ilusión de que algún día se acuerde de estos metros de asfalto y de ese gran edificio que en algún momento fueron nuestro mundo.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Un concierto diferente

Entramos a la Noche y nos sentamos a unas mesas de Manolo, primera guitarra de Mar de Copas Pedimos dos jarras de cerveza mientras esperábamos que el concierto empiece. Lo particular de ir a un concierto en La Noche es que J es amigo de la dueña de este local y con ello la entrada a los conciertos es mucho más accesible para nosotros, este día no fue la excepción.

Mientras hablábamos de todo un poco, del trajín de la semana, de nuestros respectivos trabajos y reíamos de las estupideces que nos salían, la hora del concierto se acercaba, como también los demás miembros de Mar de Copas. Wicho y Toto ya se encontraban con Manolo y entraron por la puerta trasera rumbo al escenario.

Luego que ellos entraron, le seguimos sus pasos, entramos por la puerta falsa hasta llegar a la cocina saludando a la señora que freía ricos potajes, y entrando por la barra y saludando también al barman. Nos quedamos en la barra, en una posición envidiable para ver y cantar cada canción de Mar de Copas.
Vimos como otra gente también se encontraba con nosotros y con ello la barra tenía una aglomeración de gente inusual.

Empezó el concierto y luego de entonar cada canción, paso algo que no lo esperábamos, Manolo nos miraba fijamente. Después de ir a muchos conciertos y de estar muy cerca al escenario, Manolo nunca fijo su mirada en nosotros ni un segundo, nunca nos tomó en cuenta, éramos unos fanáticos incógnitos para él, pero ese día fue diferente.
Me incomodaba un poco el hecho que nos mire por un largo periodo, mientras con su guitarra hacia vibrar a todos los presentes. Luego desplazo su mirada hacia la encargada de la barra y le hizo un gesto que se traduciría en palabras así: ¿Y estos como entraron? A lo que le respondieron con otro gesto que se traduciría así: No tengo idea de quienes son.

Todo este intercambio de gestos era gracias a nuestra presencia y eso nos hizo sentir que éramos unos invitados especiales. De seguro Manolo creyó que no habíamos hecho ese intercambio mercantil sucio para deleitarnos con su concierto, pero si lo hicimos y nos dieron una papel, un recibo muy rochoso que ni siquiera tenía una fotito de la banda ni decía Mar de Copas.

Todo el concierto la pasamos gritando cada una de sus canciones, disfrutando de lo que significa Mar de Copas para cada uno de nosotros y por primera ves después de muchos conciertos fuimos acompañados de la mirada fija y de gestos de Manolo que se los podía traducir así: Estos conchas…. Gracias Manolo.


martes, 11 de septiembre de 2007

Apuntes de una noche barranquina.

¿Por que hay discotecas tan mal organizadas?

¿Por qué hay discotecas que dejan entrar solo si tienes camisa y zapatos y a otras no les interesa?.

Es excelente ser unos de los primeros en saludar a una amiga por su cumpleaños.

¿Porque las chicas que bailan solas, siempre te chotean si las sacas a bailar?. ( No se supone que quieren bailar)

¿El vaso de cerveza de dos soles tendrá agua?

¿Por qué cuando bailas, tu pareja no te dan una mirada fija a los ojos? y por el contrario mira todo la disco menos a ti, Inconscientemente haces los mismo.
( Decidí experimentar y a mi pareja la miraba fijamente y solo recibí esporádicas miradas, disimulando su inquietud por la situación.)

¿Por qué las chicas lindas tiene que estar con lesbianas?.

¿Por qué una chica guapa tiene que ir con su enamorado que no baila?

¿Por qué su enamorado tiene que amargarse si bailas tratando de alegrar a la chica que esta aburrida?

Definitivamente saber bailar salsa te da una ventaja de los que no.


¿Por qué los amigos te dan una mirada nostálgica cuando estando con sus enamoradas, te ven que haces las cosas a tu libre albedrío?

¿Por qué siempre tiene que haber una pareja de enamorados que pelean?

Si, es posible robar una mirada a una chica que baila con otro.

¿Por qué esa chica viene otra vez a pedirme música, si sabe que no tengo la menor idea de la música que pone EL Tizón?

¿Por qué te encuentras con personas que quieres encontrarte, pero no en ese momento?

¿Por qué Barranco esta lejos de mi casa?

Con solo cuatro o cinco canciones de Enanitos verdes, un velada puede tornarse, de Excelente a Sublime.

¿Por qué el Tequila sube tan rápido?

¿Por qué el tomar desinhibe a las personas?.

No es nada bueno que te caiga cerveza del cielo.

Es reconfortante ayudar a los amigos caídos por una larga noche.

Es mas reconfortante saber que pasaste una excelente noche con personas que quieres mucho.

Es bueno saber que siempre ese local barranquino te espera.

(Espero respuestas a todas estas interrogantes que nacieron de una noche muy divertida.)

Memorias de amor.:Final

Estas son las tres historias en torno al amor que deseaba contar, con esto no se acaban las historias no se preocupen. Aún quedan muchas cosas por contar y hablar.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Memorias de amor III.: IDEM AMOR

La primera vez que la vi fue en una fiesta, su fiesta de cachimbo, yo ya estaba en la universidad, pero fui a esa fiesta invitado por un amigo. Lo primero que hice fue sacarla a bailar, recuerdo un baile en donde el contacto físico era nulo, cada quien hacia sus movimientos de acuerdo a su criterio y el contacto visual se disimulaba con cada contorneo en el baile. Recuerdo conversaciones absurdas y preguntas tontas de mi parte, hasta que el cambio de ritmo llego y la salsa se hizo presente, eran los primeros pasos con ella, pasos de salsa descoordinados que tiempo después coordinamos a la perfección, pero que en ese momento no daban resultados. Después de ese encuentro no la volví a ver, sino tiempo después.

Debido a un viaje que tuvo que hacer J y G se ofrecieron a acompañarla a tomar su bus y me invite de lo más conchudo. Pues bien fuimos a dejarla, J y G ya eran enamorados, mientras que P y yo, éramos dos individuos que nos volvíamos a ver después de la oscuridad de una discoteca y una noche juerguéra. Sin el bullicio de la fiesta y con la claridad de la tarde empezamos a entablar una fallida conversación.
Mientras más me esforzaba por tener una conversación amena, rebotaba en sus respuesta con monosílabos como, si, no, claro, si pues etc , llegué al extremo de hablar de los profesores y cursos universitarios sin descubrir la formula para que ella dijera una frase completa.
Llegamos al destino después de varios minutos de hablarle y de ver como volteaba a ver las calles limeñas por la ventana del micro, dejándome esos interminables minutos de silencio y dejando zanjado tambien su deseo de no querer seguir hablando.
Esperamos a que tome su bus y ahí acabó lo que fue mi peor cita a casi ciegas y totalmente mudas.

Después de ese encuentro desafortunado, en donde ella no podía hablar por un tratamiento bucal (me enteré eso tiempo después) y yo no sabía como hacer para que digas frases completas y no solo monosílabos, nos vimos nuevamente. A diferencia de la primera vez, ahora las conversaciones eran mas fluidas, conversábamos de todo, bueno de casi todo. Yo ya no estaba en la facultad de letras, pero me las ingeniaba para ir a verla. Después de varias visitas y miradas que iban mas allá de una amistad, nos detuvimos unos minutos de lo agitado de nuestras vida. Recuerdo claramente ese momento casi mágico en donde sentados en lo frio de una banca de cemento, nos acercamos y abrazamos, demostrando un feeling inusual. Yo tenía muy claro mi gusto por ella, pero siempre queda la duda de saber que es lo que piensa la otra persona, no sabía que era lo que pasaba por su cabeza y mientras me acercaba más a ella mi corazón latía de una manera inusual, nunca había sentido ese miedo y la vez esas ganas de besar a alguien, pero mientras ese dilema me carcomía la mente me seguía acercando a sus labios. Cuando lo inminente de un beso llegaba vi como su mirada me esquivaba, espere el momento en que nuestra miradas se fundieran para dar ese primer beso, un primer beso que para mi fue eterno y que lo mágico de aquel momento nunca se perdió hasta el ultimo beso de nuestra despedida.

Luego de aquel beso me preguntó, ¿esto que significa? debo admitir que es una pregunta que raya en lo redundante, pues era lógico que con ello quería que este conmigo eternamente, pero tuve que responder pues ella esperaba una respuesta. Debido a mi carácter juguetón, le respondí esto significa un beso, pequeño chascarrillo que no le dio ninguna gracia y apelando a lo creativo de mi ser, en unos instantes tenía que idear una frase que no sea el clásico y absurdo Quieres estar conmigo para manifestarle que sea mi enamorada, Lo más que dio mi creatividad fue hacerle esta pregunta
¿Cuantos enamorados has tenido?
A lo que ella me respondió
Tres
Y le dije deseas que sea el cuarto y último y recibí un si acompañado de otro beso. Palabras más o palabras menos, pero fue en esencia lo que aconteció en aquella banca en los pasadizos de la facultad de letras, esos muros fueron testigos del amor que nació y de la atmósfera romántica que creamos. Salí con P agarrados de la mano divulgando el amor que nos teníamos y en el cual ya nos sentíamos parte.

Quizás esta serie de eventos tuve que pasar por alguna razón, quizás el primer momento que la vi no fue el momento adecuado para enamorarme, quizás el segundo momento fue un desastre, pero todo valió para que el encuentro final sea perfecto. Y bueno quizás no hubo la mesa con velas, el paisaje montañoso, un restaurante caro, ni nada que para muchos sería la cita perfecta, pero para mi no fue necesario, porque el sólo hecho de abrazarla y besarla hacían que este en todos los lugares de mundo.

Estuvo con ella por un espacio de casi tres años, en dónde pasé momentos maravillosos, en donde aprendí a decir un TE AMO sincero, en dónde me enamoré hasta los huesos, dónde hice regalos que jamás pensé hacer, en donde compuse una canción cuando creía que nunca podría componer una, donde aprendí a querer a una familia que no era la mía, donde pensé que el amor lo podía todo y donde creí erróneamente que el destino ya había jugado todas sus cartas en mi vida, pero él, saco una carta por debajo de la manga y me dijo que ella ya no estaría más conmigo y que mi vida solo se dejara llevar cual barco por la marea de ese destino.

Si me detuviera a describir cada momento con ella tendría que hacer muchos post, solo sé que habían un millón de pequeñas cosas que hacían del momento, un momento soñado.

Acabé con ella aún enamorado, por circunstancias que algún día formarán parte de estas memorias. A veces caen en mí recuerdos de estos momentos y me hacen esbozar una sonrisa pues a veces en el silencio de una avenida larga te sueles refugiar en los mejores recuerdos de tu vida y definidamente ella forma parte de ellos.

(Letra: Raúl Domínguez. Música: Franco Higashi)