domingo, 30 de diciembre de 2007

Memorias de fin de año


Este año me ha dejado muchas cosas, me ha hecho reír, me ha hecho llorar, me ha hecho pensar más de lo necesario. Me pongo a revisar los pasajes que me ha hecho experimentar este 2007 y los describiría con un cúmulo de pasajes algunos buenos y otros dolorosamente enriquecedores.


Un año en el que no puedes dar un paso sin antes ver que pasaría. He visto el mundo girar más rápido a mí alrededor, he visto personas cambiar, he visto que mi futuro no es como lo planeaba y he descubierto que puedo hacer mucho por mí.

El ocaso de este verano cerro un capitulo de mi vida, un capitulo en donde sueles ver todo al color del arco iris y donde vas arrastrando polvo de estrellas al caminar con tu novia. Cerré una etapa que tuvo sus momentos buenos, pero que el desastre del final a veces los opaca. Hojas de ese pasado que el 2007 comencé a vivir sin ella, pues se encontraba lejos de mí, solo viví con su recuerdo, que me hicieron estrellar rotundamente con la pared de concreto macizo de la realidad, diciéndome al oído que ella ya no era mía.

Esa etapa se cerró, etapa en donde todo mi mundo era ella. Y un nuevo mundo comenzó a hacerse paso, el mundo de la tranquilidad agónica de la soledad. Tranquilidad y desparpajo de hacer lo que se te venga en gana, hacer lo que el instinto te dicte y disfrutar noches sin final, marcando pasos sinuosos por el bar junto a mi amigo, cuyo corazón vaga solitario juntos al mio, buscando el refugio tranquilizador de un amor.

Compartí un viaje excepcional con Jason, donde pude experimentar lo mágico de un paisaje, lo místico de una aventura y el intenso calor de la gente. Viaje a través de su mirada a un mundo antiguo, viaje a través de sus palabras a lo antiguo de un continente, viaje a través de sus besos a su pais. Karen me hizo volar por un instante sin mover mis pies de la tierra, me hizo saber que un mundo espera por mí.

Me enrede en idilios que nunca imagine, que nunca planeé, que solo el reto de su beso me hizo comenzar, e incidir en esa misma aventura y travesura. Un beso para ti, mi cómplice y mi amiga, mi confidente que esporádicamente guía mis pasos en noches barranquinas, y miraflorinas. Ocasional dueña de mis abrazos, besos y mimos, de mi pasión y mi locura.

Un aplauso para mis amigos, amigos de toda la vida, que aunque con mundos separados y diversos, se que siguen conmigo, Amigos de mi Promo, que siempre están conmigo y que siempre estarán para mi

Amigos que recién conocí, que hoy vuelven a tomar caminos diversos. Amigos que me regalaron una sonrisa en una mañana de trabajo, diversas bromas y conversaciones que hacían que nos conociéramos más. Amigas del trabajo como Katthy, siempre cómplice de mis bromas, confidente de mis locos enredos y siempre regalándome una sonrisa por mas estresada que pudiera estar. Rosa siempre coordinando, trabajando y dejando notar su sonrisa tierna ni bien pasada las seis de la tarde. Yrazely, la chica mas tierna del planeta, siempre dándome una sonrisa angelical cundo asomaba por la ventana de su salón o pasaba por la puerta. Carmen, nunca logré estar serio con ella, en nuestras conversación el doble sentido se hacia latente y nuestras risas no se hacían esperar. Yanira mostrando su cara de cansancio al final de una jornada laboral, bueno, también al principio. Sólo cambió ese semblante el último día de labores. Karín acompañante inacabable de mis retornos nocturnos al hogar e inacabable cómplice de noches extremas.

Sandra, últimamente mi talón de Aquiles, mi debilidad, la culpable de mis repentinos cambios de mirada, la culpable de mi intento tonta de enamorar. Protagonista de mis bromas más sinuosas, protagonista de mis fantasías románticas y la chica que con su perfume, da otro color a mis mañanas y que se convierte en un casi inalcanzable sueño.

El 2007 se llevo recuerdos antiguos y vagos, me confirmó amistades duraderas, me presentó nuevos amigos y cabalgó tan rápido que no logré notar su paso. Este año se me pasó cual tren bala, cual superman retrocediendo la tierra, cual Flash apurado, sin presagiar ni darme cuenta, ya estaba comiendo pavo y planeando mi fin de año.

Doy gracias a dios por este año, por hacerme comprender los cambios de la vida, el comprender que las personas no son siempre como te las imaginas, el comprender que mi vida no esta planeada, el saber que hay personas excepcionales a la vuelta de la esquina, el haber dado paso a una nueva vida, el haberme hecho tio y poder tomar la pequeña mano de mi sobrino, el haberme cuidado en mis noches locas y el no haberme desamparado en el recuerdo de mis MEMORIAS, que hoy las comparto con ustedes. Gracias por soportarme casi un año.

martes, 25 de diciembre de 2007

Jo jo jo

Escribir es una de las cosas que me ha gustado siempre. Soy un aficionado a contar y relatar cosas que me han pasado, quizás interesantes o quizás otras no, divertidas o tristes, interrogantes que me asaltan la cabeza y pasajes no planeados que salen de noches bohemias. Gracias por darse tiempo y leer cosas que quizás también les han pasado. Sólo quería desearles a la gente que conozco y me lee, a la que no conozco y también me lee, a la que no conozco y tampoco me lee (si no me leen entonces no se como les llegará este saludo, pero le diré a Papa Noel que se los haga llegar, pierdan cuidado) a los bloggers que conozco y a los que no, que tengan un linda, bonita y hermosa NAVDIDAD pásenla súper con toda la familia y que el viejito regordete y barbón les traiga todos sus regalos.
Creo que no fui el unico loco que pensé, que a los pavos no les gusta que llegue navidad.
Pd. Traten de tomar solo en cuenta el comentario del gallo.

FELIZ NAVIDAD jojojo

sábado, 22 de diciembre de 2007

Caprichoso destino

Hay ciertas noches de la vida, controladas por fuerzas fuera de tu control: magia, destino, noches en que todo te toma por sorpresa. Yo pase una de esas noches y el recuerdo permanecerá en mi vida por siempre (1)

Había tenido conversaciones con ella, de las que dieron como resultado, salidas esporádicas y no muy planeadas. Era 31 de Octubre y como todo chico de mi edad, busca en cada noche diversión y fantasía, busca no acabar una noche y disfrutar al máximo. Entre mis múltiples planes estaba verla, pero ella se encargó de que algún intento por cruzarnos se desvanezca y me pareció algo justo. Era necesario el espacio para ambos.

Mis planes se iban armando conforme se acercaba la noche, el grupo de amigos giraba a mí alrededor y ya sólo esperaba la hora para salir a las calles limeñas. El plan de verme con ella lo alejé al máximo, y mientras las perillas del reloj avanzaban nos íbamos sumergiendo en dos atmósferas distintas.

Llegué a la discoteca y mientras me acercaba a la puerta, pensaba en pasarla bien, iba a estar rodeado de chicas y un fortuito encuentro con alguna fémina era probable. Al llegar a la puerta no nos dejaron pasar porque una de ellas carecía de identificación, no es que no lo tenga, pero para aquella salida no lo había llevado. Resignados a la suerte nocturna optamos por otra discoteca. De Lince acabamos en Miraflores, llegando a una de las abarrotadas discotecas miraflorinas.

Ya estando dentro de ella, nos pegamos a la barra sin dudarlo, cada cola era sinónimo de cerveza y cada acercarme a la barra era un trago más. Apenas entré, mi vaso nunca estuvo vacio. Bailaba y hacia los flirteos acostumbrados de una noche.

Conforme avanzaba la noche, la fiesta se hacia mas intensa y no tenía ni la más remota idea de lo que podía pasar. Salí de mi grupo de amigos y fui en busca de otra amiga que hacia cola para llenar nuevamente nuestro vaso, estuve acompañándola y al dar la vuelta para regresar con los muchachos, la vi acercándose a mí, vi su mirada que se confundía con la mía, vi su sonrisa dibujarse por el encuentro furtivo y no dudamos en abrazarnos, y sorprendernos, porque de entre todas las discotecas, entre todas los locales, entro todas las fiestas, entre tanta gente en este local, tuve que verla justo en ese momento. Ella se apareció justo en el momento que volteaba, justo en el momento que pasé por ese lado. Ella acompañada de una amiga sorprendida por el encuentro casi embrujado y yo aún sin creer lo que pasaba.

Fuimos a mi grupo y nunca dejamos de bailar, estaba confundido de lo que cada música hacia con nosotros, casi la totalidad de las personas parecían desaparecer, y sólo me sumergía en su cuerpo y en su suave acariciar de mis cabellos cuando bailábamos. Su fija mirada parecía hechizarme y sus labios me llamaban como antes. No tardaron más canciones y lo inminente de un beso llegó. La tenía nuevamente en mis brazos presos del destino, y me vi junto a ella besándonos sin importarnos nada más fuera de esa nueva atmósfera que ahora compartíamos.

Me dirigí a la barra y no estaba seguro de lo que había pasado en la pista de baile, todo era confuso, era peligroso, fue algo que me gusto muchísimo. Fue algo fuera de control, era como si todo hubiera sido planeado para encontrarnos, fue el destino, la magia, lo que haya sido, ella y yo éramos como dos trenes en huida, dos misiles perdidos, que inexplicablemente volvían a reunirse.

Fue algo inconsciente, fue si como todas las estrellas, el universo y el destino hayan querido unirnos (1) y por más que pusimos trabas para no vernos, el destino caprichoso jugó un papel protagónico. Hasta ese día creía que no todo esta escrito y que con cada acción creas tu destino, pero creo que ese día, por ese único día, algo estaba escrito y era encontrarnos.

La noche seguía y ambos seguíamos juntos, no me importaba el después ni el mañana, solo vivía el presente, el presente que en el que sólo estaba ella. Cuando salíamos de la disco, sonó la canción que muchos meses antes habíamos bailado por ultima vez, la canción que me escuchó decirle aquel lejano TE AMO y sin dudarlo en un instante volvimos a la pista y disfrutamos cada segundo bailándola, disfrutamos cada segundo de nosotros, era extraño y la vez estupendo, eran muchos sentimientos ambiguos que nos golpeaban una y otra vez. Mirándonos fijamente a los ojos, tan cerca que ni el aire podía pasar entre nosotros, terminamos de bailar nuestra canción, y salimos de ese sueño, de esa fantasía y el aire miraflorino nos despidió al igual que un gran beso.

Ella volvió a su mundo, y yo volví al mío, y las líneas de nuestras vidas siguieron siendo paralelas. No la llamé al día siguiente, ella tampoco lo hizo, creo que todo debería seguir así. Seguir jugando este juego del azar, juego en donde todo esta echado a la suerte. Poder solo intentar un nuevo encuentro si es que el destino esta de nuestro lado.

Tal vez era necesario que descubramos más cosas antes de volver a descubrimos a nosotros. (1)
1.' Capitulo 85 Los años Maravillosos
Capítulo 85 de Los Años Maravilosos.



Canción que me remonta a ese momento.

martes, 18 de diciembre de 2007

¿Tácticas para una conversación?

A veces tenemos la idea de conversar sin mayor reparo con alguna chica y queremos hacer notar el hecho de no importarnos el ser choteados rotundamente, pero la gran verdad es que si nos importa y mucho. Es por eso que estando parados en el bar, veíamos chicas pasar, ir y venir de un lado a otro, bailar entre ellas y nos mirábamos como retándonos a sacarlas a bailar. No es que no seamos algo aventados, en ocasiones los somos y en ocasiones nos entra esas dudas fragrantes que invaden nuestra convicción y entramos en un cúmulo de indecisiones. Luego la clásica frase que suele coronar ese dialogo de retos, Sácala Ya yo te sigo. Esa la más falsa frase que puede haber en una conversación de amigos que duda en sacar a bailar a una chica.

Recuerdo que en mi época escolar aprendí a no creer nunca más en esa frase, que te puede sonar muy convincente pero el amigo que la pronuncia, esta tramando una vil conspiración contra tí.
Cuando mi amigo soltó esa frasecita, no dude en creerle y aventurarme a sacar a bailar a aquella niña vestida con un lindo traje de noche y yo con un terno, el cual por esas épocas, no me gustaba poner.

En medio de ese quinceañero, cruce la pista de baile y estiré mi mano para pedirle me conceda una pieza musical, obviamente no pronuncie todas esas palabras, sólo estire mi mano sin mayores palabras, ella me miró, miró a sus amigas del costado y pensé ahora mi amigo saca a su amiga y salimos a bailar en parejitas. Debo hacerles recordar que en esas épocas chiquillezcas no solemos actuar solos y si la amiga del costado no bailaba pues ella tampoco. Así que volteo y me encuentro solo, estirando mi mano que dicho de paso ya llevaba regular tiempo estirada y mi amigo que pronunció esas falsas palabras nunca me siguió, la pequeña fémina me choteó y me refugié nuevamente en mi circulo varonil, soltando insultos e improperios al infiel amigo.

Es por ello que cuando Jason me dijo eso en el bar me reí y el rió conmigo, porque reconoce al igual que yo, lo falso de dicho argumento.

Estuvimos por un lapso de tiempos ahí, parados, observando, yo miraba a aquella chica notoriamente foránea, que también me seguía la mirada y me sonreía, (minutos antes nos había pedido una canción) a lo cual opté por sólo acercarme y también sonreírle. Un reconocible brichero bailaba con ella y me resigné en no tener oportunidad alguna. Cuando los minutos pasaban, ella y su grupo se retiraban, pasó por mi costado, volteo la mirada y me dijo. bye nos vemos. Cuando se alejaba empecé a soñar, a volar, a crear toda una historia teniéndola de protagonista, pensé en pedirle su teléfono, pedirle su mail, decirle si había posibilidad de buscarla mañana, pero todos esos sueños se retiraban cuando lo frío de mi terrenal cerveza rompían sueños tontos que no los cumpliría.

Luego fuimos a la zona DJ, en donde el entablar conversaciones se vuelve más fácil, y vaya que si lo fue. Nos dijeron que bailaban en Aura y que en ocasiones iban al bar. Utilizamos la no tan buena táctica de hablar poco de nosotros y mucho de ellas. Nos dijeron que hacían un show de baile y que les gustaba la música que poníamos. Mientras pedían su música conversamos un par de cosas más y nos dijeron que volvían después de bailar. Se perdieron en la oscuridad del bar. No recuerdo sus nombres, solo se que la noche se llevó sus voces, sus sonrisas y sus rostros. Aún seguimos en El Tizón, pasando noches bohemias, esperando que se cruce en nuestro camino, otro similar, solitario corazón.

Aún buscamos la formula para abordar a una chica, una formula que tenga resultados cien por cientos garantizados.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

La distancia siempre es grande para el amor. Part 2

Fue el recibimiento más frio que he tenido con alguien, quizás tuve la tonta ilusión que me abrazaría y que me diría te he extrañado, pero no fue para nada así, fue un simple beso y un hola, y todo acabó. Fuimos a su casa y toda su familia la bombardeaba de preguntas, a lo cual ella respondía contenta, todos estaban felices mientras que me sentía destrozado mostrando una sonrisa hipócrita, protagonizando el papel de enamorado emocionado. En realidad quería abrazarla, besarla y decirle que a pesar de todo la había extrañado mucho, que había vivido esperando ese momento, que mi corazón latió mucho cuando la vi en el aeropuerto, pero hubiera sido en vano.

Cuando su familia se fue, tuvimos un tiempo a solas, y nunca respondió a un abrazo ni a un beso. A los dos días de su llegada terminamos lo que hace tres años habíamos comenzado, pero no di por finalizada esa historia de mi vida, quería saber el por qué de lo sucedido, porque aún no le encontraba explicación.

Por más que mis cinco sentidos y otras personas me dijeron que era muy probable que ella estuviera con otra persona allá, nunca lo creí. Ella los nego muchas veces, me lo negó de todas las formas, por teléfono, por mail, en persona, y creía en ella.
Pero siempre queda la duda cochina y repugnante de saber que pasó y ver un correo suyo fue una forma sucia de abrirme los ojos.
Luego de saberlo, ella también me lo dijo, estuvo con alguien allá y todo se vio más claro, todo ese dejar de querer tuvo un sentido y ya no creí en todo su aparente amor hacia mí en la lejanía de unas tierras ajenas.

Nunca pensé que algo así pasaría, quizás fallé en creer que ella podría quererme como yo, quizá nunca resistió estar sola o quizás sólo se le apareció este tipo prometiéndole la vida de color gringo y soltando te amos a discreción y miró todo de otro modo.

Ahora ella vive una relación de lejos, una relación con la que tuve que lidiar y sufrir, no se si estará sufriendo, pero lo que me reconforta en cierta medida, es que lo que le di siempre fue puro, nunca mentí cuando le decía que la amaba, no utilice esa palabra por utilizar, no la utilice con solo el pretexto de responderle y salir de la situación, la utilicé cuando el te quiero se me hizo pequeño y todo mi ser mirándola a los ojos hicieron que lo pronuncie.

Es difícil guardar rencor a alguien que fue muy importante, pero en algún momento mi naturaleza humana experimentó ese sentimiento, que desvanecía cuando nuevamente nacieron las ganas de volver a verla y esas ganas volvian a morir con el recuerdo de este final.

Esta y otras historias me han hecho saber con mayor fuerza, que todo amor de lejos es catastrófico, quizás no todo sea así, quizás no sea un regla estricta, pero es muy difícil no sentir esa sensación que cada día esa persona que quieres se va de tu lado, de no saber de ella y de que cada llamada tenga un intervalo de días más grande.

No seas ciego de no ver la realidad, no seas terco en creer tanto en alguien, dale un cien por ciento a todas las posibilidades, piensa que están a miles de kilómetros y todo puede pasar.

Date cuenta que lo que canta SIN BANDERA ¨no hay distancia grande para nuestro amor, que todo es perfecto, cuando te siento tan cerca aunque estés, tan lejos¨, son puras boludeces, porque me encontraba escuchando esa canción cuando leía un mail mandado por ni enamorada que se encontraba a cientos de kilómetros, diciéndome que lo nuestro ya no era perfecto, que ya no me sentía cerca y me sentía igual de lejos que la realidad, que la distancia, el no poder estar sola y otro ser, que de seguro no sabe de mi existencia, me hicieron saber que no todo es como lo sueñas.



Lima, Perú 14 de Julio 2007

sábado, 8 de diciembre de 2007

La distancia siempre es grande para el amor. Part 1

Siempre pensé que las relaciones a distancia podría resultar un zafarrancho enorme, y siempre tuve la plena convicción que eso nunca resulta, pero por algún motivo estúpido y recontra zafado de la realidad pensé que mi relación sería distinta.

Era el 2006 y a mi ex se le ocurrió la idea de irse al país de los sueños para muchos, ella incluida, o sea USA, y no encontró mejor medio que estos programitas que te cobran para hacerte el favor de conseguirte una chamba allá, obvio que no es la chamba de escritorio ni de tu carrera, pero muchos muchachos chambean de lo que sea con tal de pisar este dichoso país.

Se fue un 14 de diciembre, fui al aeropuerto a despedirla, junto a su familia y unos amigos. La vi irse con su mochila azul y un polo blanco, con una sonrisa mojada por las lágrimas de separarse de todo lo que tenía acá, ese es el último recuerdo que tengo de esa chica, esa chica que amaba y de la que sólo regresó su recuerdo.
Volví a mi casa del aeropuerto y las lágrimas brotaron porque sabía que esos tres meses sin tener sus besos y abrazos se volverian eternos.

El estar lejos te hace experimentar muchas cosas, te hace saber que tu tiempo no solo debe girar en torno a alguien, que también debes tener cosas que hacer, cosas propias en que preocuparte. Traté de ocupar mi tiempo en todo lo posible, en esa época aún no tenía trabajo y los vacíos inmensos no se llenaban fácilmente sin su presencia.
Sólo me llamó unas dos veces, pero yo me encargaba de que nuestra comunicación sea fluida, o por Internet o por teléfono, las oportunidades que podía llamar lo hacía y disfrutaba de su voz imaginando que al día siguiente podría verla. A veces la oscuridad de la noche con el teléfono en la mano, se confundían con una lágrima por su ausencia.

Había noches enteras que no dejaba pensar en ella, mirando a las estrellas pensando que estaba haciendo y luego la luz del amanecer entraba en mi cuarto y me decía que otro día había pasado y que poco a poco se acercaba el día de verla La amaba sin reparo y no me importaba dejar notar mi nostalgia por su ausencia, me hacía mucha falta.

Con el pasar de los días las conversaciones se hacían menos amorosas y más informativas, he hecho esto, he conocido aquello, he visto esto, he salido acá, y había ratos que ya no tenía que comentarme, se me hacía extraño.

Gracias a lo frió y casi apañador sistema tecnológico, en donde un mail puede significar la mejor salida para cortar con alguien que en realidad no quieres darle la cara. Utilizó cada virtud de esta tecnología y me mando un mail devastador, aniquilador, en donde sin explicación me decía esas estupidas palabras de las personas que quieren cortar, quiero espacio y tiempo (acuérdense que estaba en USA y ¿quería espacio?). Definitivamente todo mi ser cayó desde lo alto de aquella nube en donde ella me había llevado, cada palabra no tenía explicación. Leí muchas veces su carta, releí y no encontraba pies ni cabeza, no entendía la razón de tan repentino mail. Tiempo después supe que no tuvo la valentía de escribirme sino que fue su amiga, persona que no conozco absolutamente nada y que quizás pensó que yo era un estorbo para la que ahora era su nueva y entrañable amiga y se ofreció gustosa a escribir esa carta que ella no podía, en donde ahora le quitaba ese peso de encima a la que en ese momento era mi enamorada.

Si existe el infierno, creo que esa época lo pude haber conocido, me refugie en las salidas nocturnas y llenas de alcohol. Sí, quizás, muchos piensen que eso no resuelve nada, pero por algún motivo todos van hacia ese punto, en donde el tomar puede cicatrizar temporalmente la herida dejada por el amor. Desde viernes a domingo, mis noches bohemias no acababan, estuve acompañado de mis verdaderos amigos, amigos que me dieron el hombro y que me vieron derramar lágrimas por una relación que ya había perdido.

No la llame más, mis mail se hicieron mas cortos, y por mas que le decía Te amo, nunca en ningún mail volvían esas mismas palabras, y muy a mi pensar, deje de hacer el papel de estúpido y dejar de decir ese TE AMO que ahora ella utiliza sin reparo.

Ella me escribía y ahora me contaba, parte de lo que pasaba allá, sus mail eran frescos, sin ningún dolor, todo bien y aunque no habíamos acabado, porque en una conversación por teléfono nunca logró decirme lo que me dijo en su, casi suyo, mail, ella parecía no afectarle nada de esto.

Llegó a Lima, muy por el contrario de todo lo que me aconsejaron fui al aeropuerto (...)

domingo, 2 de diciembre de 2007

S.O.S Agenda recargada

Puede que le haya dicho más de un centenar de veces para salir y por una que otra razón, los planes, o mejor dicho, mis planes con ella se echan a perder. Arreglo todo mi mundo para tener esos momentos con ella, pero parece ser que su agenda, cual agenda de Harry Potter, se llena mágicamente. Suelo planificar imaginariamente un día con ella, y la tinta inescrupulosa se adueña de las hojas de ese día, haciendo una misión imposible verla.

No se si en realidad esa tinta sea mágica, o ya tenga todo un cúmulo de actividades de los cuales no estoy presente, pero inexplicablemente no logro coincidir un día. No se porque el afán de seguir intentando, he accedido a cosas que no creía, como el hecho de ir a comer pizza, que sin llegar a desagradarme, no llego a ser el loco pizzero, el chico que mueve cielo mar y tierra por esta bendita masa con salsa de tomate y varias cosas más.

La conozco y la he visto muchas veces, pero rodeado de amigos, rodeado de música, de bulla, de humo y muchas otras veces acompañándola el chico que seguía sus pasos. Irremediablemente dicho chico no se sentía cómodo con mi presencia, debido a que el hablarle se hacia delicioso tanto como bailar con ella y nacía una química de la cual, creo yo solo haberme dado cuenta.

Esos días de no poder salir, los cubren los recuerdos que tengo con ella, recuerdos de varias noches bohemias, noches en que sus palabras me envolvían, y donde trataba de conocer cada gesto y cada hablar, haciendo el gran esfuerzo de distinguir su voz, de todo el bullicio del bar.

Y quizás este sea otro medio de los tantos que ya utilice para decirle que salgamos. Quizás desee salir con ella, porque se que la pasaré bien a su lado, sé que se reirá de mis bromas, que podremos hablar de todo y quizás el silencio que pueda haber, esa inevitable pausa que hay entre dos personas, no nos incomodará o porque quizás desee verla en la pasividad de una tarde sin medir el tiempo de un final.

Hablo contigo casi todos los días en el MSN, y quizás para mí las noches que solemos encontrarnos no sean suficientes, y nazca el deseo de invitarte unas copas para hablar, para sacar nuestras conversaciones locas de la ventana del MSN y llevarla a una mesa. Darnos la chance un día de poner un STOP al mundo de todos y darle un PLAY al nuestro.
Espero un día de los siete de la semana poder encontrarnos, y si no te alcanzan esos días, dame una oportunidad para crear el octavo y que sea nuestro. Un beso O.

viernes, 30 de noviembre de 2007

..Reina de mis noches.

Irremediablemente nos enfrascamos en un beso extraño, un beso que nunca jamás nos imaginamos y que nunca pasó por nuestra cabeza, pero ahí estábamos, experimentando nuestros labios, descubriendo el como besarnos y coronando una noche de gente ficha, trago ficho y de un lugar ficho. Me dejé arrastrar por el reto de darle un beso, fue un beso suave, que se confundía con el sabor del licor multicolor que me había tomado y del calor de la brisa veraniega que se alejaba. Nunca imaginé que pasaría esto con ella desde ese primer día que la vi.

Extasiado y muy confundido, pensé en seguirla besando por mucho tiempo, para no darle a mi cerebro la chance de pensar qué estaba haciendo, ni de pensar en el irremediable amanecer. Estaba claro que no era el amor encontrado, tanto para ella ni para mí, porque creo que ambos vivíamos romances inescrupulosos que aún nos perseguían.

Aún rondaba en mi cabezas otras cosas que necesitaba olvidar, cosas que cual sepia se proyectaba en el ecran de mi memoria. Lo extraño es que estando con ella ese día, olvide todo esa vieja película. Sí, después esos antiguos recuerdos volvieron a mí, pero aún me alucinaba el nuevo recuerdo de aquel encuentro con ella, un encuentro lleno de deseo y quizás sentimientos, lleno de vino, de trago y besos.

Teníamos claro el porqué de las cosas, el porqué de ese momento, no tendríamos que decir palabras tontas y falsas después de un suceso así. Fue tan claro como que ninguno necesito decir un disculpa fue un error, ni esto no volverá a pasar. Palabra a palabra, se notaba lo sincero que fuimos, nos dijimos lo que había que decir, las dos palabras que definen y trazan una línea entre lo real y lo utópico, sin compromisos.

Fue así como lo sentimos y lo experimentamos. En los siguientes encuentros los besos se hicieron más intentos y el furor de la noche dejaba notar el deseo que había encendido. Ambos respetamos la línea que habíamos trazado, respetamos cada milímetro de ese límite, no pasamos ni pusimos el pie al otro lado, solo disfrutamos el abrazarnos y el besar, que después de muchos y sorpresivos encuentros, llegamos a disfrutar más.

Abrazados, alucinábamos que todo esto acabaría cuando alguien tenga un enamorado(a), o si alguien pasaba al otro mundo, o si uno de los dos hacia un gran viaje o si uno de los dos llega a enamorarse del otro. Sin embargo, aún sin tener esos obstáculos vivíamos este presente.

Un corto tiempo que a veces pienso lo pasamos a mil, intentamos dar marcha atrás al reloj en una noche, porque el tiempo no nos alcanzaba para descubrirnos, para sentirnos, para desearnos; intentamos robar minutos a un día, para fundir cada centímetro de nuestra piel en lo entrañable de un abrazo; intentamos dar una pausa gigantesca a este mundo, para que nos deje viviendo ese momento juntos.

Luego de todos esos intentos infructuosos, el reloj marca esa bendita hora que nunca quería que existiera, y el separarnos se hizo inminente. La línea de esa promesa siguió y la llamada al día siguiente no existió, porque no debía existir, y el mensaje madrugador se perdía en el vació, porque debía perderse, y otro encuentro con ella se haya en un futuro, espero cercano, el cual estoy esperando, para intentar, nuevamente, dar marcha atrás al reloj.


miércoles, 28 de noviembre de 2007

Una mejor visión.

Después de un tiempo de haber acabado una relación, te das cuenta que eres otra persona, que aquél individuo que estuvo tan enamorado ya no eres tu, que ya se alejó ese tipo tonto que babeaba con cada sonreír de su entonces enamorada, que se aleja cada vez más ese idiota que no lograba despedirse de ella y que regalaba poemas por doquier. Que se hunde en lo profundo del mar, el poeta que revivía cada tarde y que llegaba a fascinarle, que ahora ese poeta nada esporádicamente para alegrar corazones ajenos, que el poeta que antes vivía las veinticuatro horas, ahora disfruta con asomarse sólo dos horas al día , suficientes para saciar algunos corazones de chicas solitarias.

Tuve la oportunidad de verme, de ver a ese yo anterior, el yo enamorado, el yo ciego, y me di cuenta de muchas cosas. Era demasiado dulce, era una melcocha andante, al verme, la diabetes se hizo grande, y el ahora, agrio y menos dulce yo, lo reprocha y se avergüenza.

Ahora aprendo de todo lo sucedido, me arrepiento de no haberme amargado nunca con ella, de no haber mandando al carajo todo sus estupideces por alguna vez, estupideces que no tenían ni pies ni cabeza y que me las adueñaba como si fueran mi rollo, de no haber choteado niñerías tontas; de haber hecho el ridículo delante de otras personas con el afán de solucionar sus problemas sinrazón, problemas propio de niña engreída.

Me arrepiento de no querer pasar un día peleados, siendo lo justo y necesario dejarla con la palabra en la boca e irme; de no haberle colgado el teléfono por lo menos una vez; de haberme dejado poner en el asqueroso dilema de elegir entre ella o mis amigos, por consiguiente, alejarme de mis amigos, personas que no merecieron ver mi espalda en algún momento y de olvidarme de esas reuniones interminables de mi promo.

Me arrepiento de no haber empezado una pelea, de querer ser perfecto, de querer ser el perfecto estupido chico enamorado que nunca pelea y de vivir en una burbuja que ahora se torna insoportable.

Ahora soy la antípoda de ese yo que algún día todas las chicas calificaron de tierno, aunque algunas chicas me siguen calificando así, ya no voy al cine un sábado por la noche sin dejar de dormirme, de aburrirme; no hago paseitos recreativos a algún club; no veo películas en casa de alguien (solo en algunos casos donde si es necesario); ni soy el típico chico casero que busca hacer, con alguna amiga, seudo salidas de enamorados.

Cuando S se sentó conmigo en mi local barranquito, me abrazaba y me contaba el día perfecto que había pasado con su amigo, un día de campo, un día de sol, un día tranquilo. Pero sin embargo con el amigo campestre nunca pasó nada, mientras que conmigo se envolvía en esa oscuridad de la noche y en lo fresco de esa aire madrugador, en besos que quizás merecía más aquel chico lleno de sol y campo, que éste su servidor bohemio y solo.

Le decía que jama iría con ella al campo, que no montaría ese teatrín de vida perfecta de enamorados, que no actuaría ni me transformaría en ese papel que algunas chicas quieren que interpretes. En cambio, le dije, sería su clandestino, su parte mala, su chico solo y loco, que conmigo disfrutaría de noches en donde el final es insospechado, que pasaría noches inacabables y que sin llegar a actuar, disfrutaríamos de ser nosotros mismo.

Generalizando un poco, creo que muchas chicas prefieren a un chico malo, que sin buscar nada serio, les hacen pasar ratos geniales. No gustan de un melcocha asqueroso, que al ver un sunset derrama lagrimas (película Al diablo con el diablo en una de sus transformaciones). Aún no sé cuanto más me apegue al prototipo de chico malo, quizás hasta que llegue la chica que apacigua las aguas de mi vida, que aún siguen movidas.



lunes, 26 de noviembre de 2007

@mor Virtual

¿Quién no ha hecho del Chat por algún tiempo su mundo?, el mundo del chat, en donde te asalta la duda de poder encontrar a tu media naranja y donde tienes la quimérica idea de que al mismo tiempo que tu prendes tu computador esa persona hace lo propio. Mientras creas un Nick y tratas de entrar a ese canal, piensas que ella hace lo mismo, y de las miles de salas, crees también que ella escogió la misma, para luego entablar una conversación que podría ser mágicamente virtual.

He tenido muchas de estas conversaciones, conversaciones que rayan en preguntas clásicas como:

¿Qué tal? y sus derivados: ¿Cómo estas?, ¿Que haciendo?, etc. Con, quizás, palabras como princesa, preciosa, amor, mi vida, y artilugios tontos para que una dama te siga la conversación.

El Clásico ¿Qué haces por la vida?

Los infaltables, ¿De dónde eres y qué edad tienes?

Y el bien preguntado pero estúpido, ¿CÓMO ERES?

El ¿cómo eres? te encierra en un estupida expectativa de querer que ella te diga el prototipo de mujer que estas pensando. Vas comparando cada rasgo de tu bien definida mujer perfecta con tu nueva amiga virtual. Empiezan con los ojos, la talla, si es gordita o flaquita, trigueña o blanca, las medidas necesarias y color de cabello. Conforme tú te vayas describiendo y ella también lo haga, la vas armando cual muñeco; dándote una idea física de la persona que está sentado al igual que tú en una computadora, pero a miles de kilómetros.

Si tu alto grado de exigencia ya está satisfecho, ya está todo listo para ir a un plano más intimo, es decir el MSN. El Messenger se convierte en una suerte de cómplice, una suerte de lugar solitario para la nueva pareja virtual, se habla con más seguridad y frescura. Es ahí donde inevitablemente ves su foto. Si bien no es el muñeco imaginario que armaste, queda el 20% de esa chica perfecta que se encuentra en tu cabeza.

Luego los demás medios entran a tallar, el teléfono se complemente muy bien con el Messenger, los celulares hacen lo suyo, sonando y dándose timbradas absurdas para saber que uno está pensando en el otro, y los mensajes de textos se vuelven toda una exquisitez en estos atareos.

Si bien ya tienes todos los medios donde poder comunicarte con el espejismo de mujer que te habla, te escribe y piensa en ti, aún no la conoces en vivo y en directo, sin tener de por medio esos medios fríos que los aleja.

Quedan en un lugar donde encontrarse, ya estando ahí esa espera será tensa, pues ves pasar mucha gente a tu alrededor sin tener la más mínima idea de quién es la chica con la que has tenido largas conversaciones. Tienes miradas que van y vienen, sintiendo que todas van hacia ti. Luego ves a una chica parada esperando a alguien, te armas de valor y vas a preguntarle; Disculpa tu eres Cinthia, te mira de manera extraña y te dice, eh no, teniendo que lidiar con el gran bochorno de retirarte y de saber que esa chica mirará lo estupido que te ves esperando a alguien que no conoces.

Después de un rato la encontrarás, parada al igual que tú, esperando sin saber a quien. Bueno, no es tan alta como dijo, tampoco es trigueña, ni tiene el cabello de ese color, ni es tan delgada que digamos y poco a poco esa ficción que creaste con las descripciones que ella te dio, se va cayendo mientras la sigues viendo. La foto no es de gran ayuda, porque no se ve para nada como en la foto, pero sigues en esta cita que fue sacada de lo virtual y que ahora ves convertida en realidad.

Quizá a muchas personas les haya funcionado, pero a mí me dio como resultado tres planchas quemadas alucinantes. Uno, porque físicamente no hubo ese gusto magnético que suele haber en una pareja que a la postre llega a tener algo y, dos, porque al hablar por MSN o el chat no demuestras como eres en realidad, es decir, callada, habladora, alegre, triste, tradicional, un toque más liberal, y muchos cabos más que no tienes como solucionarlos a través de Internet.

Primero fue C, pero todo quedó ahí. Una buena chica, ahora no se que será de su vida. Luego fue N, con quien sólo salí una vez sin mayor resultado. Después tuvimos cruces esporádicos por las facultades de mi universidad. A veces hablamos, pero ya no con ese afán anterior. Y con un grupo de chicos y chicas de una sala del MIRC, ellos hacían reuniones seguidas. Sólo fui una vez y no la pase bien, no era mi grupo, no eran mis amigos, así que opté por alejarme y conocer amigos en vivo y directo, dando un mejor resultado.

Por eso ahora esbozo una sonrisa cuando alguien me habla de alguna chica del chat, o que mantiene un contacto virtual. Se me es difícil no recordar esos pasajes tontos, pasajes de locura en mi vida. Ahora, tan solo imaginándome, parado, esperando a alguien que no conozco me es vergonzoso.

Muy de vez en cuando suelo entrar a este mar de Nicks que pugnan por un amor o por una aventura, al mirar sus conversaciones recuerdo de esa etapa en mi vida, etapa que me sirvió para saber que lo virtual, siempre será virtual.


lunes, 19 de noviembre de 2007

Luz en una soledad.

A veces cuando pierdes un amor es muy difícil recuperarte de esa perdida. Quizás lo puedas lograr si otra ilusión te sonríe y puedas olvidar todo lo sucedido. Después de varios días yo encontré lo que creí imposible, encontré una sonrisa que me hizo olvidar de absolutamente todo, encontré una voz que me hizo sólo escuchar melodía.
Era nuevo en ese trabajo y no conocía a nadie, con el tiempo mi soledad se fue volviendo nula, conocí a cada persona, recibiendo un saludo de cada uno de ellos.

Fue una mañana en la que recién caía en la cuenta que ya había llegado y trataba de safarme de la flojera habitual de un lunes por la mañana, ella pasó por mi oficina y con sólo mirarme, supe que a veces, la chica con la que soñaste, puede ser real. Puede sonar descabellado pero olvidé de todo el momento que pasaba y de todo a mí alrededor, quizás fue esa carita de niña, quizás sus labios o su lindo rostro que me hipnotizó, lo cierto es que quedé en la nebulosa con corazones alrededor.

Siempre he caído en la cuenta que todas las chicas linda como ella, tienen novio o enamorado. Hice una estadística en mi mundo social femenino, en donde la mayoría de chicas simpáticas tiene algo, llámese relación o quasi relación amorosa con alguien del sexo opuesto y ella no fue la excepción. Me enteré tiempo después que estaba con alguien y que el imaginario de salir y cenar en una velada romántica con ella, sería imposible. Sin embargo, no me desanimé ni sucumbí en la depresión, mas bien sucumbí ante ella, me dejé arrastrar por esa sonrisa angelical y de niña que me atraía tanto.

Suele pasar, que siendo el hombre más comunicador del mundo, aparece la chica que te gusta, y pierdes el habla, las palabras no suelen salirte con la misma fluidez que de costumbre y sólo te limitas a mirarla, eso me pasaba. Cuando conversaba con alguna amiga y ella aparecía, mis palabras se ahogaban en el aire, mis labios se tornaban lentos y mi pensamiento se hacia torpe intentando buscar frases coherentes.

Decidí plantearme soltar frases poco a poco e ir conociéndola. Con el tiempo ella se volvía cómplice de mis bromas, y poco a poco, también, se volvió cómplice de mis conversaciones, y yo me volví su cómplice en las horas de almuerzo.

No podía creer que de no poder hablarle, ahora estaba sentada junto a mí, compartiendo esa bendita hora que nos daba el trabajo para descansar, deseaba no regresar y aunque siempre le decía en son de broma que deberíamos escaparnos, algo de verdad tenia, quería escaparme con ella y disfrutar de su compañía. Alucinaba verla en el ocaso de un tarde, ver como en su perfecto rostro se reflejaría esa tímida luz de un atardecer en la playa, la perfección de mi momento romántico, el estar junto a ella, pisando los mismos granos de arena, confundiendo el olor de la brisa del mar con el olor de su frágil piel.

Llegó el día que nos tuvimos que despedir y me llenó de nostalgia el saber que ya no la vería, el saber que ya no reiría de mis bromas, que las mañanas se tornarían más grises sin tener su sonrisa y que irremediablemente nuestro mundo se tomaría un brake. Es así como lo quiero pensar, porque se que la volveré a ver nuevamente y que así como el destino a veces juega conmigo, jugará esta vez a mi favor.

Aun recuerdo su voz preguntando por mí, y aun siento sus brazos, dándonos un abrazo de despedida. Me mando un mail por su cumpleaños, invitándome a su fiesta, pero no logré ir, se que habrán otras oportunidades para verla y que me vuelva hacer volar, imaginando las estupideces románticas que siempre me hacía pensar.

Después de una semana de estar sin ella en el trabajo le mande un mensaje, que quizás reveló algo de lo que pude sentir por ella:

Es raro pasar por el auditorio, voltear, ver tu computadora y no verte. Inexplicablemente verte me hacia bien. Un beso I.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Otro día mágico con tres Maravillas. Día 3 (Parte 2)

Tomamos el tren de vuelta a Cusco, mientras que por la ventana veíamos como Karen y Anabel se alejaban de nosotros y con ellas el bello recuerdo de Mapi, de Aguas Calientes y de ellas. A veces pienso ir a Europa y encontrarlas y también cuando entran gringas al Tizón irremediablemente las buscamos, esperando pasar más tiempo con ellas.

El recorrido por el tren fue mágico, cada paisaje era indescriptible, los arbusto se confundían con el sueva hablar del rió y mi creo que mi cámara no podía captar tanta magia, filme, tome fotos, pero el estar ahí es algo distinto. Recorrí todo el camino fijando mi mirada por la ventana y disfrutando de Cusco y recordando el cada vez más lejano adios de Karen y Anabel.

En Ollantaytambo nos metimos un viaje tremendo hasta Cusco, Jason delante en el carro y yo compartiendo con gente cusqueña que no conocía. Ya en la plaza de Cusco, fuimos presa de ese espíritu indomable por seguir conociendo, y caímos en San Blas, a tomar unas Cusqueñas, a conversar de todo lo loco que nos había pasado y ver aquella chica que escribía en una mesa como intuyendo una repentina conversación. No conversamos con ella, porque el idioma Español no es tan universal como quisiéramos, pero disfrutamos de un rato tranquilo, viendo Cusco de noche con esas luces mágicas y acompañados de las primeras gotas de una lluvia.

Fuimos a la casa de la amiga de Chasca, a lo que fue la última celebración y despedida de esa tierra bendita y de esos muchachos que no olvidaré jamás. Nos recibieron todas las personas que ya conocíamos y dos nuevos amigos más, que cayeron muy bien. Lo particular de esto fue que no celebramos con cerveza, sino con Pisco, Pisco puro, Pisco con Coca Cola, Pisco con Sprite y sus derivados.

Jason y yo teníamos que estar en el Aeropuerto a las 6, eso quería decir que dicha reunión tenía que acabar a eso de las dos de la mañana. Bueno eso solo fue una intención que tuvimos, porque después que nos secamos las tres botellas de pisco en la casa de Ángela salimos presos de la noche y fuimos a un Karaoke, ya empilados las canciones se hacían tan fáciles. Yo opté por ya no tomar en un determinado momento, Jason optó por todo lo contrario, y propagaba a todo el mundo que yo no debería tomar porque lo tenía que llevar y fue textualmente así. Después de la larga jornada de Pisco, diversión, música y noche, Jason acabo terco, borracho y con un viaje por hacer.

Regresamos a la casa de Chasca a las 5:30, empacamos como pudimos nuestras cosas y salimos raudamente, después de un abrazo interminable con Chasca. Fue increíble, después de ese abrazo tímido que nos dimos a la llegada, ahora nos perdíamos en un abrazo de amigo que ya no se verán por un largo tiempo. Gracias Chasca por estos momentos en Cusco que no hubieran sido iguales sin tu presencia.
, y me pareció lo más justo y correcto, pero la diferencia era que yo no tenía que subir a un avión.
Llegados al aeropuerto, mi preocupación era que notaran el estado de mi amigo, que tambaleaba de un lado a otro. Me decía, al igual que tu estuviste así el sábado, ahora me tocó a

Pasamos la entrada a los vuelos nacionales, donde una señorita no se dio cuenta de él, pasó como pudo el detector de metales, sacándose ni se cómo, todo lo que tenía de metal y lo mas difícil estaba por venir, pasar el ultimo chequeo para subir el avión, Previo a esto se dio una dormida que no le vino nada bien. Luego de la espera de veinte minutos y de caminar por todo el aeropuerto, porque la amanecida y el café me tenían medio stone, lo desperté. Me asusté, porque se despertó con una mirada perdida y sin horizonte, hablando incoherencias y sin saber donde estaba, después de varias cachetadas para que reaccioné, me entendió las dos palabras que le dije: NO HABLES. Estaba asustado, la astucia de la señorita que recibía los boletos se confundía con una gran sonrisa, pensé que lo descubriría y a unos paso de ella, di los boletos. Nos miró, Jason sin emitir una palabras y yo de lo más cortes, nos dejó subir y ya todo estaba solucionado.

Me di cuenta que llegamos a Lima, por lo triste de su mañana, gris, con muchas nubes, con smoke, ahí extrañe Cusco, pero también me alegre porque veríamos a la gente que queríamos y porque pasamos días incomparables. Llegamos al aeropuerto, de nuevo a vigilar a Jason y llevarlo al taxi, después de unas horas ya estábamos en Lima, de nuevo en la rutina. Tenía la idea de ir a trabajar ese mismo día, pero no lo hice, porque necesitaba un momento en blanco para poner integrarme a las labores después de tanta diversión extrema, necesitaba saber que ya estaba en Lima y necesitaba contar todo mi viaje.

Lo defino como tres días que no voy a olvidar, que puede que haga viajes buenos, hermosos, llenos de perdición y borrachera, pero jamás se compararán a esos días que pase junto a Jason en Cusco, donde salimos presos de recuerdos que nos perseguían y que por esos tres días pudimos ser nosotros mismos, pudimos ser niños, pudimos ser adultos, pudimos hacer y deshacer y también pudimos conocer la maravilla mas grande que tiene nuestro país. Cusco espéranos, que tarde o temprano pisaremos nuevamente tus calles. Gracias a todo Cusco y su gente.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Otro dia mágico con tres Maravillas. Día 3 (Parte 1)

Nos despertamos a las nueve de la mañana y la primera idea que teníamos era tomar el primer bus a Machu Picchu. Definitivamente no tomamos el primer bus, debido a nuestro carácter relajón, primero fuimos a buscar un lugar respetable donde tomar un buen desayuno, y lo encontramos. El mejor lugar de Aguas Calientes, un mercado muy bien distribuido que se encontraba en un segundo piso, ahí saludamos efusivamente a la señora que posteriormente nos sirvió un jugo a la grande, proporcional a un buen Kero cusqueño.

Ya lleno el estomago partimos rumbo a los buses. Lo curioso de esto fue que no había mucha gente en nuestro bus, pensamos que los buses estarían repletos y que iríamos colgados tipo un micro limeño, pero fue todo lo contrario, el viaje fue tranquilo y espectacular, disfrutando cada paisaje, disfrutando cada cuadro incomparable, viendo lo majestuoso de nuestro Perú, cada girar del bus nos descubría parte de la ciudadela perdida de nuestros abuelitos y de verdad que estaba perdida, porque cada vez notábamos lo lejos que lo habían hecho. Me ponía a pensar, que alucinante cargar cada piedra para construir una ciudadela que conocerían algunos y encima que se iba a perder, recontra locos. (LLegada a Machu Picchu)

Llegamos a Machu Picchu y nos rodeamos de gente de todo el mundo, árabes, chinos, europeas, brasileros, y los infaltables gringos norteamericanos. Nos dirigimos a la entrada y rápidamente nos interceptaron para que nos floree un guía, sin poner resistencia aceptamos la invitación, era un grupo muy aburrido al cual pusimos pilas en cada momento que era propicio. Lo primero a donde teníamos que ir, era al sitio donde se muestra la clásica foto, las típicas postales que recorren todo el Perú y el mundo. Para llegar ahí tienes que subir unas escaleras que parecen no tener fin. Subimos grada a grada, parecía que habíamos recorrido el 10k de Nike, porque estábamos cansados, exhaustos, algunas chicas del grupo tuvieron que detenerse en medio del camino, para recuperar el aliento y retomar, con un poco mas de aire, la marcha.

Ya estábamos ahí, justo ahí, donde tantas veces quisimos estar, en medio de esa maravilla que siempre habíamos visto retratada en postales o fotos, estábamos parados en ese cúmulo de piedras que formaban un ciudad tan majestuosa como su pueblo, tan divina como el cielo mismo y tan o mas espectacular que todas las demás maravillas. Creo que todo el mundo tuvo razón al rendirse ante Machu Picchu, por es algo fuera de serie.

Los primero que hicimos fue esperar, porque para tomarte foto en dicho lugarcito tienes que hacer una cola, no tan distribuida pero cola al fin. Sí, estábamos hipnotizados por lo bello del paisaje, pero también nos hipnotizó ella, su frescura para tomarse una foto, su sonrisa y su belleza. Nos tocó el turno de tomarnos una foto, foto por allá, foto por acá, payasada por acá, otro también mas allá y cuando estaba dando mi discurso tonto en ese lugar famoso donde se ve todo Machu Picchu, una voz dulce me conversó, era la chica que les hablé al principio, no dude en hablarle y entablar junto con Jason una amena conversación.

Ella se llamaba Karen y su amiga Anabel, ambas francesas. Hablaban perfectamente el español, pero con ese dejo que nos embrujaba, que nos atraía. Estuvimos con ellas por un buen lapso, conociéndonos, conversando de todo, ellas se quedarían más tiempo tanto en Cusco como en Aguas Calientes y renegamos del corto tiempo que teníamos. Por lo desafortunado del plan, nosotros teníamos que ir con la guía que ya nos estaba fastidiando para seguirla y nos separamos, pero nunca las perdimos de vista.

Paseamos por cada centímetro de Machu Picchu, sin perdernos de nada, cruzándonos con gente de todo el mundo, tomándonos fotos por doquier, alucinando nuestra propia historia de los hechos ocurridos en la ciudadela y tomándole el pelo a la guía.

Acabamos el recorrido exhaustos pero con la gran satisfacción de haber pisado las ruinas que veíamos en nuestros libros de Escuela Nueva, y en casi todas las láminas de historia de Navarrete, ruinas que por años conocíamos y que la incógnita de cuando iríamos siempre nos perseguía. Ahora era toda una realidad porque mis zapatillas recorrían los mismos pasadizos que miles de años antes fueron recorridos por ojotas de recios incas.

Luego que todo este largo recorrido acabó, buscamos a nuestras francesas que nos habían quitado el aliento, más que la altura. Ya estando ahí retomamos la conversación con estas dos francesas, de las cuales Karen me envolvía en sus ojos, ojos claros que me traían más estupido que de costumbre. Salimos de Mapi (como le dicen cariñosamente a Machu Pichu) con ellas, aún me sentía extasiado tanto de estar en ese lugar sagrado como de estar a lado de una chica distinta, diferente, que hacia que te sumerjas en sus ojos claros.

En el bus, tanto Jason y yo nos sentamos con cada dama, ahí las palabras se extendieron, me gustaba ese arrastrar de palabras que tenía, ese suave hablar para no confundirse, cada palabra me acercaba más a ella, y creo que lo notó, pero al contrario de alejarse, se acercaba, después de varias palabras me sumergía en un beso fuera de serie, un beso que valió los miles de kilómetros recorridos, un beso de otro mundo, un beso de otra dimensión.

Era alucinante saber que ella había recorrido tanto y a la vez yo haya recorrido otro tanto y que todo haya hecho que estemos sentados en un bus disfrutando de un beso nuevo para mí, y quizás también para ella. Cuando ese beso acabó y sus ojos se abrieron, me estremeció lo bello de su mirar. Voltee a ver a Jason y andaba en lo mismo con Anabel, y creo que sentía lo mismo que yo, porque encontrarte a francesas hermosas, no ocurre todos los días.
Nos quedamos aún en Aguas Calientes con ellas, recorridos esas pequeñas calles y conocimos mas de ellas, donde se hospedaban y el porqué de estar en el Perú. Pasamos con ella toda la tarde, donde supimos que es tocar el cielo con dos bellezas, donde las conocimos en su totalidad, donde maldecimos el caer del sol, donde abrazados con ellas dudamos de lo mortal del momento.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Ruinas, lluvia y Aguas Calientes nos da la bienvenida. Día 2

Me levanté con un dolor de cabeza alucinante, el cual no pudo detener mis ganas locas de seguir disfrutando de esos días en Cusco. Me preocupé mucho cuando vi la luz del nuevo día, ya eran las once de la mañana y aún no había comprado mi pasaje de tren para ir a Aguas Calientes, rápidamente hice la interrogante a Jasón y me dijo que ya todo estaba listo, ya teníamos los pasajes. ¡QUE GRANDE! Me vino el alma al cuerpo y me tire nuevamente a la cama.
Jason fue a la boletería con una cara de zombi alucinante, diciéndole a la señora boletera le de dos boletos por favor, pero eran necesarios los números de DNI, obviamente no se sabia el mío, llamó a Chasca para decirle que me pregunte. Después de varios intentos de Chasquita por sacarme esos benditos números, lo hizo. Lo curioso es que no recuerdo ninguno de esos pasajes, y lo más curioso es que le dicté cada cifra a la perfección, haciéndome saber que por más que pase lo que pase, esos números nunca se borraran de mi cabeza. El detalle de toda esta hazaña es que no todo salió tan perfecto, porque la señora boletera me cambio de apellido, ya no era el Raúl Domínguez que todos conocen, me había convertido en Raúl Málaga, pues bueno con mi nuevo nombrecito emprendí esta nueva travesía.

Después de comer y recuperarnos de una noche extrema, nos esperaba el auto que nos llevaría por todo el valle sagrado de nuestros abuelitos.
Recuerdo el imponente Saqsayhuaman, donde solo estuvimos de pasada por lo apremiante de la hora, vimos todo el imponente paisaje del Cusco desde lo alto, donde nos acompañaba la grandiosa escultura de un Cristo Blanco y paseamos por paisajes exquisitos donde respiras un aire fresco y el azul del cielo te invita a descubrir más de esta maravillosa ciudad.

Pasamos por varias ruinas, entre ellas la que recuerdo más fue Puca Pucará, donde descubrimos que los guías son recontra fanfarrones, que te preparan una historia recontra alucinante, que si bien tiene parte de verdad también tiene parte de su ficción y que mientras ellos hablan sólo se te quedará una parte de lo que dicen, porque toda tu concentración se rendirá ante lo majestuoso del paisaje y lo mágico de las ruinas.

Seguimos el camino, disfrutando casa segundo de ese bello paisaje, no nos perdimos un segundo de todo el camino, no cerramos los ojos porque queríamos disfrutar cada instante del atardecer cuzqueño dibujado en esas bellas praderas. Imaginé que cada casa y persona tenían una historia detrás, quería conocer todo esa historia tras esas paredes y esas personas pero el tiempo apremiaba y el carro corría con gran velocidad y solo nos dejaba dar un vistazo rápido a esas casas y nos dejaba un recuerdo eterno de lo mágico del horizonte.

Llegamos a Ollantaytambo y luego de comprobar que los boletos si servían y que no me iban a ser ningún problema por mi nuevo nombrecito, fuimos a la plaza a hacer hora, puesto que el tren iba a demorar. Fuimos en un mototaxi suicida, que con cara parada, sonaba una pequeña explosión tipo turbo, que hacia que la dicha moto de un avance furibundo. Gracias a dios llegamos a la plaza sin lesión de algún tipo. Ahí dimos una vuelta sin ninguna novedad, luego nos mentimos por una de esas calles donde se hallaba una feria de juegos y sin pensarlo nos dirigimos a las mesitas de fútbol mano,. Jugamos cuatro partidos y debo reconocer que me ganaron, la verdad muy poco me importó, puesto que ambos nos concentrábamos en la mesa del costado, en donde se encontraban dos españolas jugando lo mismo y divirtiéndose con cada gol y con cada autogol. Su dejo me parecía exquisito, me gustaba cada límite de su rostro y cada palabra que pronunciaba. Tenía una ganas locas que esas palabras se dirigieran a mí, que me hablará por unos minutos, pero tontamente dejamos escapar la oportunidad de intercambiar palabras con esas dos españolas, que al hablar nos transportaban a la imagen de Penélope Cruz o de aquellas traducciones españolas, en una antiquísima serie.

Regresamos a la estación, refunfuñando por no haber tomado el camino correcto con esas españolas, y después de caminar por la oscuridad de la trocha, llegamos a la cola y a esperar para subirnos al tren. En ese esperar nos dimos cuenta que las dos españolas tenían su grupito, parecía una convención de españolas, quería acércame pero todas estaban en otra, la oportunidad ya se había perdido, así que mientras la cola avanzaba veíamos como ella se perdían y se iba al vagón donde quisimos estar, el de los extranjeros.

Luego en el tren, me puse a pensar que en dos días hice viajes en transportes que nunca había subido, es decir, en un avión y en un tren, obviamente no será la ultima vez, pero siempre la primera vez la recuerdas. Sí, creo que lo sospechan, hicimos lo que todos creen, sacamos la cabeza por la ventana del tren, obviamente no veía nada porque era de noche, pero quería darme el gusto, si dirán que niños, pero porque diablos no sacar el niño de vez en cuando. La verdad viajar de noche de tren es monse, con Jasón hacíamos las típicas payasadas para pasar la hora y de una y otra payasada, llegamos.

Todo era un diluvio, nunca había visto que lloviera así, y mientras buscábamos un refugio de la abundante lluvia, veíamos como muchos turistas bajaban del tren. Lo que teníamos planeado era buscar un sitio donde hospedarnos y salir a juerguear porque nos habían dicho que Cusco nunca duerme.

Lo primero era buscar donde comprar esos ponchos de plástico recontra clásicas en Cusco, para poder seguir buscando, porque si seguíamos caminando con esa torrencial lluvia quedaríamos empapados. Luego de comprar nuestro ponchito, nos dimos a la búsqueda de un hospedaje, después de una hora y teniendo la mitad del pantalón empapado al igual que las zapatillas, conseguimos un cuarto. Gracias a la gracia divina dejó de llover, preguntamos a la señora del Hospedaje si llovería nuevamente, y nos respondía: Noooo para nada, ya no lloverá. Confiados por esas palabras salimos a comer.

Terminando nuestro apetitoso plato, veo asomarse una gota, como saludándonos, luego otro, luego otra, y luego otra y de nuevo la torrencial lluvia. La tía nos engañó, porque la realidad fue que no dejó de llover, al contrario llovió pero con más fuerza. Ya en esa situación nos pusimos a caminar en búsqueda de diversión nocturna, ya no teníamos poncho plastificado, así que la lluvia se apoderó de nosotros.

Después de caminar mucho descubrimos que para AGUAS CALIENTES, eso de Cusco no duerme, no se aplica pero en absoluto, porque si Cusco no duerme a Aguas Calientes le han hecho la cura del sueño. Las discotecas estaban totalmente vacías, ninguna tenía gente como para probar un ligue inesperado o buscar esa suerte bricheresca con alguna turista. Era increíble como después de que tanta gente bajo del tren, ya no haya nadie en este pueblito.

Después de mucho caminar nos dimos por vencidos, las discotecas ahí estaban de más, lo que nos reventaba la cabeza era que algunos turistas si la estaban haciendo linda, pero no sabíamos donde.

Maldiciendo nuestra suerte, compramos dos botellitas de ron, una gaseosa, piqueos, infaltables cigarros y acompañados de la lluvia cusqueña y sentados en la puerta de nuestro hospedaje, tomábamos sorbo a sorbo este calientito que nos acompaño por muchas horas.
Lo mágico de ese ir y venir de copas, fue que nuestra conversación era acompañada por el ruido de una lluvia jamás vivida, nunca habíamos tenido la oportunidad de ser parte de una verdadera lluvia, de esas que cuando sales un ratito estas totalmente empapado.

Estuvimos sentados ahí, conversando de la vida, saludando a cada persona cusqueña que pasaba, haciendo salud con personas que recién conocíamos por lo fortuito de la situación y acompañados de música melancólica, que irremediablemente y escoltados de esa sobria noche, hacia que recordáramos pasajes de aquellos amores que nuestros corazones nos dictaban.

Fuimos a dormir después de una larga velada, en donde descubrimos varias cosas como por ejemplo que la lluvia es excelente (pero la buena lluvia, no esa tímida y melancólica lluvia limeña). Aguas Calientes duerme y duerme bien (no sabemos donde se meten los turistas). El ron es un buen acompañante de una noche lluviosa. Cuando alguien te dice no va a llover no le creas. La frase ningún perro te ladra, es totalmente falsa, porque mientras estábamos solos en medio de la lluvia sentados en el Hospedaje, un fiel amigo perruno se sentó a nuestro costado, quizás acompañándonos en este paso veloz por este pueblo y dándonos la bienvenida y despedida de Aguas Calientes, que en ningún momento fueron calientes, mas bien aguas frías de la lluvia que nos siguió toda la noche.
Al dis siguiente Machu Pichu nos esperaba y muchas sorpresas que contar.

domingo, 21 de octubre de 2007

Bienvenidos al magico mundo de Cusco. Día 1

Fue un idea loca que se nos ocurrió hace ya algunos años, cuando todo las ideas solo eran eso, ideas. Hace algunas semanas nos acordamos de ella, de hacer aquel viaje a Cusco que tanto habíamos querido. Era el tiempo propicio, nos dijimos: tenemos la plata necesaria, estamos solos y no hay necesidad de pedir permiso a nadie. El estar solo, se refiere a no tener ningún tipo de relación, amical cariñosa, ni amorosa. El querer viajar estando con alguien implica tener que llevar a tu acompañante de turno y si es imposible llevarla habrá algún tipo de pelea por el hecho de que vas solo con tu amigo a días de diversión sin escrúpulos, es por eso que tanto Jason y yo estábamos libres de aquella traba y antes que alguno de los dos tenga nuevamente enamorada, agarramos un avión y nos fuimos a Cusco, saliendo de la asquerosa sobriedad limeña y de la rutina que encierra una semana común y corriente.

Llegamos a Cusco después de experimentar estar en los cielos, descubriendo que en Lima si hace sol, solo que no lo notamos por la tremenda capa de nubes que siempre son nuestras acompañantes. Pisamos tierras Cusqueñas sin ningún tipo de estragos por la altura, ahí nos recibió Chasca amiga de Jason y amiga mía ahora. Nos instalamos y recorrimos cada centímetro del centro cusqueño, fuimos a la famosa piedra de los doce ángulos, ahí había un turista que ponía en aprietos al guía diciéndole, pero che esos no son ángulos son vértices, claro tenía que ser argentino para hacer ese tipo de comentario, con Jason nos miramos y seguimos caminando diciéndole, métete lo que se mete Maradona y veras 50 ángulos y vértices.

Queríamos una vista de todo Cusco así que se nos ocurrió ir hasta lo mas alto, ahí sentí como se sienten los futbolistas de la capital que van a jugar a Cusco. Extenuado hasta el alma llegamos a casi lo alto de esa calle, diciéndonos que si viviéramos ahí y regresamos de una bomba ni matando llegaríamos a casa. Ahí tomamos algunas fotos y entramos a una casa donde vendía la rica y tradicional chicha de Jora. Compartimos la mesa con una gringa, un gringo y un brichero que tenía como atractivo principal que parecía un Inca. El bricherito se desvivía contándoles un poco de historia sobre Cusco, mientras la gringa nos sonreía y saludaba al lente de mi cámara.

Luego de algunos vasos de chicha nos fuimos a casa y de nuevo el cansancio de la bajada, aunque esta vez fue menor. La noche ya estaba lista, conocimos a más amigos y todos juntos fuimos al Kamikase, un bonito lugar. Teníamos separada una mesa en primera fila para ver al grupo Arco Iris. Debo reconocer que pensé que iban a tocar cumbias, waynos o algo por el estilo, no imaginaba junto con Jason, que sería una velada llena de música selecta, de Sui Generis, de The Beatles, y muchas baladas del recuerdo.

Las cervezas deambulaban por nuestra mesa, y tragos de todo tipo también. Nos hicieron una invitación de un trago, servido en un gran vaso, que casi parecía una olla. Tenia un nombre que al final llego a cumplirlo, Rumbo a la Ruina, no nos mato al instante, pero lo que si fue cierto era que al día siguiente éramos una ruina. No creo que fue exclusividad de ese trago el haber quedado así, contribuyeron la cerveza, el pisco, el tequila y las hojitas de coca que el buen Juan, amigo español, nos invito a chacchar. La verdad nunca había probado esas hojitas y después de un intento torpe por chacchar, lo pude hacer y descubrí lo que sentían nuestros abuelitos en la época de nuestro broder el Inka.

El grupo Arcoiris acabo su repertorio entre aplausos de la gente que se hizo presente y luego conversamos con EL CHECO, uno de los integrantes del grupo y nos dijo que pronto estarán en Lima, esperando se cumpla su promesa se despidieron y nosotros seguimos disfrutando de la juerga.

Luego fuimos al Muki donde la diversión se hizo extrema, las cervezas y los distintos tragos corrían alrededor de mi nuevo grupo de amigos mientras que todos bailaban al compás de la variada música. Recuerdo haber bailado con una chica de Cusco, deleitado con pasos de salsa que creo no conocía y recuerdo también como se perdía en la muchedumbre de aquel local mientras iba a la barra a pedir mas cerveza pues la noche aun seguía.

Tengo la sana costumbre de mirar a las chicas fijamente si es que ella me siguen la mirada, con ella no fue la excepción, pero de repente como previendo la inminente conversación con ella, él irrumpió entre nosotros dos haciendo que me enfade. En realidad creo que sintió que perdería la quizás amena conversación con aquella chica, o sólo no quería que me acerque a ella pues el la había visto primero, después de intercambiar palabras subidas de tono, Jasón llego a apaciguar los ánimos y con el sabor de unas cervezas bien heladas todo se calmo y la juega siguió.

Todo acabó cuando vi las luces de ese domingo, cuando el aire frió de Cusco golpeaba mi rostro desde la ventana del taxi rumbo a la casa y repasaba cada imagen de lo maravillosa de esa noche. Esa noche no encontré a la gringa sexy y cuerazo,(las encontramos después) pero disfruté de una noche netamente cusqueña, donde hubo magia en cada canción de un concierto y donde la altura no hizo mella en nosotros y bailamos hasta el amanecer, conociendo gente como nosotros, que disfruta cada noche como si fuera la ultima.

Al día siguiente nos esperaban las ruinas que nuestros abuelitos locos hicieron y que teníamos muchas ganas de conocer. El dolor de cabeza amaneció conmigo, pero no me ganó, pues tenía todas las ganas de seguir disfrutando de Cusco y sus noches. Solo les puedo decir que esa noche comprobé que Cusco se escribe con S, S de Sensacional, Supremo y Sagrado.

viernes, 19 de octubre de 2007

Ayudala

Al igual que mi amigo J estábamos en la etapa de maduración de la situación y de el acostumbrarse a estar solos. De hecho la pasábamos bien , pero había noches lluviosas como esa que nos hacían recordarlas y al compás de una música desgarradora conversábamos sobre la situación.
Tanto su ex como la mía ahora viven idilios amorosos y quizás traten de encontrar en ellos, lo que no encontraron en nosotros. Grande fue mi sorpresa, cuando alojados por el silencio de la noche y acompañados de una torrencial lluvia, empezó a entonar la letras de aquella canción, que alojada en mi biblioteca, pase y nunca me detuve a escuchar. Me dijo que esa canción la había dedicado al nuevo acompañante de su ex. Me pareció recontra tirado de los pelos, es decir como dedicarle una canción a la persona que ahora ocupa tu lugar, y ahora es protagonista en la película que tu mismo protagonizaste.

Escuchaba la letra y mi parecer iba cambiando, porque quedabas bien parado, diciéndole al nuevo huésped que trate de amarla como tu la amaste, que trate de comprenderla como tu lo hiciste y quizás lo logre o no, pero le deseas todo lo mejor.




Quizás también quería dedicarle esta canción a aquel tipo que ahora forma parte de su vida. Pero no sabría decir si el siempre la ayudará y no se si al igual que yo, nunca quebrará sus alas teñidas de esperanza.
Porque quizás algún día dejará de amarla y tampoco podrá bajarla una estrella porque ya todas las deje a sus pies.
No se si la acepte como es, porque no se si la conoce como yo.
No se si podrá poner el sol en su ventana, porque me lo robé para ella.
No se si podrá escucharla en sus dudas y vacilaciones.
No se si podrá mirar sus ojeras maquilladas y podrá ver en ellas el azul del alba.
Y no se, si podrá amarla tanto.

Es por ello que quizás hubiera querido hacer lo mismo que mi amigo J, pero saltaron tantas interrogantes conforme escuchaba la canción que opté por no cuestionarme tanto y dejar que la canción fuera a los oídos de a quienes les pueda servir.

viernes, 12 de octubre de 2007

¿Corazón que no ve, corazón que no siente?

Me fui preso de la locura del feriado, salí de la rutina asquerosa y lo gris que se torna la capital en estas épocas. Quería safarme de todo eso y de los recuerdos que me traen cada sitio limeño. Y lo logré, fui a Cusco, respire otros aires, conocí nueva gente, me aventure a lo desconocido y disfrute de la diversión. Aun queda tiempo para los post de Cusco, pero lo primero que les digo es que la primera vez que vayas a Cusco, tienes que ir SOLO, es decir sin enamorada, novia ni nada que se le parezca, porque podrás disfrutar más de los días y sobre todo de las noches cusqueñas. Es por eso el largo tiempo sin escribir, prometo post de mi viaje, pero ahora los dejo con esta incógnita que me asalto luego de una conversación.



¿Es verdad esta frase? ¿en verdad es lo natural de ser humano tener dos vidas paralelas?. En mi entender el amar es más que un querer y significa algo fuera de lo inexplicable Estuve muy enamorado y por más que veía a amigos hacer la clásica pendejada de tener vidas paralelas, es decir, tener un sábado de locos, agarrar con chicas y llegar a la semana siguiente a ver a su enamorada de lo más normal y diciéndole que la amaban más que a nada, no lo pude hacer.

Lo siento amigos, ahora no tengo la sangre tan fría para hacer esas cosas, una vez lo hice y fregué toda lo hermoso que tenia, quizás a esta chica nunca le dije te amo, pero no tenia ningún derecho a hacerla sufrir, porque ella me dio todo y yo le devolví nada. Quizás la locura de mis 17 años hizo que cometiera tal estupidez, estupidez de chibolo que es de la única que me arrepiento.

Es por eso que opté por nunca más hacerlo y quizás gracias a ello mis relaciones siguientes tuvieron esa suerte, suerte de tenernos en exclusiva, nunca pensé en besar otros labios que no sean de mi enamorada y a veces me cuestioné el hacer las cosas tan bien, porque no me llevaron a nada.

Siempre he creído que cuando hay este tipo de relaciones, en que la frase no pero esto no significa nada, yo lo amo a el/ella, son relaciones que no puede estar más alejada del amor, lo consideraría una simple costumbre a estar con alguien por el simple hecho de no sentirse solo/a, pero nada que ver con el amor. Porque se pudre la pureza de lo real y sincero por lo oculto y misterioso, es algo así como ese programa televisivo VIDAS OCULTAS. Imagínense que su novio/a se ponga frente al televisor y salga sus vidas ocultas, si no tienes nada que ocultar no tendrás miedo a nada, pero si no es así, saldrán todas las veces que le fuiste infiel y que no te importó su relación en absoluto, solo actuaste bajo el impulso del deseo, del licor o de la noche.

¿Que dirás en ese momento? No eso no significo nada para mi, pero que hay de la otra persona, de hecho que si significa algo para el/ella, significa dolor y traición, y ¿donde diablos encaja ahí el amor, en ningún lado?

Es por ello que digo que cuando hay situaciones como esa, simplemente estas viviendo una mentira que tarde o temprano saldrá a la luz y que como es natural la vas a negar, y que estas viviendo una relación que no es nada comparada a la pureza de la sinceridad y el amor.

No mezclen esa palabra (el amor) cuando haya muchas mentiras de por medio, amen sin ocultar nada y podrán decir que lo que tienen es algo divino. Yo alguna vez amé y todo fue transparente y sincero, pero lo mágico de aquella vida se destruyó cuando de sus labios salieron mentiras que me causaron heridas que cicatrizan día a día.

jueves, 4 de octubre de 2007

Mi gran día

Aún estaba nervioso por todo lo todo lo que habíamos planificado, estaba nervioso por la situación y porque no me cerraba esta dichosa corbatita, menos mal que no estaba solo en ese trance y logre ponérmela, bueno, lograron. Era el día que mas habíamos esperado, me daría el SI y yo también lo haría. Aún recordaba como nos conocíamos y me era alucinante verme ahí parado frente a un espejo arreglando mi traje para ir a mi matrimonio. Ya deseaba verla, deseaba ver su bella sonrisa y como se vería con su vestido blanco.

Fueron varios días de mucho estrés, pero creo que es lo interesante de preparar tu matrimonio, estar de acá para allá, y tratando de cumplir todo los requerimientos de tu novia, de hecho hay peleas, por una u otra cosa, pero es parte del trajín. Que hay que ver el local, que la comida, que la torta, que el champagne, que los invitados, etc. Habíamos pasado todo eso, nuestro matrimonio sería en una gran hacienda en las afueras de Lima, la fiesta tambien seria ahi y ya todo estaba preparado.

Días antes había celebrado con mis amigos, la última gran juega de soltero, también celebre con mis amigos de trabajo, pero como que hubo un mayor feeling con la gente del mi promoción, pues fue con ellos que compartí juergas interminables de soltero en donde todo era posible, y ese día fue nuestra despedida, un adiós que inevitablemente iba a llegar.

Parti hacia la iglesia, entré acompañado de mi madre, miraba a mi alrededor y veía a familiares y amigos que me brindaban una sonrisa, sintiéndose alegres por mi alegría y por ese paso que daba, un paso tan firme como mi amor por ella. Esperé en el altar, miraba a mi alrededor y pensaba, me habré comprado chica esta corbata, esta que me ahorca. La seguía esperando cuando sonó esa melodía clásica que acompaña el paso de la novia hacia el altar. Estaba con su papá y la veía tan hermosa, su hermosura natural se veía incrementada con su vestido blanco, un marco hermoso, un marco divino. Era un ángel, estaba impresionado de su belleza mientras se acercaba hacia mí, y su sonrisa me hacía delirar de la emoción, me dio un pequeño beso, lleno de amor y ternura el cual me volvió a la realidad, realidad que también era sublime.

Siguiendo el protocolo, el cura se metió un rollo inmenso, no soy muy fanático de las misas, pero al tener su mano entrelazada a la mía, no me hizo notar el paso lento del tiempo, cuando menos lo pensaba ya estaba dando mis votos, mirándola fijamente, diciéndole que la amaría por siempre y poniéndole el anillo signo de mi amor y compromiso. Era sensacional mirarla a los ojos, y ver como aquella chica que conocí aquel día lluvioso en una café de aquella ciudad, se convertiría en mi esposa.

Los aplausos no se hicieron esperar y me parecía que el suelo se tornaba blando y que caminaba en el cielo, teniendo al ángel mas hermoso agarrada de mi mano, diciéndome a cada instante que me amaba, y yo diciéndole a cada instante que la adoraba.

Nos besamos, nos tomamos millones de fotos, brindamos, bailamos nuestra canción, celebramos con la gente que amamos y propalamos el gran amor que nos teníamos. Ella estaba feliz como yo, porque concretamos más, el amor que nació de aquel primer beso.

Ahora después de cinco años, sigo amándola como el primer día, sigo recordando cada momento de nuestro matrimonio, y cada vez que creo que lo sublime y lo perfecto no existe, solo me basta mirar su foto, con su vestido blanco, su bello rostro y su sonrisa para saber que siempre existirán.

Hasta el día de hoy la sigo amando mucho, es mi razón de vivir y junto a mi hijo y a mi hijita que viene en camino, son toda mi vida.

(Aunque muchas o casi la totalidad de las situaciones aún no suceden, espero escribirlas así alguna día y enamorarme así de aquella chica)

lunes, 1 de octubre de 2007

Familia, les presento a ...

Cuando ya tienes tiempo con tu enamorada, y no hablo de años, hablo de un tiempo relativamente corto, como de dos o hasta un mes, los lugares de encuentro en la calle parecen agotarse y el siguiente paso se aproxima, llevarla a conocer a tu familia y viceversa.

Era la primera vez que llevaba a mi casa a una enamorada y el temor de la presentación la pasamos bien, ya en mi casa sabían quien era mi enamorada y todo era color de rosa. A diferencia del hombre deben entender que a una mujer la celan más y el afán de protección se vuelve mucho más latente, ella no fue la acepción.

Recuerdo la primera vez que fui, ya no como el amigo de la universidad, sino como el enamorado. Las preguntas se hicieron mas incisivas, respondía preguntas a granel , de su mamá, como de su pequeña hermana, mientras degustaba el rico potaje preparado para la ocasión. Fue una primera prueba que creo la pase bien.

Luego pasamos a la sala y aún no conocía a los hombres del hogar. Llego su hermano, que paso de largo, haciendo inútil mi intención de saludarlo, luego salió nuevamente a la sala y me saludo, me llevaba dos cabezas, algo intimidante, pero creo que también pase esa prueba, de seguro pensó, bueno normal, si le hace algo a mi hermana lo paro de cabeza y creo que de hecho lo hubiera logrado. Cuando llegó su papá, todo el formalismo necesario para la situación, formalismo que lo mantuve hasta el ultimo día. Si bien con su papá no tuve esa relación de ¨amigos¨ que otros tienen, había mucho respeto y disfrutaba de su ameno carácter en las reuniones familiares.

Cuando todo andaba bien en su casa y en la mía, llego mi cumpleaños, aún no comprendía la rutina del enamorado, que tiene que llevar y traer de su casa a su dama cuando hay una fiesta, previo permiso de los padres. Iba a celebrar mi cumpleaños en Barranco y como se imaginarán, me salte todos esos paso. Pero el afán de mi entonces enamorada de ir a mi cumpleaños pudo mas, salió sin permiso de su casa y se quedó en la casa de G. Luego de pasado la fiesta, que fue muy buena, cayó sobre ella muchos gritos y sobre mi una especie de toque de queda en su hogar, no me podía aparecer.

Tuve que ir a su casa a arreglar las cosas y era con su mamá con la que tenía que hablar. Debo confesar que el camino a su casa fue una tortura, ordenando frases, ensañando mis palabras, tratando de que mi discurso sea el mejor. Llegado el momento, de todo lo que ensaye me salió una que otra palabra, fue más que todo un discurso de disculpa por el tonto descuido de mi parte, a lo que me respondieron con un largo sermón, que fue necesario para no cometer la misma torpeza. Todo andaba bien, acepta mi culpabilidad y estaba presto a escuchar todo lo que la señora R tenía por decirme, pero aun no estaba preparado para la ultima frase que sellaría esa conversación, frase que (tipo Polystel) nunca se borrara aunque pasen los años. Después de varias frases, estas fueron las palabras que pusieron fin a esa conversación:

Si le pasa algo a mi hija, te busco, te encuentro y no se lo que te hago.

Mi rostro siguió siendo el mismo, fui imperturbable, no dije nada mas, solo atine a decir.

No se preocupe señora.

Luego que acabo la tertulia , todo mi ser cayó en el mueble, mi enamorada se reía, mientras que a mi me retumbaba la frase y con un efecto de eco, No se lo que que que Te hago hago hago.

Con el pasar de los días, esas palabras fueron quedando en anécdotas como también la situación y la relación con su familia se hizo mas cercana. Me compenetraba mas a ellos, hablaba más con su hermano, su hermanita me contaba los avatares de su vida escolar y me gustaba escucharla y darle consejos, llegue a mostrar alguna de mis magias futboleras en algunos pichangas con su papá, como tambien recuerdo sus palabras de consejo y aliento en una etapa dificil y la relación con su mama llegó a ser de lo mejor, disfrutando cada invitación de sus ricos potajes.

No se cual fue el punto de quiebre para que su familia vea en mí las mejores intenciones que en realidad tuve, no se cual fue el hecho, o quizás fueron todas las pequeñas cosas y detalles que hacia, o vieron lo mucho que la amaba, pero llegué a conocer cada detalle de su familia. Conocí a primos, primas, tíos, tías, abuelita, personas que formaron parte de una vida casi perfecta.

Di un salto tremendo, de estar sentado escuchando como su mamá me sermoneaba a estar sentado, tomando una gaseosa, conversando, en lo que sería nuestra última conversación. Y veo que he tenido suerte, suerte en poder haber conocidos personas excepcionales que me acogieron como en mi hogar y aunque los protagonistas de esta historia llegaron a separarse, me reconforta la idea que ellos me recordaran al igual que yo, porque aunque tengas que alejarte no podrás a olvidar a personas que formaron parte de una etapa de tu vida que fue muy especial.

Debo confesar que en ocasiones extraño esas reuniones familiares, en donde pase de ser el extraño a formar parte de ellos y quizás no deje de hacer una llamada o preguntar como están, porque después de todo fueron personajes importantísimos del gran escenario mágico que monte junto a ella.