martes, 5 de enero de 2010

Entre el amor y el destino.

El día transcurrió tan normal como siempre, las primeras horas de la mañana sirvieron para construirme la imagen de ella nuevamente, imagen un tanto borrosa cuando dejo de verla por más de un día, aún estando borrosa no desaparece, se queda en mí y no sale. Los mensajes en la mañana fueron muchos, deseábamos tantos vernos, le mande un mail donde decía que ese día era la vez donde no detesté un lunes, porque sabía que era un lunes en el cual volvería a verla. Me escribió de igual manera, que era su motivación en todo, me agrada tanto lo que escribe, que me diga amor, aunque le cueste decirlo en persona, (a todos nos cuesta volver a esas palabras) pero me agrada que aunque camuflada por el celular se de la chance de soltar frases tan románticas que me hacen tener una sensación espectacular.

Llegada la hora del almuerzo, hablamos de las cartas y del futuro, Doris nos dijo que sabía leer la mano, ella le dio rápidamente su mano, le dijo casi todo lo que le pasaba, le dijo que estaba olvidando a alguien del pasado, que en el presente salía con alguien (sabia que ese alguien era yo) y que eso se rompería el próximo año, se me hizo un nudo en la garganta, un pequeño temblor caló en mi cuerpo, ¿estaba sentenciado que ella se iría de mi lado?, aunque sabía que eso pasaría, porque es algo que ella me lo dice seguido, tenía en mente persuadir las cosas para que no rompa todo tan pronto, o estaba planeando hacer de estos días tan especiales y que ella no pudiera dejarme tan fácil, miles de ideas en torno a ese día, pero se destruyeron cuando Doris le dijo que habría un rompimiento y que conocería a una persona mayor de treinta y pico años con la que se quedaría y tendría un hijo, odié un poco al tio de treinta y picos años, lo odie sin conocerlo, lo odie sin saber su nombre. Ella se sorprendió, no creo que tuvo el mismo choque que yo tuve, preguntó más de ese tio, yo me sorprendía y reía como los demás, una tibia angustia se posó a mi costado. Recogí mi mano, no quería saber nada de lo que supuestamente me sucedería

Seducido por la presión de mis amigos, extendí mi mano un poco sudorosa, los nervios me seguían, me dijo pobrecito, detesto que me digan pobrecito, que haya una sensación de pena, no necesito a nadie que me diga pobrecito, me dijo que sufriría por alguien (para variar) y que tendría una separación el próximo año, me despedía mas de ella sin quererlo, ¿ella seria la chica con la que rompería? Me friquié mucho, no sabía si ya no involucrarme tanto con ella para no sufrir o estar al límite sabiendo que el dejarla ir me jodería tanto ¿de ese sufrimiento se refería? No sabía. Salí medio pensativo, muy dubitativo.

De regreso a casa con ella seguimos conversando al respecto, le dije que creía en algo lo que Doris dijo. Algunas vez quiero escuchar de ella que no quiere separarse de mí, que ese límite tonto que ambos pusimos podemos romperlo, que no debemos respetar las  reglas que ambos hemos puesto a este juego. Quiero que sepa que en este juego el enamorarse era una opción en la cual ambos estamos cayendo, pero no me dijo nada, solo asintió diciéndome que el tiempo pactado seguía respetándose, que el primero ambos nos diríamos adiós, y que Doris tenía razón, que el destino ya estaba marcado. Detesto el destino, ya no creo en él.

Me dijo. ¿Ya llegara el día que podamos terminar esto? Le dije ¿tenemos que terminar qué? ¿No tenemos nada formal que terminar? Cierto, quería ponerla en aprietos, la verdad no pensé llegar a este desenlace pero la encrucijada me gustó, la conversación llegó al punto de plantearle esta interrogante, de decirle que es medio extraño decirle que sea mi enamorada sabiendo cuando va a acabar, pero si quería hacerlo, quería que ella sea mi enamorada, quería decirle mi amor, quería que ella sea la única, quería que ella gobierne mis sentimientos, que sea dueña de mis sueños y dejarla bastante claro lo que siento.

Le pregunté una vez quieres ser mi enamorada y me hizo repetir la pregunta, creo que le gustaba oírme dando ese discurso, me dijo que Si, que si le gustaría serlo, pactamos ese momentos de preguntas y respuestas con un beso, nuevamente volvía a tener enamorada, después de bastante tiempo ella volvía a ser la chica que con solo cruzar sus dedos con los míos llega a emocionarme sobre manera. Tomamos el camino largo de regreso a casa besándonos, riéndonos y pasando los minutos únicos.

No sé si me separaré de ella, no sé si ella me romperá el corazón, no sé si tenga que soportar viéndola con un tio de treinta y picos años, no sé si me olvidará, solo sé que hoy la quiero, que hoy es mía, que mi mano solo sirve para agarrarme de la suya, que no quiero saber del destino y que hoy 21 empezó a ser mi enamorada.
Recuerdos de un día algo lejano, un día alejado de nuestro ahora.




Avisos Parroquiales.
Disculpen por la demora de este post, estaba en un proyecto personal que me alejo un poco del blog. Felix Navidad a todos y que hayan pasado un año nuevo genial. Que todo sea mucho mejor para todos este 2010.

4 comentarios:

Luis Martin dijo...

felicitaciones pues raul, no se que te deparará el destino pero lo que te puedo decir es que me gusta leer lo que escribes, eres muy creativo y haces que las personas que lean tu blog sean los protagonistas de tus relatos, eres un gran tipo y un buen amigo, nuevamente feliz 2010 y exitos para ti

Srta. Maquiavélica dijo...

igualmente guapo q tengas un feliz año y pues siiiiiii es mejro disfrutar el moemnto y ni precipitarnos a lo q pasara¡¡ ya sé q nos romperan el corazón pero bueno lo bailado nadie nos lo quita jeje
besos

Raúl dijo...

Luis Martìn: Que gusto me da saber que lees las cosas que escribo compare, muchas gracias por daarte una vuelta por aca y comentar. Feliz 2010 y èxitos en todo.

Srta. Maquiavelica: Hay que disfrutar. Como dicen en La sociedad de los poetas muertos. Carpe Diem.

soleil dijo...

vaya vaya! siempre tus historias me dejan fascinada! siempre quise que un chico se me declare con la pregunta tipica... quieres ser mi enamorada? o queires estar conmigo? pero naaa... parece que los chicos tenian en la cabeza la onda de improvisar y de ser distintos...

en fin, creo que si uno suelta las riendas de su propia vida ebntonces si tu vida pasa a ser dominado por el destino, no antes, no despues. en el momento en que ya no luchas, pierdes.

espero disfrutes cada dia, como si fuera el ultimo, no por el miedo de un final, si no por la alegria de un presente ( asu, asu, esa frase va para mi blog jeje)

feliz inicio de año!!!