jueves, 4 de febrero de 2010

Lo que el viento no se llevó

Siempre hay espacio para todo sentimiento dentro de tu mundo. Creo que al igual que Matrix todo esta diseñado para que haya gente que tenga todo sentimiento hacia ti, ahora a diferencia del mundo perfecto que creí tener años atrás, mi mundo de hoy se humaniza, se apega más a una realidad que huele a sudor humano, que siente el palpitar y siente los miedos de un ser netamente humanoide, el hedor corre por los aires, por los que ahora transito, siento que ahora si es un mundo tan real y palpable, con sus momentos celestiales y sus mierdas como el mas terrenal de los mundos.

Siento que ahora todo viene hacia mi con la mas certera flecha de Guillermo Tell, tengo sentimientos polarizados, gente que me estima y que para que no haya un contrapeso hay gente que me odia, que tiene un resentimiento contra mi que no hallé nunca, curiosamente esa misma gente es con la que me abracé y me jugué bromas en un pasado.

Siento que me odian, que dentro de un mundo lleno de odio e injusticia tenía que regarme ese odio por algún lado, ahora ya lo sé, y lo comprendo, aunque no sea un odio justificado creo que la persona que me odia ni me puede ver en pintura ni en figurita de Navarrete, tuvo que agarrar un icono, un mosaico de actitud a quien odiar, a quien detestar, creo que encaje perfecto. Al contrario, yo no le guardo rencor, no tendría porque guardárselo, se que debe estar en esta vida para eso, que su fin ulterior en este mundo es odiarme y que yo por más que quiera hacerlo no lo podré hacer, es el contrapeso de todos los deseos buenos que puedan brindarme, si todos los buenos deseos son mi YIN, su odio es mi YANG. ¿Cambiará ese odio algún día? No creo, mis modo de ser no cambiará, mi rostro seguirá siendo el mismo y creo que su odio también.

El amigo que me abrazó en un pasado ha cosechado en su interior un resentimiento tonto, burdo, torpe, suicida, hacia mi, sin tener la más puta idea de la causa de su resentimiento ha decidido, si no odiarme, si alejarse de mí, quizás creyendo que la mierda que tiene mi vida le puede salpicar a su pulcra forma de tomar su existencia. Quizás él se alejó de mi o quizás yo lo hice, como sea me tiene sin cuidado. No pretendo romperme la cabeza pensando que hice mal o que fue lo que para el estuvo mal o que parte del cosmos de mi vida difiere con él, simplemente soy así, quizás nuestras vidas sean ahora muy distintas, sean dos polos opuestos y talvez, sea eso que no le cuadre y trate de embarcarme en su correcta vida de señor, de la cual aún no aspiro, ni trato de disfrazarme. Lo vimos en un centro comercial, todos nos aferramos al protocolo “hola q tal como estas” todos lo saludábamos como el primo lejano que no ves de hace tiempo y que te interesa saber si esta bien. Irónicamente un saludo escueto y respetuoso cuando muchos años antes nos abrazábamos y nos decíamos hermanos. Así se rompen las lealtades, los compromisos, sin mucha parafernalia, sin ninguna ceremonia, no pretendo que todo sea como antes, porque el mundo que me toca vivir ahora tiene todo lo que necesito y solo creo que él se seguirá corriendo y con razón, de la supuesta mierda que irradiamos, Adiós y que te vaya bien.

El otro amigo que me abrazó en un pasado, me sigue abrazando porque el limite de la amistad ya la pasamos, somos más que amigos, hermanos, quizás nuestras vidas llegaron a un punto donde eran muy similares, llenas de juerga, diversión, alcohol, y eso acabó por rectificar lo que siempre supimos, que después de tanta ceremonia, de pactos entre grupos de amigos, solo quedaríamos los dos. Aunque ese lazo sufrió una ruptura y cantamos a viva voz la canción infantil que describía el momento algo roñoso que pasamos “no te has dado cuenta el trío terminó, si se enamora que remedio habrá, seremos solo dos” y solo somos dos, mi otra amigo se fue, éramos como un trípode, sólido, fuerte, batallador, jodido, juerguero, que siempre iba sin decir que no, que amalgamó tácitamente la amistad con la hermandad. Ahora todo se destruyó, una pata del trípode se fue, aunque creímos que todo la plataforma se caería sin remedio pero desafiando las leyes de la gravedad, todo siguió en su sitio, ahora sólo con dos puntas la plataforma se mantiene en pie, aunque no negamos que todo sería mas armónico como era antes, pero las cosas se dan así, sin pensarlo, sin medirlo, las personas actúan de diferente manera como crees que actuarían, no lo reprochamos sólo los aceptamos, sólo lo miramos de lejos cuando corre por la banda izquierda de una cancha, sólo lo saludamos de lejos y ya no lo abrazamos diciéndole que es la punta irremplazable en nuestras noches de juerga, sólo le decimos hola y chau, solo sabemos que ya se fue y que quizás ya no regrese, Sin embargo con mi amigo, sabemos que pase lo que pase, sólo seremos los dos patas se siempre, resguardados por gente que antes cerrábamos en nuestro circulo exclusivo de la amistad y que me han enseñado que siempre estarán conmigo, que son sinceros, que me dicen la puta verdad en mi cara, que me cuidan, me acompañan y me resguardan.

Debo decirles a ellos, los amigos antes exiliados, que los cancelábamos porque queríamos que solo haya reuniones con las mismas cinco puntas que creíamos imbatibles, que sólo quería que haya borracheras en la supuesta redondela de cinco donde no había mentiras, ni rencillas. Me di cuenta que todo dentro estaba podrido, olía a rata muerta, que todo moriría en algún momento, cuando miré afuera de ese circulo hallé a mi amigo, un amigo fiel, que sin seguirme a mis juergas ni desmadres, esta conmigo y que fácilmente podría canjear a dos de ese circulo de cinco por él. La gente que no frecuento seguido cobró una relevancia importante, cuando los veo ahora, creo más en esa unión de ese gran grupo diverso, que en la efímera y collera unión que hace un tiempo armamos en base a un putañero llavero.

Las chicas que pasaron por mi vida, algunas siguen otras se fueron, está la chica que hace muchos años fue mi enamorada, que ahora, quizás aun sin admitirlo, puedo decir que somos amigos, aunque eso vaya en contra de mis teorías más retorcidas, Siempre le deseo bien, porque se lo merece, aunque siempre le echaré la culpa por el final que nos enterró como pareja, también le doy las gracias, porque sin ese pasaje magro no sería yo, no habría sabido descubrirme.

Con la chica que luego me enamoré ya no tengo contacto, se fue y mejor que sea así, no tengo ni nostalgia ni tristeza, creo que nunca se enamoró de mi, sino de ella misma, que sentía pavonearse con la idea que siempre estaba pendiente de ella, que siempre moría por ella, que siempre estaría enamorado de ella. Que siga con esa idea, que haga todo por ella y que siga inflando el ego que siempre lo inflaba con helio, la verdad no me interesa, el amor se esfumó así de rápido cuando su ego lo aplastó.

La chica que ahora me dice las palabras mas sublimes sigue estando conmigo, no se por cuando tiempo, pero sé que es sincera, que siento tanto como yo siento, que me comprendo como yo lo hago y que se ha dejado llevar como yo lo he hecho. Aunque el destino nos dicta que nos separaremos, nos importa madre, y seguimos estando juntos dándonos “te amos” por doquier. Suelo decirle que pase lo que pase con nosotros, siempre estaré a su lado, siempre la ayudaré y siempre contará conmigo y todo eso porque veo en sus ojos la sinceridad de una chica enamorada que se dejó llevar por mis bromas tontas y nuestros besos.

La amiga “x” que antes frecuentábamos reveló no ser tan fiel a nosotros, engatusada por el chisme y la roña que, según me dijeron, siempre la tenía pero que nunca nos la demostró, traicionó, no solo a uno sino a la manada. Ahora la idea de visitarla ya ni se nos cruza por la cabeza, porque rompió ese compromiso implícito que alguna vez tuvimos, de morir con los secretos del otro. Comprobamos que el compromiso ya no es con nosotros, sino con las personas que ejemplifican más su ideal de matrimonio, su idea de ser señora, su perfecta vida que, cada vez con más fuerza trata por todos los medios de llevar a cabo.
Ahora si se casa, se compromete, se divorcia, se desinfla, se va o si viene, nos importa muy poco, el circulo del cual debemos confiar se sigue cerrando y quedando mas reducido.

No soy un santo ni el dueño de la verdad, no soy el Mesías ni nada, solo suelo escribir mal o bien, lo que siento, lo que me pasa, ahora solo quise escribir sobre los sentimientos que llegan a mi, los sentimientos buenos y malos que las personas me hacen llegar, los deseos buenos y malos que algunos me tienen. No se si les agrade o quizás este escribiendo “huevadas” como me lo dijo mi lejano amigo, solo expongo el contrapeso y lo humano de mi vida, no es perfecto, no es armónico, tiene bueno y tiene malo, ya nada es como en el colegio, nada es fantástico, no todos te quieren, ahora también existen un negativo pero necesario YANG.

3 comentarios:

Glenn K. dijo...

Como bien dijiste "fusite el pretexto perfecto, ese a odiar para la separación" pero allá la personalidad de cada persona que puede dejarse influir para que una hermano-amistad se vea destruidda.
Pero el tema no es lo que el viento se llevó, sino lo que el viento no se llevó como dice el título de tu post y como vas escribiendo en el mismo, no va solo por la juerga sino que ahora va mas por el compartir otros momentos y/o actividades... aunque las juergas no se erradican tampoco eh!!!.
La verdad que lei este post y recorde la partida rápida de ayer... como con el viento....
Buen post hermano... muy buen post!

Javier dijo...

pues cada una de las personas de las cuales nos rodeamos nos dan a conocer diversos puntos de vista e incluso hacen que podamos reflexionar sobre la vida... claro, hay amigos y amigos siempre!

Carla dijo...

En este tiempo he podido aprendender que tengo pocos amigos, el día que me case me sorprendi de ver a tantos en la iglesia, hoy reconosco cuales son mis amigos y cuáles son las personas que piensan que "son mis amigo" porque es diferente, pero tambien entiendo que los amigos tienen la misión de acompañar en todo. Me gusto mucho lo que haz escrito.
Gracias AMIGO