martes, 10 de julio de 2007

Luna

A veces me queda mirando sin explicarse la razón de haber caído en esa oscuridad. A veces ve la luz por instantes y se llena de recuerdos y de momentos llenos de amor. Se acuerda como respiraba un aire puro, mientras escuchaba las palabras que intercambiábamos en una atmósfera narcótica y me vuelve a mirar como preguntándome que paso con todo esto. No entiende el porque de esa oscuridad, yo no le respondo nada, solo me ve salir y entrar, tratando de olvidar.
Y solo desea mirarnos nuevamente y pretende ser lo que en algún tiempo fue, representar lo que algún tiempo representó, pero sin importar lo que crea, trato de que no mire la luz, porque deseo con una gran congoja que ahí en compañía de todo esas hojas, de toda esa música y de todo ese polvo que reposan en
un rincón de estas cuatro paredes, se quede y nunca salga.
Pero él sigue mirando agarrando la luna y tratando que le sirva de compañía, porque la verdad solo esa luna quizás le podría dar un poco de luz, porque lastimosamente él forma parte de un espejismo, de un recuerdo, de algo que quizás nunca representó y a veces tengo tristeza del semblante y la soledad que le deparará, pero es su único destino.
Pero de ahí te das cuenta que él no siente nada y que no se pregunta nada, porque solo es un peluche que algun mes de algun año te lo dieron, pero igual sientes que tu corazón late ligeramente
mas rápido al verlo, porque vivió junto a ti algo que ambos creyeron fue mágico.

1 comentario:

Franco dijo...

Pobre osito de peluche. Se nota que anda en la luna.