miércoles, 23 de abril de 2008

Porcentajes amorosos


70 y 30, 40 y 60, 20 y 80, 10 y 90. Esos son algunos de los porcentajes de involucramiento que cada miembro de una pareja de enamorados tiene, casi siempre es así, no hay un amorío equitativo (puede que haya una equidad casi perfecta y esa sea la base de un éxito), nadie ama igual que el otro, eso solo sucede en las películas, en las novelas o en las romances de alguna serie televisiva. Siempre hay alguien que da más que el otro y no es que sea apropósito o que haya querido ser así, simplemente se da. Quizás a juzgar por las diferencias que tenemos, no todos podemos tener esas mismas ganas de querer a alguien, quizás el cansancio y la rutina haga mella en uno o en otro y los porcentajes vayan diferenciándose un poco más.

Y cuando el porcentaje de uno esta bajando furibundamente viene la ruptura y los trances y palabras tontas por parte de ella o él, tratando de justificar algo que no es justificable, haciendo una radiografía a toda la relación buscando puntos flacos, donde tu fallaste o donde ambos fallaron. Pero la realidad es quizás tan cruda como esa, uno siempre ama más que otro. Al escucharlo en la radio comprendí que es así, y la mayor parte de las rupturas tienen fantasmas que a veces no comprendemos. A veces nos preguntamos ¿que paso? Y nos es difícil caer en la cuenta que fue eso.

Me toco estar en los dos lados, en un elevado y superior porcentaje, donde mi corazón latía a mil y en inferior y casi ínfimo involucramiento porcentual.
Me di cuenta que cuando estaba en lo mas alto del amor y veía corazones por todos lados a veces añoraba tanto esos momentos que los cuidaba demasiado y que mi casi perfecto porcentaje de amor podía resolverlo todo. Y en el otro extremo, me comporte como un chiquillo tonto que no sabia que tenía, aunque la quería no me involucre nada y cometí tropiezos tontos que me costaron su alejamiento, como no llamarla cuando le decía que lo haría, nos visitarla tan seguido, ni estar un poco más pendiente de ella.

No vale arrepentirse de haber tenido altos grados de amor, me sentía bien estando así, pero me sentí mal por haber aportado poco en otro época, no estar con ella cuando debí.

Si bien no es equitativo, siempre te encontraras en uno de las dos opciones y no tienes que cerrar los ojos, tienes que estar con los ojos bien abiertos para saber tu sitio y poder hacer algo o quizás no hacer nada, solo dejarte llevar.

3 comentarios:

Julio Cesar dijo...

el amor es como el alcohol, a mas grados mas ardiente y mejor, jajajjaaja, hablando en serio, creo que siempre hay que dar más del 100%

más del 100% :D...

*Luna* dijo...

"solo dejarte llevar"
con un poco de control sobre la situacion

Raúl Domínguez dijo...

Julio Cesar: Muy buena frase del alcohol ja!. Si de hecho hay que dar más del 100% aunque la balanza se vuelque hacia tu lado, siempre es bueno.

Luna: Si de hecho que debe haber algun control ... aunque a veces no lo hay.