..Reina de mis noches.

Irremediablemente nos enfrascamos en un beso extraño, un beso que nunca jamás nos imaginamos y que nunca pasó por nuestra cabeza, pero ahí estábamos, experimentando nuestros labios, descubriendo el como besarnos y coronando una noche de gente ficha, trago ficho y de un lugar ficho. Me dejé arrastrar por el reto de darle un beso, fue un beso suave, que se confundía con el sabor del licor multicolor que me había tomado y del calor de la brisa veraniega que se alejaba. Nunca imaginé que pasaría esto con ella desde ese primer día que la vi. Extasiado y muy confundido, pensé en seguirla besando por mucho tiempo, para no darle a mi cerebro la chance de pensar qué estaba haciendo, ni de pensar en el irremediable amanecer. Estaba claro que no era el amor encontrado, tanto para ella ni para mí, porque creo que ambos vivíamos romances inescrupulosos que aún nos perseguían. Aún rondaba en mi cabezas otras cosas que necesitaba olvidar, cosas que cual sepia se proyectaba en el ecran de mi memoria. ...