lunes, 12 de abril de 2010

Volver volver ...

Aún me quedan historias en el tintero que poco a poco iré publicando, el tiempo es maligno y las ganas de empezar a enrumbar historias han ido decayendo, tengo historias que dejan un poco la realidad que ahora estoy protagonizando y dejo, un poco, volar la imaginación de encuentros y situaciones que alguna vez escuche o me contaron, aún no las publico porque me pasa eso, empiezo a escribirlas y las veinticuatro horas del día ya no son suficientes, que son repartidas tan bien entre el trabajo, el estudio, pasar tiempo sublime con N, los amigos, la familia, que ya no me da ese espacio que tenía para expresar las cosas que sentía, los pasajes amorosos en los que me enredaba que eran reflejo y calco de una telenovela mexicana.
Quizás antes tenía ese espacio grande que me deparaba un día de regreso del trabajo sin una llamada, ni un mensaje de alguna chica, o los domingos de resaca de una juerga brutal, y que cubría dejándome llevar por las palabras y textos vertido en una hoja ficticia que te recrea un Word, donde posaba mi corazón roto y baleado, donde ironizaba las vueltas que da la vida y lo títere que podemos ser (eso lo sigo creyendo).

Este es el tiempo donde más me he alejado de mi blog, donde más tiempo lo he dejado en silencio, un gravitante silencio, donde he escuchado ecos de los anteriores post, donde he comprobado que lo que escribo llega, mueve, se escucha, comunica y despelota.

Lo que el viento no se llevó causó un terremoto en el circulo donde me muevo, mis amigos se sintieron dolidos, afectados, compungidos, jodidos, quizás por palabras que me nacieron como nace todo texto que escribo, del corazón y a veces de los cojones. Si bien ahora no todo es armónico en mi círculo de amigos, sí es mucho más llevadero. Después de una semana de haber publicado ese post me vi sentado en una mesa cuadrada de madera con una botella y dos vasos llenos de cerveza con Miguel, gran amigo de Promo y a quien aludí en un pasaje del texto, conversamos sobre la situación, coincidimos en unos puntos y en varios discrepamos, le pedí disculpa por un pasaje realmente magro, donde exacerbado por esa tonta situación que vivíamos y por las bocanadas de licor que había ingerido dije cosas no propias de un pata, donde lo dejaba mal parado y donde, le comenté, hice varias cosas de las cuales no me siento orgulloso. Mientras seguíamos en esa mesa y aspiraba el humo tóxico de mi cigarrillo, las situaciones se aclaraban como debieron aclararse, sin mucho aspaviento, solo conversando, definitivamente Miguel y yo ahora tenemos vidas completamente distintas, pero por momentos coincidimos y disfrutamos con la promoción, hay ideas que no compartimos pero eso es parte de haber crecido, que cada uno tenga su punto de vista, que cada uno tenga su opinión y sabiendo esas diferencias seguir siendo amigos.

Este año, aunque no campeonamos en el mítico campeonato de ex alumnos de mi colegio, sentí más ese calor colegial y de amigos que siempre tuvimos y que perdimos por espacio de tres años, hoy creo que ese calor ya no se extinguirá nunca.

Hoy regreso después del breve respiro que le he dado a mi blog, el respiro más grande después de dos años, a seguir escribiendo historias, despelotes y situaciones tan humanas y fantásticas que son pan de cada día. Las letras de este blog sortearan los caminos pedregosos y seguiré publicando, quizás ya no con la vehemencia de hace unos meses, pero sí con la calma y el gusto por escribir de estos días.




Canción perfecta para este post. Curiosamente me gustan las rancheras, me encantan, suelen acompañarme en mis noches de melancolía borrachistica. Digo curiosamente, porque a diferencia de la música detesto las novelas mexicanas, siempre quiero que pierda la selección de México por su arrogancia y porque mi ex enamorada hace ya varios años me dejó por un desabrido mexicano cara de pie.

3 comentarios:

Carla : P dijo...

Muy bueno amigo, me encanto la forma que hoy tienes de ver las cosas,sabes he aprendido que la amista es como una plantita nosotros somos el agua que necesita.

JOSE dijo...

La verdadera amistad dura toda la vida.
Si pues este año Campeono la promocion 1989, unos chicos que todos los años Campeonan. Deben ser buenos estos muchachos.

Saludos
Pepe Dominguez

Dylr dijo...

Estoy seguro que Miguel debe star alegre de tener un amigo como tú. Saludos