lunes, 18 de junio de 2007

La fuerza de la costumbre

Cómo sabes que es una costumbre o en realidad estuviste enamorado. Porque cuando acabas con alguien, en realidad el tiempo se te hace muy largo y sientes vacíos tan grandes que no tienes como llenarlos. Primero te sientes con toda la libertad de hacer lo que te plazca, tienes todo un sábado para poder llenar tu agenda a diestra y siniestra y cuando llega el sábado los planes no te satisfacen mucho y quedas con un hueco inmenso toda la tarde y aunque a veces tus amigos podrán envidiarte por la libertad que tienes, tu también te pondrás a pensar que cuando no estabas solo solías tener mas planes por hacer, ir al cine agarrado de la mano de tu enamorada, ir a comer a los miles de lugares que Lima tiene o ir a tomar unos tragos y solo conversar.

Son tardes sin fin que antes eran muy fáciles de llenarlas. Y creo que en este punto algo tiene que ver la costumbre y también el amor, porque la costumbre de estar con ella se mezcla con la nostalgia de volver a verla y no creo que sea malo acostumbrarse a alguien, pero la costumbre y el amor si es una combinación peligrosa, porque llegará el momento que romperán esa costumbre y a la vez tu corazón y te hallarás como dice Alejandro Sanz mi soledad y yo multiplicado por mil.

Y cuando estés en esa tarde horrorosa apunto de marcar ese numero que a pesar que lo has borrado de tu cel no lo puedes borrar de tu cabeza, aparece ese diablito ( que en ocasiones hay que darle las gracias ) a decirte que ya no es necesario hacer esa llamada, que salgas a algún bar, que tengas una copa en tu mano y mucha bulla en tus odios, que compartas con personas que viven su vida a mil por segundo, que no vayas a tu casa y no te encierres en tu cuarto, que no veas ninguna foto que te traigan recuerdos de ese pasado, que no leas antiguos mails, y que no te cuestiones el porque de las hechos y que no leas esos mensajes de textos tan cursis que recibiste.

Y el mismo diablito te seguirá diciendo que llenes nuevamente tu celular con mensajes de textos de personas que te valoren, y de personas que recién conoces, que tomes abundancia de fotos de momentos divertidos y que con estos reduzcas las visitas a esa carpeta de fotos que tienes en tu computadora y que te traen muchos recuerdos, recibe todas esas desesperantes cadenas que te mandan, así los mails que ella te mandó, se irán cada ves más al fondo y seguirán perdiéndose y te quitará la chance de revisarlos. (Quizás debas borrar tantos las fotos y los mails, pero por una maldita sin razón no lo haces y por la misma sin razón deseas seguir ligado a tu pasado)

Se que a pesar que el diablito te grita todas esas cosas al oido, y te las sigue gritando, inexplicablemente no le haces mucho caso, pero no te preocupes, que la voz de aquel diablito desaparecerá cuando llegue la dulce voz que te acompañará por siempre.

3 comentarios:

Giuliana dijo...

Todas esas sensaciones son tan comunes en muchas personas... a quien no le ha pasado? parece q no todos somos tan difeentes despues de todo.. me parece esxcelente que tengas la facilidad para plasmar en palabras cosas tan cotidianas pero que tomado con pinzas son tan particulares en cada uno de nosotros... seguire leyendo tus publicaciones... claro, antes de corregirlas :)
pd. cuando sientes que hay un vacio es agradable encontrar las maneras y las personas que puedan ayudarte a llenarlo, porque probablemente en otra ocasion no te darias cuenta de lo que hay a tu alrededor =D

piLaR... dijo...

Borra los mensajes de tu celular!!! te decides, lo haces y despues te arrepientes xq quieres leerlos de nuevo.
Sí, todo eso que cuentas nos pasa a todos pero xq nos gusta martirizarnos???

Juanki dijo...

es parte del ser humano ser melancolico, y sin querer nos hacemos daño.... pero tienes mucha razon ese diablito va desapareciendo poco a poco y sin querer ia no lo volvemos a ver, tambien es cuestion de fuerza de voluntad... y si io borre las fotos y los mensajes XD.... aunke ahora kiera leerlos es mejor asi :D ..