lunes, 10 de agosto de 2009

Volver 2. Como si fuera ayer.

Ya me había olvidado de cómo el reducido patio de mi colegio parecía explotar de alumnos, algunos alumnos de promociones me miraban, ahora los recordaba con más detalle, en su momento no me hubiera importado mucho ni percatado de ellos.
Me gustaba estar de nuevo en ese patio descolorido que había sucumbido a los días lluviosos de ese notorio invierno. Como era lógico algunos se sorprendieron que llegara tan temprano, recordé que ese no era una de mis virtudes en el colegio. Yo me sorprendí mucho de verlos, estaba tan anonadado, que cuando estrechaba sus manos lo hacia férreamente probando quizás que no estaban en un estado gaseoso. Estaba el Nero, Hugo, el Pelao, algunos de mis amigos de salón que llegaban temprano. Vi el aspecto que tenían, veía sus frondosas melenas con corte hongo simulando quizás a un grupo salsero de muchachos adolescente, Vi que empezaron a llegar conforme pasaban los minutos, estaba tan emocionado de ver a mis amigos nuevamente, si bien nunca perdí contacto con ellos, era una sensación increíble verlos ahí, tan chiquillo, tan escolares, tan jodidos, haciendo bromas, fastidiando.

:Habla chumin (asi me decia la gente de mi promo y hasta mi actualidad lo hacían)
R: Que hay tio
: ¿Tio? (La forma de hablar por esa época era evidentemente distinta, trate de amoldarme como pude.)
R: Una forma de decir pe chochera
:oe y vas a ir al quino del viernes de las flacas de tercero de Patro (Patrocinio de San José, muy conocido colegio de mujeres)
R: (qué decir) No se voy a ver si me dan permiso
: Bacan. Va a estar chévere.
R: Bien y a ver quien más vá.

Luego me llamaron para jugar fulbito contra la gente de cuarto de secundaria. Sí, recordé muy bien que aprovechábamos cada minuto para jugar fulbito, les digo que si de todas maneras y empiezo a correr por el patio lleno de charcos de agua por la lluvia matutina. Era increíble volver a jugar con mis amigos de antaño, si bien aún seguía jugando con ellos antes de este día, ahora era especial, estaba jugando con amigos que se no sabían que su destino estaba fuera de estas tierras. Era especial pisar el patio que en la actualidad de mi época nos iba a ser esquivo, que nos cerrarían las puertas como extraños, como si toda nuestra vida no la hubiéramos pasado acá. Disfruté cada minuto de esa mañana, aunque aún no recordaba cómo jugar con zapatos de colegio, me las ingenié, sentía mis pulmones tan despejados y me sentía bastante ligero, de seguro porque a esa edad aún no tenía en mis pulmones el humo destructor de los cigarrillos. Gol tras gol mostrábamos la superioridad que teníamos.

Cuando llevaba el balón por banda, esquivando a un rival y un charco de agua peligroso, veo que entra por la puerta de fierro de mi patio el director de mi colegio, mi corazón salto de alegría al verlo, su imagen inquebrantable, su caminar lento y seguro por todo el patio, me quede petrificado al verlo, mi corazón latía a mil, me quitaron el balón y nos metieron gol, ni las mentadas de madre por parte de mis compañeros pudo hacerme entrar en razón. Me llené de nostalgia y alegría al verlo, el día antes de ese retroceder, mi director ya llevaba varios meses de haber fallecido, hecho que llenó congoja a toda mi promoción, ahora lo veía tan erguido, con un semblante de siempre, inspirando un respeto de todo el colegio. Una lágrima cayó y sin que recorra mucho de mi mejilla la sequé rápidamente antes que alguien se diera cuenta, ahí estaba nuevamente la imagen que tantas veces respeté y respeto, cruzando tan seguro sus dominios, subiendo por las escaleras al segundo piso y con su voz enérgica diciendo: con todos descaaaaaanzo.

Todos se paraban de las bancas, guardaban las pelotas, y empezábamos a formar, luego
Jorge: Ahora rendiremos honores al pabellón nacional

Dios, todo era como lo recordaba, tan idéntico, visiblemente real, y empecé a cantar en voz alta, luego todos voltearon a mirarme por la estupidez que hice, debí recordar que nosotros nunca cantábamos solo balbuceábamos el himno nacional, creo que nos demandaba mucho esfuerzo o quizás no queríamos arruinar nuestra mañana con tan horrendo cumulo de voces.
Después de tan desganado cantar cada fila pasó a los salones. Cuando avanzábamos pasamos por el lado del director, salí de la formación y sin pensar en las cosas que debía respetar de esa época, me acerqué a él y le dije.

R: Buenos días, Jorge (como le decía en mi actual condición de ex alumno)

Él se extraño, porque solo ex alumnos de confianza le decían así, lo trataban de tu y lo saludaban por su nombre, en nuestra condición de alumnos le solíamos decirle Padre.

Jorge: Buenos días Chumín (algo extrañado, creo que nunca nadie le daba los buenos días)

Él me puso ese apodo, así que era justo que me diga así. Me alegró tanto verlo, estrecharle la mano, saludarlo, era la imagen de una de las personas que más respeto, que había fallecido y que por cuestiones que no entiendo le estaba dando la mano otra vez y con mi mirada diciéndole que nunca dejaré de respetarlo y recordarlo.

Luego de saludarlo entre a mi salón, de forma pausada porque me emocione tanto volver a entrar a ese salón, de color verde agua con un zócalo algo grande pintado de verde esmalte algo brilloso. Cortinas marrones y esas ventanitas verdes (que en conjunto formaban todo un ventanal) por las que tenias una vista panorámica a la siempre divertida avenida Venezuela. La pizarra era tal cual la recordaba, empotrada contra la pared, con un marco de madera, dos florecentes, un papelógrafo de algo de matemática pegado en la pared, el periódico mural siempre hecho un desastre, un cuadro con la imagen de la virgen María y otro de San Francisco Javier colgados encima de la pizarra y mis muy recordadas carpetas, un tanto quiñadas, con asiento movible, de una sola pieza, incomoda para algunos, estratégicas al momento del plaje para otros. La carpeta del profesor de madera, que estaba por encima de todos levantado por un altillo, desde esa posición el profesor tenia la vista de todo lo que ocurría con nosotros.

Estaba tan emocionado, que mirada cada detalle de mi salón. Mire el calendario de mi salón, y entre tanto pintarrajeo divise que me dictaba martes once de agosto del año 1998. Sobé mis ojos y miré nuevamente, no había duda estábamos en el 98 y yo estaba en quinto de secundaria.

Cogí nuevamente mi mochila artesanal y recordé claramente donde era mi asiento, en la pequeña fila de la izquierda del salón, justo al lado de la ventana, delante de M y atrás de E S.

Ese día la pasé espectacularmente. Ya había pasado una clase, la de literatura con la profesora J, con mis amigos jodiéndome porque por su baja estatura decían que era mi mamá. Las clases me parecieron sencillas, la experiencia de lo que yo había vivido me seguía, así que cada cosa que decían mi profesores ya lo habia escuchado antes, sólo apuntaba para recordar. Teóricamente diría, que en el salón, había chicos de quince y dieciséis años y yo era el único que ya tenía encima tres ciclos pre universitario, una carrera universitaria y sabía lo que era trabajar.

Quería disfrutar todo esto, aun quería ver a todos mis profesores, quería también acabar el día, ir nuevamente a mi casa, y volver a ver a K, una idea que no quitaba de la cabeza a pesar de los mágico de este día.

Cuando estaba en clase mi amigo me prestó un audifono de su wallkman (asi se escribe creo) me hizo escuchar esta canción y me dieron más ganas de ir a ese dichoso quinceañero.


Los Pericos - Maravillosa - Dj Dero & El General

Mas pronto de lo que creen la tercera parte.

7 comentarios:

soleil dijo...

con tus memorias y palabras tambien revivi un viaje astral... esos momentos en el cole!!! como los extraño! hay noches en que regreso, y avecxes soy yo, otra ya no...

salud por los recuerdos, sobre todo por los buenos!

Bea dijo...

Buena Chiky, me gustó la primera y la segunda parte... espero la tercera, pero cuentame... que fumaste...

Glenn K. dijo...

MAESTRO!!!!!
Tantos gratos recuerdos que dan ganas q vuelvan no??

un abrazo!

Chio dijo...

estimadisimo...el cole es un mar de recuerdos todos bellos al pasar del tiempo...

me gusta la canción me ha hecho volver años luz!!!

Karen dijo...

Estaaa reeelindoo!! chevereee!! de la pu... jeje...estare esperando la III parte ah?! no te distrigas plissss!! saludos---- > Donde compras de esa calidad ah?

Anónimo dijo...

Tiene ud señor, en su memoria mas de un grato recuerdo que el simple ritmo de una buena cancion noventera haria volver con tal fuerza y realidad; capaz de inspirar tan buenos relatos llenos de tus mas sinceros, añorados, y fieles deseos. no cambies mi bro.

Anónimo dijo...

Me gustó como has descrito al detalle todo lo vivido que estoy segura es significativo en tu vida...
De todo lo que he leído me ha ENCANTANDO como has descrito el sentimiento de respeto hacia él y el detalle de tu salón
Sí que lo extrañas...
Te has inspirado, y todavías nos quieres hacer llorar con la tercera parte no?...
Me ha gustado escucharte al leerte :)
Fiorella :D