miércoles, 12 de noviembre de 2008

Ella y yo.

Mientras caminábamos por la calle, ella me decía que había descubierto muchas trabas y baches para que lo nuestro tenga un final feliz. Mientras me las nombraba iba esbozando una sonrisa pues las mismas trabas ya se las había nombrado en otra oportunidad.
El punto es que venimos de mundos totalmente distintos, ella de un mundo mucho mas acomodado y yo, chico de barrio, que aprendió a sobrevivir entre la jungla de calles, esquinas, murallas y que disfrutó cada segundo en su barrio

Cada uno fue forjando su mundo del que emergen miles de diferencias, ella de un colegio exclusivo de San Borja en donde su auditorio podía tener fácilmente el perímetro de mi patio principal, yo del San Francisco Javier colegio jesuita de Breña, en donde pase quizás los años más excepcionales de mi juventud.

Mientras que ella disfrutaba de diversión en el Daytona, nosotros nos refugiábamos en quinceañeros de Breña, Jesús María y San Miguel; mientras ella disfrutaba de salidas a KFC o Pizza Hut, yo me comia varias papitas rellenas de la Tia Papa que le encontrabamos siempre a la salida dispuesta a matar nuestro hambre. Salía con sus amigos por calles llenas de verde esperanza, calles calmadas, sosegadas y silenciosas, yo esquivaba esquinas como el Cruce (punto de encuentro de barra de la U) tenía un cuidadoso caminar por calles asfaltadas y sigilosamente custodiadas por barristas que de la nada me agarraron bronca.
Mientras ella, en su exclusivo colegio, disfrutaba de talleres de Banda (yo tan BANDAlico rompía las chapas de los salones de mi colegio) de Pintura (sin un profesor y a punta de carboncillo hice mis primeros trazos artísticos en una pedazo de papel y llené con Sprite algunas paredes) de Danza (sólo observando daba mis primeros pasos de salsa, porque en mi barrio si no bailas salsa estas perdido).

Ya en quinto se secundaria, ella en su fiesta de promoción en un club exclusivo de San Isidro, yo en el local de mi amigo en Pando. Ella en su fiesta adornada con el más fino buffet mientras que en mi mesa las meriendas aún faltaban completarse puesto que la señora Moreno aún no había traído las presitas de pollo que le tocó traer para armar nuestro buffet. Me imagino que las diferencias en esas fiestas fueron abismales, sin embargo creo que ambos disfrutamos esos momentos, yo con la chica que me acompañaba, ella con el chico que escogió mirando los dos la luz de la Luna reflejada en la piscina y yo mirando el patio de mi amigo mientras veía el lento caminar de su mascota, la tortuga Dorotea.

Ella mientras disfrutaba de su viaje de promoción en las ruinas de Machu Pichu yo caminaba estupefacto por las partes amarillas del pasto de Barba blanca, club inhóspito en Santa Eulalia al cual mi profesor nos llevó, quizás algo engatusados con su discurso. Mientras ella veía las piedras de los doce ángulos yo sacaba las doce piedras del pasto para poder montar mi campamento el cual fue llamado Tiwinza por los parches y cortadas que tenia. Mientras ella disfrutada de ricos tragos en su lujoso hotel mi amigo juntaba nuestras monedas para que veinticuatro energúmenos sedientos tomaran algo más de una caja de cerveza, quizás un ridículo vaso y medio por casa uno, sin nada mas que poder ingerir solo dejamos que pasara el día, entre juegos de naipes y mentadas de madre. La veo a ella disfrutando de una rica y deliciosa piscina, mientras que yo no me atreví a entrar a la piscina de mi club porque el descuido que aquel hueco lleno de agua, al que llamaban piscina, era tal que alucinaba encontrar serpientes o algún animal mutado al fondo, un perro cocodrilo, una cuculí piraña, qué se yo.

Ahora ya mas grande conozco el mundo donde ella se mueve, con el pasar de los años esas fronteras que se encontraban cerca de mi barrio se fueron expandiendo, mi distrito empezó a ser reaplazado por San Borja, San Isidro, La Molina, Miraflores y fue donde la conocí, donde ella supo que existía, que existe un mundo mas allá del suyo, que el destino nos junto y ese momento sin saber si nuestros mundos puedan conciliar nos dimos un beso y me abrazo fuerte como si no mi viera en muchos días, yo la abrace mucho, porque a pesar de todas las diferencias que hemos pasado, esa noche el mínimo común múltiplo de nosotros se resumió en un te adoro. Lo común que ahora nos une dentro de tantas diferencias es que ahora ella me necesita en su mundo y yo más que nunca la necesito en el mío.


6 comentarios:

Meg dijo...

Es que al final de todo, el amor borra cualquier diferencia.


Cuidate!

Glenn K. dijo...

Aclarando: El cruce era de Alianza compare, en breña la barra de la U era los de Breña.

Bueno, creo q a todos nosotros nos ha tocado esa brecha nop? de un distrito humilde como breña pues a empezar a tener otros roces.. y sabes como se llama eso compare: PROGRESO... y si bien lo sabes te lo repito, toy orgulloso de ti y de toda la promo que está saliendo adelante día a día en lo profesional aunque seguimos igual de borrachos... jajajaja
Ya me contarás si esa historia es reciente y trae consigo el final de tus días de soltero barranquino

Un abrazo!

Chio dijo...

Es interesante como a veces los opuestos y diferentes se atraen boy!

me ha gustado muchoo tu post, en serio, no hay mejor reflexion que la tiene una progresion y sobre todo el final... algo esta pasando?

el video,,, pues estamos con arjona! jaja ay bueno ya sabemos que el nos entiende no? o con es de A TI, que nos mata ja. esta particularmente me gusta porque yo no sy de cuba pero si latina y mi gringo me decia q le gustaba la idea esa del video... por que... que saben Fidel y Clinton del amor?

Peperina dijo...

No sé si eso pase casi siempre... la verdad no me fijo en esas cosas... y creo que tú y algunos cuantos sabe de mis gustos... jejejejeje...

Arjona... bueno pues nadie es perfecto... y en gustos y colores... yo prefiero a Mojave 3... o a Sabina...

saludos

huelo un final feliz!!

Hugo dijo...

Fantastica minihistoria!!! me encanta los romances que calan tanto en el corazon que hasta los detalles mas minimos parecen significativos y necesarios para demostrar que el amor esta por encima de toda frontera.
Todos miramos hacia atras y nos ponemos a pensar cuan diferente es el camino de la persona amada.
Salu2 ;)

MaPo dijo...

el amor tiene matices q uno ni se imagina y eso hace sea amor..sin condiciones ni diferencias es amor!!
y dorotea una seguria viva?